Europa
El cómico Zelenski gana las elecciones en Ucrania, según sondeos a pie de urna

El actor Vladímir Zelenski es el ganador de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales ucranianas celebradas este domingo, con un 72,7 % de los votos, según indican los sondeos a pie de urna.
De esta forma, según la encuesta realizada por el canal de televisión «1+1», Zelenski desbancaría al actual presidente, Petró Poroshenko, quien obtendría un 27,3 % de los sufragios y pagaría el precio de la aguda crisis económica y el enquistamiento del conflicto en el Donbás.
De hecho, Poroshenko ya reconoció hoy su derrota al declarar que los resultados a pie de urna «son evidentes» y que abandonará «el mes que viene» su puesto.
Según otros sondeos, la victoria del popular comediante aún sería más clara, ya que lograría más del 73 % de los sufragios emitidos en la jornada de hoy.
Zelenski, de 41 años, habría logrado un resultado histórico, ya que ganaría en todas las regiones del país, incluido el oeste más nacionalista.
En el este rusoparlante, de donde es Zelenski originalmente, la victoria del actor sería aplastante, ya que sumaría más del 88 % de los votos.
Estos resultados coinciden con los sondeos realizados durante la campaña electoral, que otorgaban a Zelenski más de dos tercios de los votos.
«Gracias a todos los ucranianos que me apoyaron. Gracias a todos los ucranianos dondequiera que estéis. Prometo que no os fallaré», declaró Zelenski en su cuartel general tras conocerse los resultados de los sondeos.
También dio las gracias a los soldados y voluntarios que están en el frente en el revuelto este del país por «proteger Ucrania».
Zelenski cimentó su popularidad en la popular serie de televisión «El servidor del pueblo», en la que interpreta a un profesor de historia que llega a la presidencia del país.
El futuro presidente ucraniano ha prometido que pondrá fin a la guerra en el este del país entre el Ejército ucraniano y los separatistas prorrusos, que se ha cobrado ya la vida de más de 10.000 personas.
Aunque considera su enemigo al jefe del Kremlin, Vladímir Putin, se ha mostrado dispuesto a dialogar con él para lograr la paz en el Donbás.
Eso sí, ha asegurado que no concederá un estatus especial al Donbás y tampoco aprobará una amnistía para los milicianos prorrusos.
Es partidario del ingreso en la Unión Europea, aunque no ha puesto fecha a la solicitud, y de la integración en la OTAN, aunque sólo tras un referéndum.
Ha prometido que permanecerá en el cargo sólo durante un mandato y que aprobará una ley que permitirá impugnar al presidente del país.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






