Salud
El mapa del coronavirus en España: Sanidad eleva a 17.147 los infectados y a 767 los fallecidos

El Ministerio de Sanidad ha confirmado este jueves un total de 17.147 casos positivos de coronavirus, 3.431 nuevos lo que supone un incremento del 25 % en las últimas 24 horas, y los fallecidos ascienden a 767, 209 más.
Son los últimos datos que ha facilitado el departamento que dirige Salvador Illa y que indican, además, que 939 personas se encuentran en unidades de cuidados intensivos y 1.107 se han curado.
El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del ministerio, Fernando Simón, ha señalado en la rueda de prensa posterior a la reunión del Comité de Seguimiento del Coronavirus que la evolución por comunidades «sigue siendo la misma» y que los datos sobre los casos «son poco valorables día a día» ya que hay que ver la tendencia de varias jornadas seguidas.
La Comunidad de Madrid, con 6.777 positivos, 498 fallecidos y 590 ingresos en UCI continua siendo la más afectada y la sigue Cataluña (2.702) y País Vasco (1.190).
Simón ha indicado que el hecho de que la letalidad sea más elevada en algunos territorios se debe a que han tenido más positivos entre las personas mayores.
Tampoco hay «mucha más información sólida», según este experto que ha explicado que por edad, aunque falta todavía información y la situación puede «cambiar día a día», el 33 % de los casos tiene más de 65 años, y el 18 % del total -es decir la mitad de los mayores de 65- tienen más de 75.
«Sabemos que las personas mayores, como era de esperar y los grupos de riesgo tienen una incidencia de neumonía grave superior al resto», ha explicado Simón, que ha indicado que entre estos colectivos, el 32 % de los contagios deriva en esa enfermedad.
Asimismo, ha insistido que son datos elaborados con «información parcial» con lo que hay que tomarlos «con un poco de precaución».
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






