Europa
El islamista que apuñaló este domingo a varias personas en Londres pidió a su novia que decapitara a sus padres

Sudesh Amman, el culpable del apuñalamiento de varias personas ayer en Londres, acababa de salir de la cárcel con un permiso y estaba sometido a vigilancia policial, informa el medio británico BBC. El joven, de 20 años, había entrado en prisión por hacer propaganda del terrorismo islámico, añade la misma fuente, e incitar a su pareja a cometer un delito. Según informa Reuters, Amman había pedido a su novia que decapitara a sus padres.
En noviembre de 2018, Amman fue hallado culpable de estar en posesión de documentos terroristas, como el libro «Técnicas de lucha sangrienta con un cuchillo brasileño». Al mes siguiente, fue sentenciado a más de tres años de prisión.
En su teléfono móvil, los investigadores encontraron material descargado para fabricar explosivos y llevar a cabo atentados.
Mensajes radicales
En los mensajes que enviaba, Amman describía a las mujeres yazidíes como esclavas, afirmando que el Corán permitía que fueran violadas. En otros, animaba a su novia a decapitar a sus padres. En esos mismos textos, Amman debatía con sus familiares, amigos y su pareja sobre su visión radical del islam, y exponía su deseo cometer un atentado con un cuchillo, según la Policía.
Armado con un ese instrumento, Amman atacó ayer a varias personas en Streatham High Road, en el sur de la capital británica, aunque niguna corre riesgo de morir por las heridas causadas. El terrorista fue abatido por la Policía después del suceso, que ocurrió alrededor de las 15.00 hora española.
Tres víctimas
La primera víctima, un hombre de 40 años atacado dentro de una tienda, se encuentra «muy grave». La mujer, de 50, que fue acuchillada en la calle, fue atendida en un hospital y más tarde dada de alta. Una tercera persona, una joven de 20 años, resultó con heridas muy leves debido a algunos vidrios que se rompieron con los disparos de los agentes. En el comunicado, la Policía explica además que el terrorista llevaba atado al cuerpo un cinturón con varios paquetes de explosivos simulados.
Un testigo, identificado como Karker Tahir, dio detalles de lo que vio al medio Sky News: «Vi a un hombre corriendo por la acera y detrás de él iban dos o tres civiles armados, que supuse eran policías. No dejaban de decirle “detente, detente”, pero él no se detuvo y luego vi que le dispararon tres veces».
Tahir aseguró que «fue horrible… El hombre estaba en el suelo y parecía que tenía algo que la Policía dijo que podría ser un dispositivo», y añadió que «después de dispararle, fueron a examinarlo mientras estaba vivo y luego vieron algo, una bomba o algo así, y dieron un paso atrás y nos dijeron a todos que retrocediéramos». El dueño de una tienda, que pidió mantener el anonimato, dijo a la misma cadena que el hombre había cogido un cuchillo de uno de los comercios y a continuación apuñaló a un hombre y una mujer.
Más atentados
El alcalde de Londres, Sadiq Khan, apuntó que «los terroristas buscan dividirnos y destruir nuestra forma de vida. Aquí en Londres nunca los dejaremos triunfar». El primer ministro, Boris Johnson, agradeció a todos los servicios de emergencia «que respondieron al incidente en Streatham».
Hace solo dos meses, el pasado 29 de noviembre, otro islamista, identificado como Usman Khan, británico de origen paquistaní y que había sido condenado por yihadismo, fue abatido a tiros por la Policía en el puente de Londres, después de que asesinara a dos personas y causara heridas a otras tres.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






