España
El prestigioso «ranking» internacional militar «Global Fire Power» coloca al Ejército Español como uno de los más poderosos del mundo: alcanzando a Israel y muy por delante de Marruecos
España acaba de ganarse el puesto n.º 20 entre los ejércitos más poderosos del planeta. El podio es para Estados Unidos, Rusia y China, en ese orden
El poderío militar de España ha estado a veces más arriba y otras más abajo. En el siglo XX la verdad es que quedó rezagada respecto a las demás potencias. Por muy buenos que fueran sus rifles o los primeros tanques, no podía compararse a la fuerza de ejércitos como el británico, francés o el alemán. Ahora eso ha cambiado y el país ibérico se encuentra en el puesto número 20 de fuerzas armadas más poderosas. Un ranking coronado por Estados Unidos, Rusia y China. Justamente en ese orden.
Como decíamos España ha sido una potencia militar con etapas muy distintas. En la actualidad, y gracias a que se encuentra en la OTAN, la mejor tecnología de este tipo llega al país siempre y cuando el gobierno esté dispuesto a invertir en ella. Las compras y mejora de sistemas han producido que este estado esté en el número 20 de 145 de acuerdo con el ranking publicado por Global Fire Power. Esta web analiza la situación tecnológica, militar y demográfica de cada país para posicionarlos en una larga lista.
España gana el puesto número 20 en poderío militar y mejora estadísticas en 2024
En concreto las estadísticas que Global Fire Power analiza son bastante pormenorizadas, no es un vistazo global a cada país. No, el proyecto se nutre de las informaciones recientes publicadas en la red para ir modificando las categorías. Por ejemplo, si ahora mismo España adquiriera 50 carros de combate nuevos y 50 cazas furtivos F-35 eso haría que su puesto en el ranking ascendiera. De acuerdo con lo que hemos consultado, este 2024 España ha subido puntos y se encuentra muy cerca del poderío de Alemania (19), Ucrania (18) e Israel (17). Además, se halla muy por encima de países competidores como es Marruecos (61).
Profundizando un poco en cada cuestión, en el caso de España tenemos a un 0,3 % de la población en activo en el ejército, es decir 133.262 soldados más 15.000 que se hallan ahora mismo en la reserva. No obstante, el potencial humano en una futura contienda sería de 17.614.000 de personas. Por otro lado, las fuerzas armadas disponen de 327 carros de combate, 12.037 vehículos de todas las clases, 77 cañones autopropulsados y 140 cañones remolcados. En el cielo tenemos 513 aeronaves, aunque subraya que solo 410 están disponibles. Por último en el poder naval se basa en 168 buques.
De primeras se puede sacar una conclusión: España depende de los sistemas tecnológicos inteligentes más que de la mano de obra para sostener su poderío militar. Hoy una gran parte de los países del ámbito occidental creen en la idea de tener un ejército pequeño y profesional apoyado por los mejores sistemas.

Carro de combate Leopard 2A4E del ejército de tierra de España. Es el carro de combate principal del país (Ejército de Tierra)
No es un pensamiento actual, las concepciones de este tipo empezaron tras la Primera Guerra Mundial, autores como J. F. C. Fuller en su obra The Reformation War (1923) mencionan cómo un ejército bien capacitado y equipado con alta tecnología (en aquella época tanques y aviones) era superior a las fuerzas armadas masivas observadas en la contienda. No obstante, y como bien aclaró el mariscal soviético Mijaíl Tujachevski, un ejército de 50.000 carros, 30.000 aviones y 180 divisiones siempre arrollarían a una fuerza de 5.000 carros, 3.000 aviones y 18 divisiones por muy profesional que fueran estas.
Haciendo esa pequeña disertación, para los estándares modernos España se halla por encima de países como Polonia (21), Vietnam (22) y Arabia Saudita (23). También muy por encima de otros países tan cacareados como Corea del Norte (36), Marruecos (61) y Bielorrusia (67). Sin entrar a analizar todos ellos queremos fijarnos en nuestro rival directo: Marruecos.
El país norteafricano dispone de 195.000 soldados en activo y una reserva humana de 150.000, pero a diferencia de España su tecnología es de menor calidad a la nuestra. De hecho este año se mantiene igual respecto al 2023. Curiosamente nos supera en número de tanques. Aquí Marruecos despliega M1 Abrams estadounidenses, también M48 y M60 Patton y T-72 de origen soviético. Como dice aquel, un popurrí bastante curioso y muestra de que no son unas fuerzas armadas de primer orden, aunque eso está cambiando desde los últimos años con sus reiteradas inversiones. No obstante, los M60 y sobre todo los T-72 soviéticos han demostrado en Ucrania ser poco más que dianas móviles para las armas modernas.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
