Opinión
En el cuarenta aniversario de la Constitución
Lo que el cuarenta aniversario de la Constitución ha silenciado:
1.- No todos los españoles somos iguales ante la Ley.
2.- La unidad de España ha quedado quebrantada, con los secesionistas catalanes y la amenaza de vascos.
3.- El desprestigio total y absoluto del poder judicial.
4.- La corrupción generalizada e impune de las Instituciones, y con cientos de políticos condenados.
5.- Los escándalos de la Jefatura del Estado (Rey Emérito).
6.- El caos en materia de educación, y el índice más bajo de natalidad de toda Europa.
7.- El despilfarro de las Administraciones Públicas.
8.- El golpe de Estado del 23-F y la expoliación de Rumasa.
9.- La existencia de las “cloacas del Estado”.
10.- La implantación en las Instituciones de los proetarras (Bildu).
11.- La degradación de los representantes de los españoles en el Congreso de los Diputados.
12.- El escándalo masivo de los curso de formación.
13.- La impunidad ante los miles de abortos ilegales.
14.- El incremento de los delitos de violencia de género y de agresiones sexuales.
15.- Los escándalos del sistema financiero, incluido el rescate con el dinero de todos los españoles.
16.- Las constantes condenas a España por parte del Tribunal Europeo.
17.- La claudicación de la reivindicación de Gibraltar.
18.- La tasa de paro más alta de la Unión Europea.
19.- La infinita deuda pública, 1.16 billones.
20.- El endeudamiento de Ayuntamientos y Comunidades Autónomas al borde de la quiebra: 300.000 millones.
21.- La gran falacia del estado de derecho y de respeto a los derechos fundamentales.
22.- El colapso permanente de las urgencias hospitalarias.
23.- El terrorismo de Estado (los GAL).
24.- El uso fraudulento de los fondos reservados (compra el silencio de Bárbara Rey), y el robo de los papeles de Bárcenas.
25.- Cerco al Congreso de los Diputados y asalto al Parlamento Catalán.
26.- Los diecisiete parlamentos y gobiernos autonómicos con distintos derechos y obligaciones de sus ciudadanos.
27.- Los conflictos permanentes entre el Gobierno Central y los Gobiernos Autonómicos.
28.- La utilización política del Ministerio Público y sus escándalos.
29.- La falta de independencia del poder judicial con jueces y fiscales independentistas.
30.- Las puertas giratorias de los políticos y jueces.
31.- La filtración de sumarios bajo el secreto.
32.- La existencia de una policía política.
33.- La degradación del sistema penitenciario.
34.- Los privilegios de los políticos en cuanto a percibir pensiones, dietas.
35.- Las difamaciones, injurias y calumnias de medios de comunicación, que quedan impunes.
36.- La aprobación de los presupuestos generales con el chantaje de los nacionalistas.
37.- Los trescientos asesinatos de ETA sin resolver.
38.- Las amnistías fiscales.
39.- El chivatazo del bar Faisán y el robo del disco duro.
40.- Las estafas a miles de ciudadanos “preferentes”, “clausula suelo” etc.
41.- Los miles de desahucios.
42.- La inmigración masiva ilegal.
43.- La huelga de jueces.
44.- Financiación fraudulenta de partidos políticos, sindicatos, fundaciones y ONGs.
45.- Subvenciones fraudulentas masivas (EREs, cursos de formación, PER).
46.- Libertad de expresión para quemar banderas españolas, sonarse los mocos con la bandera, cagarse en la Virgen del Pilar y Guardia Civil, quemar textos de la Constitución en sede parlamentaria por diputados y retratos del Rey.
47.- La formación de un gobierno con solo ochenta y cinco diputados y pactando con separatistas y etarras.
48.- Una Ley de Memoria Histórica que reabre heridas.
49.- Decretos-Leyes para exhumar el cadáver de Franco y cargarse una sentencia del Tribunal Supremo. Y la nueva figura del Fiscal Defensor y abogado de un imputado (Pedro Horrach)
50.- Considerar a las uniones de parejas de hecho del mismo sexo, matrimonios.
51.- Aplicación del artículo 155 de la Constitución (intervención de Cataluña).
52.- La condena por primera vez de un miembro de la Casa Real. (Infanta Cristina de Borbón condenada como partícipe a título lucrativo a la cantidad de 175.000€
53.- El Régimen del 78, dimanante de la Constitución, está tocado de muere precisamente por aquellos que la engendraron.
54.- La colocación a dedo en las administraciones de miles de correligionarios de los partidos políticos.
55.- El escándalo de las autopistas quebradas.
- El amaño de decenas de concursos públicos.
57.- Las estafas piramidales a miles y miles de ciudadanos de AFINSA y FÓRUM FILATÉLICO.
57.- El escándalo de los ERES de Andalucía.
58.- El escandalo fraudulento de los PER.
La larga vida que el diario La Razón da a la Monarquía, es solamente una ilusión pues la Monarquía forma parte del Régimen del 78 y este se encuentra en vía de extinción.
La Constitución no es el alma viva de la democracia, como manifestó Felipe VI, es el alma viva de la separación de los españoles, de la insolidaridad, de la desigualdad de los españoles ante la Ley, del empobrecimiento de la clase media, del desprestigio internacional de España.
*Jurista y secretario general del sindicato Manos Limpias.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
