Opinión
«Castilla y León necesita a VOX» Por Enrique Miguel Sánchez.

Los medios de comunicación, con carácter general, minimizan o incluso silencian las intervenciones de Abascal y de VOX.
Pero Vox es ya la tercera fuerza en el Congreso, con 52 diputados, y ha venido para decir lo que muchos callan. Vox es el partido que puede enderezar al PP para que rectifique su débil posición ante el separatismo o ¿acaso ha reconocido el PP que la gestión del 155 fue pusilánime? Rajoy hizo jurídicamente una aplicación del 155 llena de posibilidades, pero no tuvo el valor de ponerla en marcha y España perdió una gran oportunidad.
El PP sigue por el mismo camino. Se saca inventitos de la manga. Ante la promoción, con dinero público, del catalán en lugar del valenciano, el PP ha anunciado su intención de aprobar una nueva «ley de promoción y defensa de la identidad, señas y autonomía valencianas». Muy bien, pero ¿a qué espera para promover una ley similar para la españolidad? ¿Defiende acaso el PP al español/castellano como lengua vehicular de la enseñanza en España? ¿No es acaso eso lo que se desprende del artículo 3 de nuestra Constitución? Rajoy, aunque brevemente, suspendió las embajadas catalanas, pero ¿propone algo así el PP? VOX ha sido claro y firme. Ignacio Garriga, Presidente del Grupo Parlamentario de VOX en el Parlamento de Cataluña, ha propuesto la suspensión de la autonomía catalana como forma rotunda de enfrentarse ante el separatismo rebelde que margina a los hijos de los castellanos parlantes en las escuelas. Por cierto, Ignacio Garriga es un catalán español mulato lo que desmiente el supuesto racismo de VOX.
Otro inventito de Casado: El PP plantea una Inspección que vigile el uso del castellano en la enseñanza en Cataluña y revisar los libros y denegar la expedición de títulos si la Generalitat no aplica el 25% de enseñanza en español. ¿Por qué es un inventito? Porque el PP no va a tener el valor de hacerlo nunca, aunque ya es un partido en extinción en Cataluña, donde hoy cuenta con apenas dos diputados frente a los 11 de VOX. Ante la Cataluña que se quiere Vaciar de españoles, VOX ha recogido el voto de los catalanes españolistas. Igualmente, aquí en Castilla León, VOX se presenta como el partido que con sinceridad y firmeza luchará por dar soluciones a una España vaciada que está en el corazón de España.
El PP de Casado, y por tanto de Mañueco, no sabe enfrentarse a la Memoria Histórica que está destruyendo el clima de reconciliación con el que aprobamos la Constitución. Casado propugnó otro inventito, aprobar una Ley de Concordia que sustituyese a la sesgada Memoria Histórica. Fue un gesto, de mera imagen sin contenido. Cuando llegó al poder en diciembre de 2018 gracias al voto “gratis” de VOX, estaba vigente la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía aprobada en marzo de 2017. Sin embargo, el PP no se atrevió a derogarla, y tampoco se ha atrevido cuando, en diciembre de 2021, VOX ha presentado su Ley de Concordia para Andalucía.
La falta de firmeza del PP a nivel nacional ha condenado al olvido a Castilla y León por no saber unir fuerzas con VOX, para poner en evidencia al gobierno de Sánchez ante las concesiones a separatistas y etarras, muchas de ellas de contenido económico, que han favorecido a Cataluña, País Vasco y territorios amigos del PSOE, y perjudicado a otros.
“El miedo a que les llamen ‘fachas’ sigue congelando al PP”, declaraba hace un par de semanas José Luis Lopez Linares, autor de la excelente película documental “España, la primera globalización’, que debería ser de obligada proyección en todos los colegios en la asignatura de Historia de España, y que combate con datos la leyenda negra que se ha creado, y asumido por muchos, sobre nuestra historia.
El PP, aunque ya ha comprobado en Murcia, Madrid y Castilla León que Ciudadanos no es un partido de fiar, sigue no obstante descalificando a VOX, que sería su aliado leal y natural y sigue deseando desterrarlo. Recuerda esta situación al hermoso poema “Castilla” de Manuel Machado “Por la terrible estepa castellana, al destierro, con doce de los suyos -polvo, sudor y hierro- el Cid cabalga”. Sin embargo, para bien de Castilla León, VOX no se va a ir al destierro, sino que ha venido para quedarse y para dar a España la ilusión solidaria que necesita en estos momentos. Todas las encuestas apuntan a que la suma de PP y VOX alcanzará la mayoría absoluta. Ahora le toca a los castellano-leoneses decidir si prefieren un gobierno fuerte o uno débil. Si desean lo primero, es importante que VOX obtenga muchos diputados, aunque no alcance al PP. Pensémoslo, Castilla-León y España necesitan a VOX.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






