Opinión
«De la Ley a la Ley». Legislemos la Pena Capital
Esta semana he escuchado en los medios de comunicación la sentencia condenatoria al autor de los horrendos crímenes de Pioz (Guadalajara). Recordemos, un matrimonio y sus dos hijos menores de edad (uno de un añito y el otro de tres).
No es ni el primero ni el último de los horribles crímenes que hemos visto y veremos a lo largo de nuestra vida, sobre todo en el transcurso de esta “democracia«. Por ejemplo, recordemos los cometidos por acciones terroristas O los más recientes, tales como los del niño Gregorio, Diana Quer, Marta del Castillo y un largo etcétera.
A todos los amantes de la Ley y el orden, y en concreto a las víctimas de todo delito violento, representada por la ANVDV (Asociación Nacional de Víctimas de Delitos Violentos), les pido que ya es hora de alzar la voz, de manera clara y fuerte, sin complejos, con valentía y ambición, sin prejuicios, y con la conciencia tranquila para reivindicar la PENA CAPITAL contra todo tipo de delitos de asesinato, terrorismo, pederastia, secuestros (en especial los infantiles), sin descartar otros que conlleven arrebatar la vida ajena de manera consciente.
Esta pena, abolida por el artículo 15 de nuestra Constitución, debería ser bandera de reivindicación por parte de toda la sociedad de bien, y en especial, de todos los que han sufrido el azote de esos bárbaros crímenes.
Esa petición, se tiene que realizar desde la templanza y moderación, y sobre todo por los cauces de » la Ley a la Ley, y pasando por la Ley…»
Que sus detractores no vean que se trata de una simple petición populista de venganza. Hay que demostrarles que no existe venganza cuando una pena está tipificada en el Código Penal.
Ya sabemos quienes se opondrán con uñas y dientes a la Pena Capital: los denominados » progresistas» de siempre… que, casualmente, todos son simpatizantes de algunos de estos tipos de delitos, como los de terrorismo, pero que callan a su vez cuando en sus admirados países de dictaduras comunistas o populistas la aplican sin la menor de las garantías, y, ¡como no! los acomplejados e ineficaces «democratas» de centro o centro-derecha, inútiles totales en erradicar, o como mínimo, reducir la comisión de los delitos violentos.
El delincuente violento de hoy en día carece de la más mínima humanidad hacia su víctima: es un hecho. La Pena Capital serviría de freno para el delincuente que desprecia la vida de los demás pero aprecia la suya. Está claro que el criminal que desprecia su vida y la del resto de ciudadanos le dará igual, pero ese no nos tendría que preocupar, de él se encargaría eficazmente la Pena Capital.
Por otro lado, hay que desmitificar la mala fama que tiene la Pena Capital, yo la veo incluso más humana que la cadena perpetua o condenas similares. ¿De qué nos sirve tener a un sujeto, como el de Pioz, toda la vida o la mayor parte de ella en un penal? Cuantas veces estos reos no se suicidan?
¿Que futuro le espera al reo estar encerrado toda la vida o hasta que salga en la vejez? No consideran más cruel ese castigo de presidio ilimitado?
Por no citar el riesgo que la continuidad de su vida en presidio puede finalizar con una amnistía o indulto de algún gobierno insensato, su fuga u otra acción análoga.
La Pena Capital, en las actuales circunstancias de alta criminalidad, debería ser reivindicada como una medida humana para con el reo y de eficacia ejemplarizante para salvaguardar y proteger a los ciudadanos de bien. Pedir la Pena Capital con naturalidad, hurtándole ese sanbenito de crueldad con la que se le señala, y de ser aplicada, siempre con dignidad y con el mínimo sufrimiento para el condenado.
Otros gobiernos, los hipócritas, ya «condenan» a sus reos a esa pena, pero a escondidas por medio de acciones ilegales por la espalda, recuérdese como ejemplo los chapuceros GAL en nuestro país. O la erradicación de la Banda Baader-Meinhoff en la muy «democrática» Alemania Occidental por el «discreto» procedimiento de declarar que los máximos responsables de dicha se «suicidaron» en una cárcel de máxima seguridad, en celdas individuales, vigiladas por circuito cerrado de vídeo, mediante DOS IMPACTOS de arma de fuego en la cabeza de cada uno. No hubo ni protestas ni investigación.
Creo que es mejor ir con la Ley por delante sin confusiones ni complejos, que actuar como viles vengadores al puro estilo matón mafioso.
No defiendo una Pena Capital a imagen y semejanza del modelo EEUU, donde de manera vergonzosa vemos como si el presunto criminal tiene un buen abogado, se libra de la pena de muerte. Nuestra reivindicación de la Pena Capital tiene que estar dirigida hacia esos delincuentes que esté plenamente demostrada su participación sin género de dudas en la comisión del delito.
El fin de esta noble y justa reivindicación, no tiene otro fin que dar un castigo contundente (no confundir con cruel) al reo, y como he dicho anteriormente, que sirva de ejemplo disuasorio para futuros criminales.
Pero recuerden, dicha reivindicación se tiene que realizar por los cauces legales, «De la Ley a la Ley y pasando por la Ley«
¿Les suena verdad?
A mí también.
Un saludo a los españoles de bien.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.

Ramiro
07/07/2019 at 13:45
Yo antes era contrario a la pena de muerte, fundamentalmente por la irreversibilidad de la misma,posibles fallos judiciales que nos llevaran a la ejecución de una persona inocente, sentido cristiano de la vida, que nos da y quita Dios, etc.
Pero desde hace unos años, y vista la gran cantidad de hideputas que pululan a nuestro alrededor, considero que la sociedad tiene derecho a defenderse de esas alimañas, y por consiguiente SOY PARTIDARIO DE LA PENA DE MUERTE.
Ramiro
23/11/2018 at 13:44
Yo antes era contrario a la pena de muerte, fundamentalmente por la irreversibilidad de la misma,posibles fallos judiciales que nos llevaran a la ejecución de una persona inocente, sentido cristiano de la vida, que nos da y quita Dios, etc.
Pero desde hace unos años, y vista la gran cantidad de hideputas que pululan a nuestro alrededor, considero que la sociedad tiene derecho a defenderse de esas alimañas, y por consiguiente SOY PARTIDARIO DE LA PENA DE MUERTE.