Internacional
El dueño de Tesla y SpaceX, paladín de la libertad: Elon Musk estalló contra el Foro de Davos: “Están tratando de ser los jefes de la Tierra, no lo vamos a permitir”
El CEO de Twitter criticó a los oradores del Foro Económico Mundial tras sus declaraciones sobre “dominación del futuro de la humanidad”.
Por primera vez en dos años debido a la pandemia, el Foro Económico Mundial (WEF) se reunió de manera presencial en su ubicación habitual entre este 16 y 20 de enero en Davos, Suiza.
Como viene ocurriendo hace varios años, el Foro Económico que dirige el globalista de extrema izquierda Klaus Schwab se ha convertido en la cuna de CEOs, presidentes de fundaciones, artistas y políticos que buscan expandir la agenda 2030 y los ideales del Partido Comunista Chino (PCCh).
Uno de los pocos magnates del mundo que no fue invitado fue el polémico Elon Musk, actualmente CEO de tres de las empresas más importantes del momento, Twitter, Tesla y SpaceX. El multimillonario viene desafiando partes de la agenda 2030 hace rato, criticando las decisiones para contener la pandemia, los impuestos altos, las extremas regulaciones para cuidar el medio ambiente y el control de natalidad, lo cual lo puso del lado opuesto de las élites que exponen en Davos.
Elon Musk estalló contra los oradores que participaron del Foro y acudió a su red social para criticarlos con dureza. El CEO de Twitter respondió a un artículo titulado “Davos es una estafa y un culto, pero también es una apuesta por la dominación global” y dijo: “El WEF me pone los pelos de punta, pero estoy seguro de que todo está bien… “.
Luego, redobló la apuesta y respondió a otro usuario que compartió un video en el que Klaus Schwab inaugura la reunión anual del Foro Económico Mundial 2023 con un llamamiento a “dominar el futuro“: “Dominar el futuro, no suena nada ominoso… “
Y agregó: “¿Cómo es que el Foro de Davos sigue siendo una cosa? ¿Están tratando de ser los jefes de la Tierra!?“, tuiteó irónicamente Musk. En otro tweet aseguró que no va a permitir que los líderes del Foro Económico determinen el futuro de la humanidad.
Foro de Davos 2023
El lema de este año fue “Cooperación en un mundo fragmentado“, y reunió a más de 2.700 líderes de gobiernos, empresas y la sociedad civil para discutir cómo implementar la agenda 2030 tras los desafíos que surgieron durante la pandemia y la guerra en Ucrania.
Se habló de la transición verde en un contexto donde los precios de los combustibles han llegado a máximos históricos tras una combinación letal entre la alta inflación a nivel mundial y la baja oferta generada por las sanciones a Rusia.
También se habló de implementar controles de natalidad para cuidar el medio ambiente, eliminar el consumo de carne a nivel global y otras pautas de la agenda globalista de izquierda.
Las propuestas del Foro de Davos deben tomarse serias. Por ejemplo, el acuerdo de libre comercio de América del Norte, NAFTA, firmado entre Estados Unidos, Canadá y México, se propuso por primera vez en Davos en la década del ’90.
De lo que no se habló en el Foro fue de Twitter. Según el periodista de investigación Jordan Schachtel señaló en una publicación de substack del 23 de diciembre que se había eliminado toda mención de Twitter de su página web Cómo Seguir en Redes a Davos 2023.
En el pasado, se pedía a los espectadores que entren a la cuenta de @wef para seguir en vivo, pero esta vez la página web de Davos pidió que la gente entre a TikTok, Weibo y WeChat, las redes sociales controladas por el Partido Comunista Chino.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
