Economía
El Banco de España alerta de que los alquileres han subido un 50% desde 2013, frente al 7% del precio de compra

El número de personas que viven de alquiler en España es muy bajo en relación a las principales economías de la UE, a pesar de que en los últimos años la tendencia es al alza, sobre todo en determinados colectivos como los jóvenes, inmigrantes y trabajadores temporales, revela el informe ‘Evolución reciente del mercado del alquiler de vivienda en España’ publicado este jueves por el Banco de España.
Así, mientras que la proporción de población española que vivía en una casa que no era de su propiedad fue del 23,9% en 2018, en la UE asciende al 30,7%, destacando los casos de Alemania (48,6%), Austria (45%), Dinamarca (37,8%), Francia (35,6%) o Reino Unido (35%).
En España el peso del mercado del alquiler ha pasado del 19,4% en 2005 al 23,9% en 2018, por lo que el número de hogares en régimen de alquiler se situaba algo por encima de los 3 millones en 2018, frente a los 2,4 millones de 2008.
Pero vivir de alquiler no es nada barato. El Banco de España revela en su informe que los precios del alquiler han subido un 50% desde su mínimo en el último trimestre de 2013 hasta el máximo observado en mayo de 2019. En este mismo periodo, los precios de oferta de venta de vivienda han crecido a un ritmo mucho menor, del 6,8%. Su incremento desde que marcó el mínimo en el último trimestre de 2016 ha sido del 14,5%, aún muy por debajo de la subida de los alquileres.
En este sentido, el organismo lamenta la ausencia de un índice de precios oficial de los nuevos contratos que, idealmente, «debería ajustar los precios del alquiler para tener en cuenta las características del inmueble arrendado». Y sobre esta subida, el Banco de España afirma que es resultado de «múltiples factores» de oferta y demanda que es complejo medir con precisión. Existe un conjunto de determinantes «económicos y demográficos» que contribuyen al auge de la demanda del alquiler residencial y su traslación al aumento de los precios en este mercado.
Los que más alquilan
Los hogares jóvenes y los de origen extranjero destacan entre los colectivos que más viven de alquiler en España, cuya dinámica además creció durante la última década. En cuanto a los jóvenes, el informe destaca el mayor peso relativo de ellos entre el conjunto de hogares. Son mayoría aquellos cuya persona de referencia en la vivienda se sitúa entre los 30 y los 44 años, cuya ratio aumentó del 19% en 2010 al 30% en 2018. Por tipología de hogar, las mayores ratios de alquiler se observan en los hogares monoparentales, con una ratio del 22% en 2018.
Del mismo modo, la proporción de alquileres en hogares cuya persona de referencia no tiene la nacionalidad española se situó en 2018 en el 59% para personas de otros países de la UE y en el 77% para nacionalidades extracomunitarias. Estas cifras destacan frente a la proporción del alquiler en hogares de nacionalidad española, que solo fue del 13% en 2018, aunque aumentó bastante desde el mínimo del 8,8% en 2007.
Además, el Banco de España asegura que según la situación laboral de los hogares, los ratios de alquiler son más elevadas en las familias cuya persona de referencia se encuentra activa (23%) que los que están en paro o son pensionistas (8%), en los que predomina el régimen de propiedad y cuya persona de referencia suele estar jubilada.
Ciudades más afectadas
Hay una gran disparidad entre comunidades autónomas en el aumento del precio de los alquileres. Hay en cuatro comunidades que la proporción de hogares que viven en régimen de alquiler está por encima de la media del conjunto de España. Son Baleares (28,3%), Cataluña (26,3%), Madrid (23,6%) y Canarias (19,5%).
Los precios han subido sistemáticamente desde 2013 en ciudades como Barcelona, Madrid o Valencia (hasta un 40%), frente a otras que ‘solo’ han visto subir los precios un 10%. Los mayores crecimientos se observan, además de las tres mencionadas, en ciudades con elevada concentración turística (Málaga, Palma de Mallorca, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife) y los menores en las del interior de España.
Asimismo, ha aumentado el atractivo del alquiler como instrumento de inversión desde 2013, lo que «refleja el notable incremento del precio de oferta del alquiler», superior al precio de venta. Un factor que puede haber contribuido a la subida de la rentabilidad del alquiler en relación con la compra es la «reducción del sesgo fiscal en favor de la vivienda en propiedad» por las medidas de consolidación presupuestaria aplicadas durante la crisis. Concretamente, la eliminación de la deducción por compra de vivienda habitual en el IRPF, los incrementos de tipos en los impuestos que gravan la compra de una casa (IVA) e Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales) o los aumentos en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).
Así, los incentivos fiscales a la inversión empresarial en el mercado del alquiler, como el régimen especial de las sociedades de inversión inmobiliaria (Socimi), «favorecen la rentabilidad para este tipo de agentes», destaca el organismo. Por tanto, las sociedades dedicadas al alquiler en 2018 representaban un 10% en España, y en ciudades determinadas como Barcelona el porcentaje aumenta hasta el 25%.
Economía
El auge del juego online: claves para entender un sector en plena revolución

Introducción
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La nueva era del entretenimiento digital
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Métodos de pago: seguridad, rapidez y confianza
La importancia de elegir bien cómo depositar y retirar
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Realidad virtual y realidad aumentada
Aunque todavía en fase de expansión, la realidad virtual promete ser el próximo gran salto. Imagina entrar en un casino digital, caminar entre mesas, interactuar con otros jugadores y sentirte dentro de un entorno completamente inmersivo. La realidad aumentada, por su parte, permitirá integrar elementos digitales en el mundo real, abriendo la puerta a nuevas formas de entretenimiento.
Conclusión: un sector en constante evolución
El juego online vive un momento dorado. La combinación de experiencias en vivo, métodos de pago seguros como PayPal, avances tecnológicos y nuevas tendencias de interacción ha creado un ecosistema vibrante y competitivo. Los jugadores demandan calidad, transparencia y emoción, y las plataformas están respondiendo con propuestas cada vez más sofisticadas.
El futuro apunta a una mayor personalización, más inmersión y una integración tecnológica aún más profunda. Lo que está claro es que el sector seguirá evolucionando, y quienes sepan adaptarse marcarán el ritmo de esta revolución digital.






