Salud
Condenan a un naturista por la muerte de un niño diabético al que recomendó aceite de lavanda en lugar de insulina

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Frotar aceite de lavanda en la columna vertebral en lugar de la insulina. Esa fue la recomendación de un naturista a los padres de un niño de 13 años con diabetes tipo 1, que acabó muriendo por complicaciones relacionadas con esa enfermedad crónica. Ahora un juzgado de California ha condenado a cuatro meses de cárcel a Timothy Morrow, el naturista de 84 años, por ejercer la medicina sin licencia y por abuso infantil con resultado de muerte.
Los fiscales explicaron cómo Morrow, quien fundó la compañía Common Sense Herbs y afirma en su sitio web que curó su propio cáncer, comenzó a «tratar» al menor después de que su madre asistiera a una de sus charlas, informa KTLA.
El naturista aconsejó a la familia que dejara de usar la insulina para la diabetes convenciéndoles de que era «veneno». En su lugar, les recomendó unas hierbas, incluida la lavanda, que vende en su sitio web.
La irresponsabilidad del Morrow llegó hasta el punto de que cuando el niño comenzó a sentirse enfermo por la falta de medicación, aseguró a los padres que su hijo estaba pasando por una «crisis de curación» y les aconsejó que no buscaran ayuda médica, informa el Washington Post.
«Nos dijo que si llevábamos al niño al hospital, lo matarían allí», señaló su padre, Delfino López Solís, al jurado la semana pasada durante el juicio. Al día siguiente el niño murió en casa.
«El médico forense determinó que la víctima habría vivido si hubiera recibido el tratamiento médico adecuado», según lla declaración de la Oficina del Fiscal de EE.UU.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






