Connect with us

Opinión

El artículo 510 del Código Penal y la profanación vengativa

Avatar

Published

on

Que no nos cuenten historias y que nadie piense otra cosa. La profanación de estas sepultura es delito de odio, lo niegue Agamenon –el plagiatore- o sus porqueros, que son unos cuantos y de diferentes géneros, números y casos, aparte de turiferarios togados, puesto que públicamente fomenta el odio, la hostilidad, la discriminación y la violencia y lo incita directamente –e indirectamente- hacia una persona –que lo sigue siendo aunque difunta- y a unos partidarios del orden, por su pertenencia a un grupo ideológico que ganó una guerra a los rojos, a Stalin y a cuantos profanaban, asesinaban cristianos y adoptaban una bandera roja con la hoz y el martillo en su ángulo superior derecho o izquierdo, según mirases, para llevarse por delante la civilización cristiana.

Todo lo más, matizar que se trata de odio africano, que es más feo. Todo ello sin permiso de los ciudadanos a los que no convocaban a elegir régimen cuando lo cambiaban a su antojo y cuando lo hacían para legislativas lo burlaban sin empacho, como en febrero del 36.

Que duele que con quince reemplazos y dos tercios de combatientes –eso sí, peinados, duchados y afeitados- les sacara por las fronteras, a quienes habían usado veintisiete y todo el oro y joyas de España, no me cabe duda. Vergonzoso el desastre que se trajeron, el hambre que se procuraron y el rastro de mierda, asesinato y crueldad con que cubrieron a España, pero eso no quita ni justifica un ápice que los nietos y sobrinos nietos de los responsables, tengan otro derecho que a llorar y a rasgarse las vestiduras y moquear cuanto les plazca. ¡Como para andarse con remilgos! Aún no les he oído pedir perdón por los miles de martirios que oculta la teología de la liberación.

Por cierto, que la estatuilla de Largo, el escayolista prodigioso, en la Castellana no pinta nada, se lo parezca o no al PP o a Ciudadanos y debe procederse a su demolición o traslado a cocheras. Que nadie piense –como dice la de Cabra- que puede seguir donde está.

Nadie me puede quitar de la cabeza, como le pasaba al Tojo tras la acometida de Pearl Harbour, de que han despertado al tigre de Ranchipur y lo van a lamentar. No se pueden hacer barbaridades históricas -por tonto l’haba que se sea- impunemente. La Historia y sus hijuelas, pese a que la Academia de la Historia –le dicen- se muestre de perfil y bajo y se prescinda de ella cuando les venga en gana a quienes sean. ¿Darían la cara por Alfonso VIII, el de las Navas? Lo dudo. Mejor que no se lo propongan los membrillos que nos tocan en suerte. A lo que dice Pablo Manuel, al caso, sobre sus pobres abuelo y padre, una perla: Santiago Carrillo Solares se cargó a más cristianos que Rosbespierre y Diocleciano juntos y el falangista Suárez le absolvió pecatis suis, y nos lo trajo a cortes, nos lo sentó a opinar en la sede de la soberanía del pueblo español, el soberano que delega la soberanía a quién le parece y el que paga todas las juergas estas, porque le salió de la caja de cambios al angelito, digo. Y el PP ficha a su hijo –el de los pelos en casco romano- en plan estrella. Ya me contarán. ¡Cantando vienes, cantando vas, al año que viene ya me lo dirás! Casado, pero por lo civil.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso

Avatar

Published

on

«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»

 

Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?

Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».

La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.

Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?

Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.

Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.

¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.

A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.

¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?

Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.

Continue Reading
ALERTA NACIONAL