Internacional
Detienen en Estados Unidos a un senador demócrata y activista gay acusado de abuso sexual a un menor
El senador estatal de Arizona Tony Navarrete, demócrata abiertamente gay y miembro fundador del Caucus LGBTQ de Arizona, ha sido detenido y acusado de contacto sexual inapropiado con un niño por un supuesto incidente en 2019. La Policía de Phoenix ha confirmado que Navarrete, ampliamente considerado como una «estrella en ascenso» dentro del Partido Demócrata de Arizona, se enfrenta a múltiples cargos de abuso sexual hacia un menor, entre otros cargos.
National File ha sabido ahora que en 2019, Navarrete estaba muy involucrado en el sector educativo, y ha trabajado con niños, jóvenes adolescentes, e incluso ha «trabajado estrechamente» con el Departamento de Seguridad Infantil de Arizona.
Como informó previamente National File, el senador estatal demócrata Tony Navarrete «fue arrestado el jueves 5 de agosto y acusado de múltiples cargos de conducta sexual con un menor, entre otros cargos.» Según un comunicado de prensa del Departamento de Policía de Phoenix, se ha entrevistado a un menor y a otros testigos. El aviso afirma que el nombre del sospechoso, que se presume ampliamente que es Navarrete, se dará a conocer cuando se complete el proceso de fichaje.
En la cuenta de Facebook de Tony Navarrete, se revela que durante todo el año 2019, Navarrete había estado profundamente involucrado en el sector educativo y en los distritos escolares locales. Se ve a Navarette en múltiples fotos junto a niños de primaria, secundaria, preparatoria, y ha «trabajado de cerca» con el Departamento de Seguridad Infantil de Arizona y el programa DACA.
En septiembre de 2019, Navarrete hizo una aparición en la Escuela Secundaria Comunitaria Carl Hayden para » hablar de la importancia de votar.» En el post, aparece fotografiado junto a un grupo de jóvenes animadoras.
Navarrete compartió imágenes de él junto al director del Departamento de Seguridad Infantil de Arizona, Mike Faust, y el «Enlace Legislativo del DCS, la señora Curtis». Navarrete añadió que estaba «deseando trabajar estrechamente con el departamento y las familias atendidas para asegurar el mejor cuidado de nuestros niños”.
En estas siguientes fotos se puede ver de nuevo a Navarrete, junto a un grupo de niños pequeños involucrados en el programa DACA. «Agradecido con los líderes que siguen en primera línea luchando para proteger a las familias inmigrantes y a los #Sueños», escribió Navarrete. «¡Gracias especialmente a Corazón AZ!».
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
