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Opinión

El terrorismo callejero vuelve a España de la mano del PSOE y Podemos

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El terrorismo callejero, que impuso su “ley” en el País Vasco durante décadas, mientras los jueces, fiscales y policías miraban para otro lado, está volviendo de nuevo a España, y más en concreto, a Cataluña.

Los CDR, esos “tonton macoutes” del separatismo catalán, tan alentados por Torra (me niego a llamarme presidente, pues no lo es, ya que solo “representa” a una parte de los catalanes), están imponiendo su “ley” en las carreteras, en las autopistas y dónde les sale de los cojones, ante la total pasividad de esa policía política que son los mozos de escuadra, que adoptan una postura egipcia ante los hechos: se dedican a cobrar y a no hacer nada. (La “policía” mejor pagada de España, dicho sea de paso, y con mucho).

Pero, ahora que no nos oye nadie, ¿Torra está bien de la cabeza?

Está demenciado, o es un imbécil con chorreras, o es un bombero pirómano?. O las tres cosas.

En lugar de retirarse a un monasterio debería haber ido a un frenopático, para que le sometieran a exámenes psiquiátricos profundos, y vieran si puede andar suelto por no ser un peligro para los demás, ni para sí mismo, o hay que incapacitarle y encerrarle en un manicomio.

Mientras tanto el desgobierno de Madrid, que es preso de sus alianzas con los impresentables separatistas catalanes y vascos, no sabe cómo hacer para dar la impresión de que va a hacer algo…, por supuesto sin hacerlo, no vaya a ser que la pobre Begoña se quede sin ser la primera Dama, con grave cabreo de doña Leticia, según cuentan, que como pasa de todo, y solo “trabaja” de lunes a viernes, y en horario de mañanas, como cualquier funcionaria pija progre, liberada y republicana, pues se siente desplazada por la de Bilbao.

En fin, que se le va a hacer. La situación es mala, pero tiende a empeorar.

“Maduro” Sánchez es rehén de sus extraños compañeros de cama, y no voy a decir que acaben dándole por el culo, pero pudiera suceder. Y lo que es peor, igual hasta le gusta (metafóricamente hablando, claro, que hay gente que pondrían hasta el culo por seguir en el poder).

Lo siento por “la PSOE”, esa gran empresa que solo “produce” miseria, pero van camino de convertirse en un partido insignificante, al igual que el PP, otros que tal.

¡Cuántos más inmigrantes arriben a nuestras costas, y más barbaridades hagan los CDR, más subirán los votos a VOX, que lleva camino de ser la cuarta o quinta fuerza parlamentaria de España!

Como dicen en mi pueblo: a grandes males, grandes remedios.

Y del Rey no digo nada, porque el rey ni está ni se le espera (bastante tiene con lidiar con su extraña e irreal familia).

*Abogado y escritor.

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España

Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

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«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».

Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.

Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.

Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?

Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.

Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.

En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.

Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.

Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.

Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.

El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.

Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.

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