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Europa

El Comité Económico y Social Europeo (CESE), avalado por la UE, afirma que las mujeres europeas carecen de derechos

Redacción

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Jacobo de Andrés.- El CESE (Comité Económico y Social Europeo) es un órgano consultivo de la UE formado por empresarios, trabajadores y “otros grupos de interés” que se define a sí mismo como «la voz de la sociedad civil europea», pero, a tenor de sus comunicados, parece que su órgano de dirección confunde la Unión Europea con los países musulmanes, al menos en lo que respecta a los derechos de las mujeres.

En un reciente y vergonzoso comunicado que ha hecho público, el CESE ha instado a la UE y a sus Estados miembros “a que otorguen prioridad en su agenda política a la igualdad entre mujeres y hombres, ante la preocupación de que los recientes ataques a los derechos de las mujeres en Europa puedan poner seriamente en peligro los progresos hacia una igualdad entre ambos sexos». EL CESE, en su nota de prensa, no especifica a qué ataques se refiere.

En opinión del CESE, que parece confundir Bruselas con Riad y Estrasburgo con Teherán, “estamos asistiendo en esta década a una reacción violenta, visible y organizada frente a la igualdad de género y los derechos humanos». Y añade, nuevamente sin proporcionar ningún tipo de pruebas, que «en muchos ámbitos, como el nivel salarial, las pensiones y las oportunidades de empleo, los avances en favor de la igualdad o se han estancado o se han invertido”, según ha explicado Indrė Vareikytė, ponente del Dictamen del CESE sobre las cuestiones de igualdad de género. Y es que, en opinión del CESE, “los estereotipos de género están presentes en todos los aspectos de la vida. Si no cambian las actitudes, las hijas de las futuras generaciones tendrán menos derechos que nosotras, las mujeres de hoy”.

Siguiendo de una forma vergonzosa los dictámines más falsarios de la ideología de género promulgada por la izquierda socialdemócrata y la extrema-izquierda comunista, el CESE asume, también sin pruebas, que en la UE, «el hogar es el lugar menos seguro para una de cada tres mujeres», y afirma, sin citar nada en concreto, que por toda Europa se han aprobado “una serie de leyes y políticas regresivas que pretenden poner freno a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres”. Para solventar esta cuestión, y como no podía ser de otro modo, empresarios, trabajadores y “otros grupos de interés” exigen que “se emprendan acciones enérgicas contra la legislación de esta índole» y proponen «la creación de un fondo jurídico de emergencia en el ámbito de la UE para ayudar a las ONG a impugnar dichas leyes en los tribunales”.

Obviando que, al menos por ahora, las mujeres de la UE son libres de elegir los estudios que consideren más oportunos, el CESE continúa aleccionando señalando que “otro problema lo constituye una educación que presenta estereotipos de género, ya que en todos los Estados miembros los hombres superan en número a las mujeres en los estudios de ciencias, tecnologías, ingenierías, matemáticas y de las TIC. Una consecuencia concreta de ello es que solo dos de cada diez puestos de trabajo en el sector de las TIC están ocupados por mujeres. Esa falta de capacitación económica, combinada con unas normas, estereotipos y actitudes de género prevalentes, sigue obstaculizando la representación equitativa de la mujer en los órganos de toma de decisiones políticas y económicas”.

(La Tribuna del País Vasco)

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España

Lo único bueno que nos trae Europa: retuercen el brazo a Sánchez para aumentar el gasto en Defensa

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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado

La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas

Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.

El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.

El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.

El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.

La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.

Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.

Modernización total

El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».

Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión».

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española

 

Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».

Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.

El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.

Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.

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