Europa
El reemplazo de la población europea, en cifras: El 30% de los suecos y el 20% de los alemanes serán musulmanes en 2050

En los últimos años, Europa ha experimentado una gran afluencia de inmigrantes musulmanes. Este gran movimiento poblacional ha generado un fuerte debate en el viejo continente alrededor de los flujos migratorios y sobre las políticas de seguridad que se aplican en los diferentes países de la Unión Europea. Una de las principales preguntas que se hacen los ciudadanos es la siguiente: ¿Cómo será el crecimiento de la población musulmana en Europa en los próximas décadas?
Para responder a estas cuestiones, el prestigioso Centro de Investigaciones Pew, con sede en Washington, ha modelado un extenso conjunto de perspectivas de futuro en relación a este tema, pero dividido en tres grandes escenarios: bajo crecimiento de la emigración musulmana hasta el año 2050, medio crecimiento o crecimiento elevado.
El informe del Pew, que pueden consultar integramente en el siguiente enlace, analiza la evolución poblacional del continente teniendo en cuenta a todos los países que forman parte de la UE más Noruega y Suiza.
El documento revela que, incluso si a partir de hoy se detuviera totalmente la entrada de nuevos inmigrantes, la población musulmana en Europa, en el año 2050, se situaría en el 7,4% de la población (desde el 4,9% actual). Esto se debe a que, por término medio, la población actual de musulmanes ya instalada en Europa es mucho más joven que la población autóctona y presenta, además, una mayor fertilidad.
El Centro de Investigación Pew dibuja un segundo escenario de futuro, con una evolución “mediana” de la emigración, que considera que la llegada de refugiados de países como Siria comenzará a detenerse proximamente, pero que, paralelamente, el fluyo de inmigrantes continuará tal y como lo hace actualmente. En este marco, la población musulmana en Europa en el año 2050 podría alcanzar el 11,2% de la población total del viejo continente.
Finalmente, y en un escenario de inmigración “alto”, en el que se combinaría la persistente llegada de refugiados con la venida de nuevos inmigrantes, prácticamente en su totalidad provenientes de países islámicos, la población musulmana en Europa podría alcanzar el 14%, siempre teniendo únicamente en cuenta la población «oficial» de refugiados e inmigrantes, ya que los llegados a través de redes de inmigración ilegal, que se cuentan por cientos de miles, son prácticamente indetectables.
No obstante, el Pew reconoce que predecir los niveles de emigración futura es una tarea sumamente difícil, ya que las tasas migratorias están conectadas “no solo a la actualidad política y a las condiciones económicas fuera de Europa sino también a la cambiante situación económica y de los Gobiernos en el continente”.
Es importante destacar que el nivel de población musulmana en Europa de cara al año 2050 no es uniforme ni mucho menos a lo largo y ancho del viejo continente. Según las previsiones del Pew Center, Suecia será a mediados de este siglo el país de la UE con un mayor porcentaje de población musulmana (30%), seguido de Alemania (20%), Austria (19%), Francia (18%) e Italia (14%). Por el contrario, en ningún país del este de Europa la población musulmana superará el 5%.
(La Tribuna del País Vasco)
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






