Deportes
Cataluña asume su fracaso en el reconocimiento de las selecciones catalanas: «Nos hemos topado con la realidad»
El gobierno catalán se ha «topado con la realidad» respecto al reconocimiento de las selecciones deportivas catalanas, reconoció el secretario general del deporte y Actividad Física de la Generalitat, Gerard Figueras.
«Nos hemos topado con la realidad. Si Cataluña quiere competir oficialmente a nivel internacional, en el 90 por ciento de los casos pasa por que sea un país independiente», declaró en una entrevista.
Figueras precisó que las federaciones «son entes privados» y que, en los últimos años, «cada vez hay más reglamentos que solo admiten federaciones que sean de Estados».
En cualquier caso, el secretario general del deporte del gobierno catalán recordó que, de las 73 federaciones deportivas catalanas, «hay 21 que en su día consiguieron ser reconocidas por federaciones internacionales».
«Por lo tanto, hay 21 deportes en los que Cataluña compite internacionalmente como selección propia, por ejemplo un deporte que aquí no es de masas, pero que en Estados Unidos y en Asia sí: el bowling. Y así en otros 20 deportes de trascendencia no multitudinaria», añadió.
Según Figueras, el reconocimiento de las selecciones deportivas catalanas ha tenido «la misma evolución social o política» que ha vivido Cataluña «en cuanto a pensar que podría solucionarse dentro del marco constitucional español».
«Pensábamos que en ese marco tendríamos herramientas para tener un poco de voz propia, pero se ha visto que no era así, y en el caso de las federaciones ha sucedido lo mismo», concluyó.
Por otra parte, Gerard Figueras se refirió a la nueva ley del deporte catalán: «Está en un punto muy dulce. Pronóstico que, antes de finales de 2019, Cataluña tendrá una nueva Ley del Deporte y de la Actividad Física».
Deportes
Las ciudades incorporan zonas deportivas abiertas para reducir el sedentarismo urbano
Los espacios públicos están adquiriendo un papel cada vez más activo dentro de las políticas municipales relacionadas con salud y bienestar. En muchos municipios, la instalación de áreas deportivas abiertas forma parte de estrategias destinadas a fomentar hábitos saludables sin depender exclusivamente de instalaciones cerradas o de pago.
El crecimiento de estas zonas responde a una realidad evidente: gran parte de la población pasa demasiadas horas sentada y encuentra dificultades para incorporar actividad física a la rutina diaria. La posibilidad de entrenar en parques o paseos urbanos facilita un acceso más directo y espontáneo al ejercicio.
El entrenamiento al aire libre gana usuarios de todas las edades
Lo que empezó como una iniciativa orientada principalmente a personas mayores o circuitos básicos de movilidad ha evolucionado hacia espacios mucho más completos. Actualmente, jóvenes, adultos y usuarios habituales de gimnasios utilizan estas instalaciones como complemento o alternativa a centros deportivos tradicionales.
Los aparatos para gimnasios en exterior se diseñan cada vez con mayor variedad de usos, incorporando ejercicios de fuerza, resistencia y movilidad dentro de un mismo recorrido. Esto permite adaptar el entrenamiento a distintos niveles físicos sin necesidad de grandes infraestructuras.
Además, muchas zonas deportivas urbanas se integran en parques o áreas verdes, favoreciendo una experiencia más abierta y menos condicionada por horarios.
Materiales preparados para uso intensivo y condiciones climáticas
Uno de los principales retos en este tipo de instalaciones es garantizar su durabilidad. El uso constante y la exposición a lluvia, humedad o altas temperaturas obligan a trabajar con materiales especialmente resistentes.
Las máquinas de gimnasio al aire libre actuales incorporan tratamientos anticorrosión, estructuras reforzadas y sistemas que requieren poco mantenimiento. Los municipios buscan soluciones capaces de mantenerse operativas durante años sin deteriorarse rápidamente.
La resistencia del equipamiento se ha convertido en un aspecto prioritario, especialmente en ciudades costeras o zonas con gran afluencia de usuarios.
Espacios deportivos integrados en la vida cotidiana
Otro de los factores que explica el crecimiento de estas instalaciones es su facilidad de acceso. Al estar ubicadas en espacios públicos, permiten realizar actividad física sin necesidad de desplazamientos específicos ni cuotas mensuales.
Muchas personas incorporan estos espacios a sus rutinas diarias aprovechando paseos, trayectos habituales o momentos de ocio al aire libre. Esto favorece una práctica más espontánea y constante del ejercicio.
Los aparatos para gimnasios de exteriores empiezan así a formar parte del paisaje urbano cotidiano en numerosos municipios.
Nuevos diseños para fomentar la interacción y el uso compartido
Las áreas deportivas abiertas también están cambiando en su diseño. Ya no se plantean únicamente como zonas individuales de entrenamiento, sino como espacios donde conviven distintas actividades y perfiles de usuario.
Circuitos funcionales, zonas de calistenia y áreas de estiramiento se combinan con bancos, recorridos peatonales y espacios verdes para generar entornos más dinámicos. El objetivo es favorecer tanto la actividad física como la interacción social.
Esta combinación contribuye a aumentar el uso continuado de los espacios públicos.
El urbanismo incorpora la actividad física como elemento estructural
La expansión de las máquinas de gimnasio al aire libre refleja un cambio más amplio en la planificación urbana. Las ciudades comienzan a integrar la actividad física dentro del diseño cotidiano de calles, parques y zonas comunes.
El ejercicio deja de entenderse como algo reservado exclusivamente a instalaciones deportivas cerradas y pasa a ocupar un lugar visible dentro del espacio público. Este enfoque busca crear entornos más activos y accesibles para distintos perfiles de población.
La tendencia apunta hacia ciudades donde deporte, ocio y vida urbana conviven de forma mucho más natural dentro del mismo entorno.
