España
El lamento del cobarde

Álvaro Martínez.- «Si aún le queda algo de dignidad debería volver a Cataluña y encerrarse en la cárcel». Acostumbrado a esas entrevistas de alfombra que frecuentemente le hace TV3 (la tele del régimen) y a que le toquen las palmas los flamencos belgas, Puigdemont se quedó estupefacto cuando hace unos días un periodista de allí le puso ante el espejo en el que se suelen mirar los cobardes. Se cumple estos días un año del comienzo del encarcelamiento de la banda del lazo, que seguramente sigue en prisión preventiva por su evidente riesgo de fuga si tenemos en cuenta que cinco integrantes del grupo criminal salieron corriendo y se pusieron fuera de la ley al grito de «tonto el último». No es el magistrado Pablo Llarena quien se emperra en que sigan en la cárcel a la espera de juicio, son el propio Puigdemont y el resto de los forajidos los que con su infame huida impiden a cualquier mente sensata plantearse tan siquiera la libertad provisional de Junqueras, los Jordis y los otros procesados por rebelarse contra el Estado, un delito de extrema gravedad, que no les persigue la justicia por, ya que hablamos de cobardes, robar tres gallinas.
Pero a Puigdemont la dignidad le importa tan poco como que el resto de los protagonistas del golpe lleven un año privados de la libertad que él goza en Bélgica, que no se pierde un partido del Gerona Fútbol Club en la peña «Aquí un valiente» que ha montado en Bruselas con el empresario Matamala. Cómo disfrutan los dos con los goles de Stuani, pichichi de la Liga… Su cobardía, no obstante, comenzó mucho antes de aquel 30 de octubre, empezó al no informar a sus consejeros («El lunes, todos a trabajar», les había dicho el viernes anterior) de su plan de fuga, planeado meses antes y que incluyó episodios tan vergonzosos como meterse en el maletero del coche. Porque un cobarde no se improvisa, un cobarde nace.
El huido conmemoraba ayer el encarcelamiento de los Jordis con otro impresentable mensaje en las redes sociales, lleno de esa palabrería enfática que es alpiste de fanáticos, paparruchas muy parecidas a las que emitió en marzo cuando cumplieron cien días en la cárcel. Ni entonces les dijo la verdad a los suyos pues concluyó aquel aliento con un «nos veremos pronto en casa». Ayer ya no se molestó ni en mentirles y quizá al terminar el tuit de rigor sobre la «imparable represión» y el resto de las pamplinas preguntó al servicio, allí en Waterloo, «¿con quién jugamos esta jornada, con la Real Sociedad?». Sabido es que no hay nada más efímero que el lamento de un cobarde.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






