España
El PSOE mantiene su tendencia al alza y podría reeditar el pacto «Frankenstein» sumando 189 diputados

El bautizado como pacto «Frankenstein», que une al PSOE de Sánchez con independentistas catalanes, Unidos Podemos, nacionalistas vascos y los herederos de Batasuna, se va haciendo fuerte en esta precampaña electoral.
Según el último barómetro de GAD3 para el diario ABC, el PSOE mantiene su tendencia al alza y sumaría 189 diputados junto a los partidos que auparon a Sánchez a La Moncloa, lo que sobrepasa claramente la barrera de los 176 escaños, que marca la mayoría absoluta. Al mismo tiempo, el centro-derecha se desinfla, arrastrado sobre todo por una caída sostenida de Ciudadanos, y se quedaría ahora con 161 diputados.
El socialista Alfredo Pérez Rubalcaba fue quien empleó por primera vez el término «Frankenstein» para referirse a un posible Gobierno del PSOE con independentistas y podemitas. Fue en el año de bloqueo político, en 2016, cuando el exsecretario general del PSOE criticó un Gobierno de esas características al asegurar que sería una «investidura Frankenstein». Como es sabido, a Sánchez le importó poco esa opinión cuando presentó la moción de censura.Ahora, el PSOE podría reeditar el mismo pacto que le llevó al Gobierno en junio de 2018, pero con más fuerza todavía. Los socialistas registran un 30,6 por ciento de estimación de voto, 1,7 puntos más que en el barómetro de febrero. Serían 134 diputados, exactamente los mismos que consiguió el PP en las elecciones de junio de 2016, a los que sumó los dos de UPN y otro más de Foro Asturias.
La subida del PSOE es constante desde diciembre, justo cuando se celebraron las elecciones autonómicas en Andalucía. En el PP creen que hay un «efecto Andalucía», por el pacto que alcanzó con Ciudadanos y Vox en esa Comunidad para llegar al poder por primera vez, un acuerdo de la derecha que movilizó al votante de izquierda en toda España.
Declive de Podemos
La subida del PSOE es simultánea al declive de Unidos Podemos, que solo lograría 30 diputados, con un 11,8 por ciento de voto. El pacto «Frankenstein» incluye al partido de Oriol Junqueras y Gabriel Rufián, que sumaría un 2,8 por ciento de voto y 12 diputados.
El partido independentista ahora hermano de ERC, la antigua Convergencia, en este momento PDECat, obtendría cinco diputados más.Todos estos diputados unidos a los seis del PNV y a los dos de Bildu suman 189 escaños, con el PSOE al frente. Son 12 más que el mes pasado. Supone el 48,5 por ciento de estimación de voto, frente al 46,8 por ciento del barómetro anterior.
Frente a esa eventual alianza «Frankenstein», el centro-derecha suma un 47,4 por ciento de votos, solo 1,1 puntos menos que sus adversarios. Pero en número de diputados son 28 menos. En el cuartel electoral del PP se calcula que las elecciones generales, al final, se decidirán por un diferencial de 20 diputados que están en juego en las provincias pequeñas, y que podrían pasar de un bloque a otro en función de los restos del sistema D’Hondt. La fragmentación del voto de centro-derecha en esas circunscripciones, con tres partidos diferentes, beneficiaría a la izquierda. Pero una unificación del voto podría dar la vuelta al resultado de este barómetro.
En la encuesta del mes pasado, PP, Ciudadanos y Vox sumaban 173 escaños, 12 más que este mes de marzo, con un 49,7 por ciento de estimación de voto entonces. En un mes se han dejado por el camino 2,5 puntos. ¿Dónde ha ido ese voto?
Por un lado, parece evidente que hay un trasvase de votos del PP a Vox: el primero pierde 1,1 puntos y el segundo gana 1,3. Pero es una corriente «intrabloque» del voto. En el barómetro se observa otro trasvase «entre bloques». En concreto, Ciudadanos se deja en apenas dos semanas 2,5 puntos, que serían sus votantes más de centro-izquierda que se están decantando ahora por el PSOE. La fuga de votos del partido de Rivera ha encendido las luces de alarma no solo en Ciudadanos, sino también en el PP, que critica a ese partido por una estrategia que consideran «fallida».
Desde que se puso al frente del PP, Casado defendió y propuso que cada uno de los partidos del centro-derecha debía ocuparse de su espacio político, cuidarlo y no pisarse entre ellos. Según los populares, Ciudadanos ha descuidado al votante que estaba en la frontera con el PSOE.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






