Europa
El alcalde de Oporto propone unir Portugal y España bajo el nombre de Iberolux

¿Sería posible que España y Portugal adoptaran un modelo similar al Benelux, integrado por Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo? El alcalde de la ciudad lusa de Oporto, Rui Moreira, apuesta por una estrategia ibérica coordinada a nivel internacional e incluso tiene ya un nombre: Iberolux.
«Siempre creí, desde que Portugal y España tienen democracias, que deberíamos tener un Iberolux, como un Benelux», afirmó Moreira en una entrevista con Efe en Oporto.
España y Portugal, agregó, «deberían tener una estrategia coordinada, ya que durante muchos años vivimos de espaldas y con enormes sospechas y desconfianzas«.
«Hoy, la unión entre nuestras ciudades es obvia y hablamos un idioma que no es el mismo, pero nos entendemos«, insistió Moreira, que llegó a la alcaldía de Oporto en 2013 al frente de una candidatura independiente apoyada por la derecha.
El proyecto común va más allá de las fronteras europeas y alcanza a Iberoamérica, «esencial para nosotros (Portugal y España)», agregó el alcalde, partidario también de conceder a los medios de comunicación un especial protagonismo en la construcción de la «identidad ibérica».
«Me gustaría que hubiera más programas de televisión conectados (entre España y Portugal)», deseó Moreira, que se confesó lector de periódicos españoles pese a las dificultades para encontrarlos en Portugal.
Ejemplo de los buenos resultados de la colaboración entre ambos países es el proyecto Xacoveo 2021, que incluye una programación conjunta coordinado por el alcalde de la ciudad lusa de Viana do Castelo, a mitad de camino entre Oporto y Santiago de Compostela, indicó.
«El Miño dejó de ser frontera» y el Norte de Portugal y Galicia viven «un momento fantástico» en materia turística, destacó el alcalde. «Hacemos un trabajo excelente con Ayuntamientos y con el Gobierno de Galicia».
El Camino de Santiago se ha convertido en un referente también para Portugal -casi la cuarta parte de los peregrinos inician el recorrido en tierra lusa- y el país, explicó, trabaja en el desarrollo de las rutas de La Costa y el Camino del Interior.
Además, subrayó, las conexiones aéreas con Madrid y Barcelona convierten a Oporto en un punto estratégico para el turismo y las comunicaciones en Portugal.
«Madrid es muy importante para nosotros y hay muchos portugueses, entre los cuales me incluyo, que cuando van para América Latina prefieren usar la conexión con Madrid«, aseguró.
Pero tanto el turismo como el crecimiento de los centros urbanos debe acompañarse de medidas que garanticen la sostenibilidad de las ciudades que, según Moreira, pasa por el equilibrio entre tres ejes: ambiental, económico y social.
«Si en este triángulo nos inclinamos más para un lado o para otro, no lograremos los desafíos que se pretenden para Europa», argumentó.
Aficionado al fútbol, Moreira habló también del guardameta español Iker Casillas, ahora en el Oporto.
«Casillas es un buen amigo mío que adoptó Oporto y que Oporto lo adoptó y son una familia fantástica y ejemplar (…) Les gusta mucho vivir en Oporto y queremos que continúen aquí. No sé en qué condición, pero espero que él siempre continúe aquí», concluyó.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






