Opinión
El procesamiento de los responsables del «procés» puso evitarse
Manos Limpias, simultáneamente a las peticiones de aplicación del art. 155, desde el año 2010 en que se detectó la primera célula cancerígena de “procés”, formuló denuncias ante la Fiscalía General del Estado y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, por considerar la existencia de una ruta de preparación del golpe.
LA CONSPIRACIÓN Y PROPOSICIÓN se inició con el ex Presidente Artur Más y se consumó con Puigdemont.
El 17 de octubre de 2010, 12 de septiembre de 2011, 29 agosto 2012, 2 de agosto de 2012, 17 de octubre de 2012, 20 de diciembre de 2012, 13 de septiembre de 2013, 26 de marzo de 2013, 4 de junio de 2014, 10 de junio de 2014, 10de septiembre de 2014, 11 de junio de 2014, 29 de septiembre de 2014, 19 de noviembre de 2014, 22 de julio de 2015, 28 de octubre de 2015 , 10 de noviembre de 2015. Fechas éstas donde Manos Limpias, formuló en el registro del Palacio de la Moncloa, la implantación del art. 155 en Cataluña, por la fractura social y porque se estaba atentando gravemente al interés general de España.
Simultáneamente, con fechas: 6 de noviembre de 2012, 13 de febrero de 2013, 29 de enero de 2013, 6 de mayo de 2013, Manos Limpias, denuncia y presenta posterior querella ante el Tribunal Superior de Justicia en Cataluña, contra Artur Mas como CONSPIRADOR Y PROMOTOR del “Procés” secesionista.
Asimismo con fechas 17 de septiembre de 2012, 16 de octubre de 2012, 10 de octubre de 2012, 06 de noviembre de 2012, 2-3-10 de octubre de 2013 6 de agosto de 2015, 11 de noviembre de 2015, Manos Limpias, denuncia ante el Fiscal General del Estado a Artur Más como CONSPIRADOR Y PROMOTOR del “procés”.
La criminalización del Miguel Bernad impidió que siguiera denunciada la ruta independentista del procés.
De haber actuado en tiempo y forma, no se hubiera llegado a consumar la proclamación de la Republica Catalana (aunque fuera simbólica y sin efectos prácticos).
A esta inacción de las Instituciones hay que añadir los comportamientos desleales como el del Ex fiscal del Tribunal Superior de Cataluña, Rodríguez Sol “dando un balón de oxígeno al procés “así como las manifestaciones de Carlos Lesmes (Presidente del Tribunal Superior de Justicia) manifestando que: “el problema de Cataluña es fundamentalmente político y que es en ese escenario en el que debe solucionarse”.
El manifiesto de los 33 Jueces independentistas, y el borrador de Constitución Catalana elaborado por el ex juez Santiago Vidal, circunstancias todas ellas denunciadas por Manos Limpias y que emponzoñaban la ruta hacia la independencia.
El diálogo de sordos entre el Gobierno de Mariano Rajoy con los ex presidentes de la Generalidad y a pesar de ello, concediéndoles privilegios de financiación; el despacho en la Delegación del Gobierno en Cataluña, con Soraya Sáenz de Santamaría de “Virreina”, intentando contentar a los independentistas, no sirvió para nada. El procés siguió su ruta. Los “emisarios” enviados por Mariano Rajoy, Pedro Arriola y de Pedro Sánchez, José Enrique Serrano con negociaciones secretas denunciadas asimismo por Manos Limpias, solo sirvieron para demostrar que se trataba de darles una salida política a hechos delictivos.
El panorama actual, cualquiera que fuera la solución final (condena, indulto o cualquier “enjuague” de carácter político) dejará una sociedad dividida, al menos en Cataluña, una inseguridad jurídica pues no existe unidad de criterio a la hora de aplicar el encaje penal de una hechos delictivos; el desprestigio de la justicia española en Europa, y la fuga del máximo responsable del procés, Puigdemont.
Todo esto, se podía haber evitado si las Instituciones, hubieran actuado correctamente en tiempo y forma.
A mayor abundamiento al compromiso de Manos Limpias en defensa de la legalidad vigente, antes de que finalizara la instrucción del “procés “me presté a colaborar con el Magistrado Llarena para facilitarle un testimonio relevante que había llegado a mí despacho; la respuesta fue el silencio más absoluto. Por lo visto no le interesaba ese testimonio de primera mano de hechos de especial gravedad-
El Procés Catalán pudo evitarse y como consecuencia del mismo no se hubiera producido el procesamiento de sus ejecutores.
Por el camino quedarán impunes los promotores del mismo y la criminalización de un sindicato Manos Limpias y de su Secretario General, Miguel Bernad, que era incómodo al denunciar delitos que afectaban a las Instituciones del Estado.
*Jurista y secretario general del sindicato MANOS LIMPIAS.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
