Opinión
El gorila rojo de la «Secta»

Confieso que cuando estoy estreñido veo la “Secta” (no es un error). Es una cadena que me ayuda a evacuar, una barbaridad, y sin necesidad de laxante alguno.
Tengo predilección, dentro de la bazofia general de sus programas, por ver los espacios “deformativos” de ese individuo, cuyo nombre no recuerdo, pero al que yo llamo “el gorila rojo”, cariñosamente, por supuesto.
Me produce hilaridad, y eso debe de ayudar al tránsito intestinal, ver que todavía no se ha enterado de que hace ya casi un año que tenemos un gobierno teóricamente de izquierdas –pero solo teóricamente-, y sigue arremetiendo a todas horas, contra el PP, partido que según él es culpable de todos los males pasados, presentes y futuros de España.
O ver como pasa sobre ascuas respecto al proceso separatista de Cataluña y, en general, sobre toda la corrupción de la izquierda, los Eres, los cursos de formación, el latrocinio generalizado del dinero público, etc.
Por no hablar, que también, del radicalismo feminista de su programa. ¿Le gustaría ser mujer, como les pasa a muchas feministas, que en su fuero interno, y secreto, lo que de verdad querrían ser es hombres?
Desde luego, pintas de muy limpio y aseado no tiene, e incluso viste como un combatiente del ejército popular de cualquier república bananera tercermundista, por lo que me temo cualquier cosa.
Su esposa, por lo menos, viste correctamente, y tiene aspecto de limpia y aseada.
Es igual de sectaria e izquierdosa progresista que él, pero burgueses en la intimidad, aunque tiene mejor aspecto. Digamos que es más presentable.
Él podría trabajar perfectamente de funcionario locutor en la cadena de noticias de Corea del Norte, y no desentonaría absolutamente nada.
Como todos tenemos una cierta deformación profesional, me llama mucho la atención ver como tiene a varios colaboradores jurídicos, siempre los mismos, extraídos de la peor izquierda judicial, gente también burguesa, pero que se las dan de rojillos, porque alguna vez, hace siglos, corrieron delante de los grises, o no, pues también hay pijos revenidos, de esos que quieren aparentar ser lo que no son.
“Líderes” de asociaciones judiciales y fiscales que ya no sé si realmente están en activo, o son liberados sindicales, pues se pasan el día en “La Secta”, en ocasiones en sesiones de mañana, tarde y noche… (Espero que cobren las horas extras, y el plus de nocturnidad, además de sus buenos salarios, que les pagamos todos los españoles, a cambio de nada, o casi nada).
O jubilados que como no tienen otra cosa que hacer, están a todas horas batallando contra el PP, que ya se sabe que los peperos son los culpables del diluvio universal, de la caída de la hoja en otoño, y hasta del asunto de la manzana que Adán le dio a Eva, o al revés.
Vistas además sus “interpretaciones” del Derecho, a veces pienso si es que estudiaron la carrera de oído, aunque, ahora que lo recuerdo, tal vez sea un problema mío, pues yo sí que recuerdo haber estudiado la carrera de oído, pero eso sí, sin faltar nunca a clase, porque sino perdía el hilo conductor.
En definitiva, los “informativos” del gorila rojo deberían emitirse en las televisiones oficiales –y únicas- de Corea del Norte, Cuba o Irán, y no desentonarían en absoluto.
(Claro que en el caso de Irán habría que sacar a su mujer y a esa otra pijoprogre que aparece, y cuyo nombre tampoco recuerdo. Sí, otra “liberada” para la que el aborto es “una gran conquista social”…, y la homosexualidad y el lesbianismo, miel sobre hojuelas). ¡Pero eso sí, si mi marido se acuesta con otra –o con otro-, le mato, porque yo lo valgo!
Desde luego, con estos mimbres, y en un país de borregos, sin criterio ni formación alguna, no me extraña que Podemos y la PSOE puedan seguir mandando, hasta la destrucción y fragmentación de España en varios mini estados de chicha y nabo, que ya no falta mucho.
Entonces seremos la Venezuela de Europa, y no pasará nada. Y si pasa, no importa.
¡Que se jodan los tontos!
El “único” problema es que nos acabarán jodiendo a todos-
Abogado y escritor.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.







Ramón
07/07/2019 at 13:21
Totalmente de acuerdo con usted.
Esa m… de cadena debería desaparecer.
En cualquier país serio, prácticamente no tendría oyentes, y aquí, en cambio, son millones los que se regodean con su basura.
De lo que se deduce que no somos un país serio, precisamente…
Ramón
31/03/2019 at 17:12
Totalmente de acuerdo con usted.
Esa m… de cadena debería desaparecer.
En cualquier país serio, prácticamente no tendría oyentes, y aquí, en cambio, son millones los que se regodean con su basura.
De lo que se deduce que no somos un país serio, precisamente…