Opinión
De un cuerpo enfermo, un alma putrefacta: Echenique dice que los “maltratadores de mujeres” y “abusadores sexuales” votan a los partidos de derechas
Admito que no puedo ser objetivo porque siento por ti un profundo asco y un desinterés absoluto por las limitaciones físicas que te han encadenado de por vida. Todas tus circunstancias me son del todo indiferentes y no movería un solo dedo por paliar ninguna de ellas.
[E]l problema es que esta democracia basurizada te ha dado un poder y ofrecido una repercusión mediática que hace que tus venenosas opiniones tengan un cierto calado social. Ahora, miserable, insultas a millones de votantes con total impunidad.
No sé si por tu merma o por otra ignota circunstancia, pero cada vez que hablas desprendes un rencor que acaso tu penosa condición justifique ante otros, pero no ante mí. Miserable, tu validas esas teorías que nos hablan de la prescindibilidad de algunas existencias humanas. Todo en ti, canalla, es odio y rencor. La alta tarea política que desempeñas es el mejor retrato de lo degradada y depravada que anda nuestra democracia. Espero que más pronto que tarde recibáis el justo castigo quienes no se os conoce mejor acción que la de serviros a vosotros mismos y aprovecharos de los que están en peor situación.
Irene Montero fue demandada por su escolta por obligarle a hacer de recadera, mecánica y chófer de la familia. Tu mismo, canalla miserable, fuiste condenado por la contratación irregular de un asistente personal al que pagabas en negro. No es extraño en vosotros. Siempre hacéis lo contrario de lo que pregonáis. Por eso el pueblo os tiene ya tan calados. Dais asco, mucho asco. La mayoría de los de Podemos son parásitos de la política incapaces de sobrevivir alejados del dinero público. Nunca habéis hecho nada decente que merezca ser ensalzado como parangón. Por eso no soportáis, y tú el primero, que haya buena gente que haga cosas en beneficio del conjunto de todos los ciudadanos.
Habéis perdido cualquier átomo de humanidad y sois gentuza. Solo os importa el poder, como a Maduro, aunque su población perezca de hambre o la nuestra perezca por vuestra incompetencia al gestionar la crisis del coronavirus. Sois basura política y como tal espero que más pronto que tarde seáis arrojados al vertedero.
Te fuiste de tu país, Echenique, porque allí no tuviste ninguna oportunidad de prosperar ni de que se te reconocieran tus derechos humanos por encima de la lamentable merma física que padeces.
Te acogimos en España como lo hicimos con decenas de miles de tus compatriotas, muchos de ellos auténtica escoria humana. La pericia y avance de nuestros médicos te rescataron de una muerte segura. No sólo dejaste de ser una rémora social, como por desgracia lo son quienes padecen tu misma enfermedad en el lugar donde naciste. Nuestro sistema de salud te garantizó atenciones y cuidados, además de reconocerte una discapacidad del 88 por ciento, lo que te asegura unos ingresos de por vida.
Pudiste acceder gratuitamente a la Universidad española y obtener un doctorado. Gracias a los contribuyentes españoles, has tenido una vida infinitamente mejor que la que nunca pudiste soñar en la Argentina. Recobraste tu dignidad personal y pudiste sentirte muy por encima de cualquier paria sin derechos, sin que al caso importase tu origen ni tu enfermedad, como por desgracia sí importan en los países bajo mando de esos dictadores bolivarianos a los que tanto idolatras. ¿Y cómo nos lo agradeces hoy, Pablo Echenique? Nos lo agradeces «ciscándote» en España y en los españoles que no son de tu baja estofa y peor condición.
Pero no solo eso, gusano. Pretendes la implantación en España de un régimen comunista como el que ha arruinado a Venezuela, como el que arruinaría a quienes te hicieron sentirte un hombre libre y sin más cadenas que las que te mantuvieron unido al asistente que pagabas en negro.
De tal cuerpo, tal alma. Así nos lo pagas, Echenique, atacando con saña y odio a uno de los mejores hombres con que cuenta el país que te rescató del pozo más oscuro, y a cambio de nada, te ofreció cuidados médicos y un futuro promisorio que en ninguna otra parte del mundo hubieses tenido.
Echenique dice que los maltratadores de mujeres y abusadores sexuales votan a los partidos de derechas
El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha sugerido este miércoles que tanto los “maltratadores de mujeres” como los “los abusadores sexuales”, así como los misóginos autodenominados célibes involuntarios, votan a formaciones de derecha, en alusión al PP y a Vox.
Así lo ha trasladado en un comentario en Twitter para criticar la “obsesión” y la “violencia de las ultraderechas políticas y mediáticas” con las mujeres de Unidas Podemos, que denota “machismo rancio” pero también “estrategia electoral”.
“¿O a qué partidos pensáis que votan los maltratadores de mujeres, los abusadores sexuales y los ‘incels’?” ha lanzado en su apunte en redes ante comentarios sobre las candidatas que acompañan a Iglesias en su lista de primarias de Podemos ante el adelanto electoral en Madrid.
SERRA CARGA CONTRA LA “DERECHA MACHISTA Y FASCISTA”
La coportavoz estatal de Podemos e integrante de la lista que encabeza Iglesias a las primarias internas de la formación morada, Isa Serra, ha recriminado que “otra vez más la derecha machista y fascista atacando a una mujer feminista de Podemos que está haciendo política y que da un paso adelante”.
“Violencia política, mentiras, denigración y legitimación de la violencia machista contra todas. Este 4M, machismo o libertad”, ha apostillado. La dirigente de Podemos, aunque no la cita, parece aludir a comentarios en redes críticos sobre la politóloga Lilith Verstrynge.
El pasado lunes, el diputado del PP Diego Movellán generó polémica al afirmar en el Congreso y ante la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que en Unidas Podemos “las mujeres sólo suben en el escalafón si se agarran bien fuerte a una coleta”, en alusión a Pablo Iglesias y comparando a esta formación “como el cuento de Rapunzel”. Sus palabras fueron tachadas de machistas por parte de la ministra y el parlamentario las retiró.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
