España
¿El principio del fin del PSOE? Admitida a trámite la denuncia por fraude electoral en las elecciones del 28 abril
La Plataforma Elecciones Transparentes interpuso denuncias en numerosos juzgados de España por los numerosos indicios de fraude electoral ocurridos en las elecciones generales
Madrid, 31 de octubre de 2019.- Un juzgado de Tarragona ha admitido a trámite la denuncia interpuesta por la Plataforma Elecciones Transparentes(hoy, convertida en asociación) y que apuntaría a que el partido en el gobierno habría realizado fraude electoral en las elecciones generales del 28 de abril de 2019.
En un hecho absolutamente sin precedentes en la democracia española, un grupo de ciudadanos incrédulos ante el sorprendente resultado conseguido por el PSOE en las elecciones de abril, comenzaron una investigación independiente que les llevó a reunir un arsenal de indicios, refrendados por informes periciales, que se convertirían en la primera denuncia ciudadana por supuesto fraude electoral de la historia de este país. Posteriormente, los simpatizantes de esta asociación presentaron la misma denuncia en los juzgados de toda España.
La jueza de Tarragona ha considerado las pruebas aportadas por la demanda de la Plataforma Elecciones Transparentes al afirmar “los hechos que resultan de las anteriores actuaciones presentan características que hacen presumir la posible existencia de una infracción penal”. En su escrito, la jueza reconoce que “no están determinadas la naturaleza y circunstancias de tales hechos ni las personas que en ellos han intervenido” pero los indicios son de tal gravedad que insta al fiscal competente en Madrid a que abra diligencias para averiguar las extrañas “casualidades” que sucedieron en el número de los escaños obtenidos por los seis primeros partidos políticos. Los escaños de los partidos mayoritarios se entrelazaban en sospechosas fórmulas matemáticas para que la suma de los escaños entre PP y Vox fueran la mitad de los obtenidos por las dos posibles coaliciones que hubieran llevado al PSOE al gobierno: con Podemos y ERC, por un lado; y con Ciudadanos, por otro.
La denuncia apunta a los directores del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el Instituto Nacional de Estadística (INE) y Correos como cooperadores necesarios en esta supuesta trama que tiene como puntales imprescindibles el voto por correo, custodiado por el ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez, y los propios sondeos oficiales, que preparan al público para los resultados previamente programados, así como el conocimiento de las opiniones de los españoles a través de las estadísticas en posesión del INE. En estos momentos, los abogados de la asociación han remitido las correspondientes alegaciones solicitadas por la titular del juzgado número 6 de Tarragona.
En los últimos días, el partido en el gobierno ha preparado al pueblo español para un nuevo pucherazo alertando de que el sistema podría caerse durante el recuento y, como han revelado fuentes periodísticas, ya han buscado el chivo expiatorio: los hackers rusos. En opinión del portavoz de la Asociación Elecciones Transparentes, Rafael Palacios, “estas noticias son lo que llamamos ‘profecías autocumplidas’; es decir, al igual que los sondeos del CIS de Tezanos, preparan a la opinión pública para aceptar la narrativa oficial de que las elecciones han sido limpias”.
La Plataforma también interpuso esta misma denuncia ante la Audiencia Nacional el pasado mes de junio. Esta denuncia fue inadmitida a trámite argumentando la falta de competencia de la Audiencia, y la plataforma ha interpuesto un recurso de reforma, ya que el juez entró a juzgar el fondo del asunto sin ser de su competencia.
La Plataforma Elecciones Transparentes ha preparado un completo operativo para auditar las próximas elecciones del 10 de noviembre, para lo que hace un llamamiento a todos los españoles a que la noche del 10-N suban las fotos de todas las actas de escrutinio que puedan obtener, a la página web de la Plataforma, con el objetivo de hacer el primer recuento ciudadano transparente. Asimismo recomienda a los españoles, en la medida de lo posible, no votar por correo ni desde el extranjero porque no existe cadena de custodia de la integridad de ese voto, ni se requiere el DNI para votar por correo. Por contra, la evolución estadística de ese voto induce a pensar que es ahí donde se produce el fraude que justifica los irreales resultados del PSOE.
Más información en la página web www.eleccionestransparentes.wordpress.com.
Acerca de la Plataforma Elecciones Transparentes
La Plataforma Elecciones Transparentes es una organización ciudadana independiente y apolítica, que no recibe subvenciones y cuyo objetivo es la salvaguarda de la limpieza del proceso electoral en España.
Contacto:
Plataforma Elecciones Transparentes
Rafael Palacios/ Sandra G.
España
Europa se muere de «multiculturalismo». Matémoslo antes de que nos mate
Pierre Claire.- En 2001, el primer ministro neerlandés Wim Kok gobernaba un país que se enorgullecía de ser el laboratorio mundial del multiculturalismo. Un año después, Pim Fortuyn (sociólogo, antiguo marxista, figura de la ultra derecha neerlandesa que criticaba el multiculturalismo, la inmigración y el islam en los Países Bajos) fue asesinado por haber dicho que el modelo no funcionaba. El debate se cerró antes de empezar, estaba imposible discutir en el paraiso multicultural de Europa…
Ese es el problema central del multiculturalismo como ideología, porque ha vuelto imposible su propia evaluación. Criticar el modelo es estar contra la diversidad según los progresistas. Cuestionar sus resultados es abogar por el repliegue identitario, algo que a algunos les parece detestable y por lo que te insultan.
El multiculturalismo como hecho es interesante con sociedades compuestas por culturas distintas que coexisten, intercambian. El multiculturalismo como dogma es otra cosa con la afirmación de que todas las prácticas culturales valen lo mismo, que exigir una adaptación es una forma de opresión y que señalar las disfunciones equivale a racismo encubierto. Ese deslizamiento entre el hecho y la doctrina es el juego de manos intelectual del que nadie habla.
Es ese dogma el que produjo el escándalo de Rotherham, en el Reino Unido, dónde durante quince años, más de 1.400 jóvenes fueron víctimas de redes organizadas de abuso sexual, bandas de captación formadas principalmente por hombres paquistaníes. Los trabajadores sociales lo sabían. La policía lo sabía. Los cargos electos locales lo sabían. Nadie actuó, por miedo a ser acusado de racismo. El informe oficial de 2014 lo dijo con todas las letras. No fue un fallo de información. Fue un fracaso moral sistémico, producido por una ideología.
El mismo mecanismo explica lo que pasó en Colonia, en diciembre de 2015, con cientos de agresiones sexuales en la Nochevieja, deliberadamente minimizadas durante días por las autoridades alemanas. No por incompetencia, pero por cálculo político. Admitir los hechos amenazaba con estigmatizar a una comunidad. Asi, se silenciaba a las víctimas, y las feministas no decían nada porque los delincuentes no eran los buenos.
La izquierda no puede hacer este balance. Reconocer que el multuculturalismo sin limite produce zonas sin ley, comunidades impermeables a los valores liberales, mujeres abandonadas por el feminismo oficial porque sus verdugos pertenecen a una minoría protegida, sería repudiar treinta años de política identitaria. Un repudio del que ningún partido de izquierda es todavía capaz.
Y sin embargo los hechos se acumulan. En Francia, diversos estudios documentan el retroceso de la convivencia mixta, de la libertad vestimentaria femenina y de la práctica religiosa extrema en ciertos barrios, por la presión comunitaria. En Suecia, la violencia de bandas ha alcanzado cifras récord, concentrada en barrios donde la integración había sido declarada exitosa durante décadas.
La integración exitosa no es el borrado de las culturas. Es la adhesión compartida a una base común de derechos y deberes, que se aplica a todos sin excepción cultural. Exigir el respeto de ciertas valores y leyes no es un crimen racista, sino algo normal…
El verdadero racismo (el que la izquierda no ve) está en el silencio. Tratar a comunidades enteras como menores morales a quienes no se puede aplicar los mismos estándares que al resto no es benevolencia, es condescendencia disfrazada de virtud.
La igualdad real empieza por la exigencia igual. No por la exención permanente.

