Connect with us

Sociedad

El Gobierno dice que no sabe cuántos inmigrantes ilegales hay en España

Redacción

Published

on

Un policía, en el dispositivo de acogida a los inmigrantes del 'Aquarius', en el puerto de Valencia.

Pese a su polémico discurso en favor de la inmigración ilegal, el Gobierno admite que desconoce el número de irregulares que hay en España. Es decir, que carece de cualquier dato estadístico para valorar el impacto social y económico de sus medidas.

En una respuesta por escrito al senador Carles Mulet, el Ejecutivo reconoce que “no se dispone de datos sobre el número de extranjeros en situación irregular presentes en España, ya que, por la propia naturaleza del fenómeno, no resulta posible elaborar estadísticas fiables sobre la materia”.

Sin referencias para sus medidas

Las únicas estimaciones del Gobierno se basan en unos cálculos de Eurostat, del año pasado, que cifran en apenas 44.625 el número de “ciudadanos no pertenecientes a la Unión Europea que fueron encontrados en situación irregular en España en el año 2017”. El Gobierno resuelve, finalmente, su “voluntad de velar por los derechos fundamentales del colectivo de inmigrantes, independientemente de su situación administrativa”.

Así pues, el Gobierno carece de cualquier referencia propia para estimar el coste de sus propuestas.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez anunció, en una de sus primeras medidas, la derogación de la reforma del PP que retiró la tarjeta sanitaria a los inmigrantes en situación irregular con el fin de restablecer el derecho a la sanidad universal. La medida, que se aprobó en julio en Consejo de Ministros, supone la asistencia sanitaria gratuita para cualquier persona que viva en España, en igualdad de condiciones. Es decir, podrán ser atendidos también los inmigrantes que no estén empadronados o no tengan residencia, que dispongan de un informe de los servicios sociales.

Apenas dos semanas después de llegar a La Moncloa con la moción de censura, Sánchez afrontó su primera crisis migratoria grave, con la llegada del buque Aquarius. El desembarco de sus 630 inmigrantes fue utilizado por el Gobierno para su discurso en pro de los derechos humanos, con una puesta en escena y despliegue de medios sin precedentes, además de medidas excepcionales, como un permiso de residencia ampliado. Una gestión polémica con la que el Ejecutivo se granjeó sus primeras críticas.

Las cifras de inmigrantes que llegan a las costas españolas ha adquirido en los últimos meses tintes de éxodo. En los nueve primeros meses del año, la llamada ruta del Mediterráneo Occidental, que llega a España, registró alrededor de 35.500 ilegales, más del doble que en el mismo periodo del año pasado, según Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas.

Los nacionales de Marruecos, Guinea y Mali representan el mayor número de llegadas en España en lo que va de año y los provenientes de países subsaharianos representan ya más de las tres cuartas partes de todos los que arribaron a territorio español, informó EFE.

“Situación de emergencia”

A finales de julio, y tras negarlo en reiteradas ocasiones, el Gobierno admitió la “situación de emergencia” por la llegada “masiva” de embarcaciones con inmigrantes y alertaba de que no se trataba de un fenómeno “temporal”. Entonces, el Ejecutivo calculaba la llegada de unos 10.500 inmigrantes en los tres meses siguientes.

En otra respuesta reciente, también al senador Mulet, el Gobierno sí ofrece datos sobre los extranjeros en situación legal en España, que asciende a 6.200.933 personas.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

España

¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

AGENCIAS

Published

on

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»

 

Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.

En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».

Continue Reading
Advertisement
Advertisement Enter ad code here