España
En España hay 18.000 niñas en riesgo de sufrir la mutilación genital

De las cerca de 70.000 mujeres procedentes de países donde se practica la mutilación genital femenina (MGF) que viven en España, 18.000 son menores de 14 años, es decir, susceptibles de ser mutiladas si viajan con sus familias a sus lugares de origen.
Esa práctica está recogida en el Código Penal como un delito de lesiones que se castiga con entre seis y doce años de prisión, pero a pesar de que las consecuencias penales son claras, la labor de prevención es fundamental para ayudar a combatir esa práctica.
Desde 2015, el país cuenta con un protocolo de prevención de la MGF que incluye como herramienta el llamado «compromiso preventivo», un documento desarrollado para que los progenitores de las niñas puedan usarlo en sus viajes a sus países de origen como elemento de apoyo en su decisión de no mutilar a sus hijas.
Lo firma el pediatra o médico del centro de salud que certifica que las niñas no han sido mutiladas y también los padres, que se comprometen así a no someter a sus hijas a esa práctica. Además, ese documento les recuerda que en España la ablación es un delito penado con cárcel.
La Estrategia Nacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer 2013-2016 fue aprobada en Consejo de Ministros y contiene el eje específico «Visibilización de otras formas de violencia sobre la mujer», que incluye la mutilación genital femenina.
Una forma extrema de discriminación de la mujer
Se trata de una práctica cultural que se realiza en el contexto de una comunidad y de un grupo que la justifica por creencias y tradición, o por beneficios que son falsos, como el de mayor facilidad reproductiva o mayor higiene. control de la sexualidad, funciones reproductivas, de higiene, estéticas, religiosas.
Sin embargo, internacionalmente la ablación está reconocida como una violación de los derechos humanos y de la infancia y como una forma extrema de discriminación de la mujer.
En la mayoría de los casos, la mutilación se practica en la infancia, en algún momento entre la lactancia y los 15 años, formando parte de un ritual de paso a la edad adulta que, pese al arraigo en algunas comunidades, no es visto por todos los padres de la misma forma.
En Guinea-Conakry hay una ley que prohíbe la mutilación genital femenina, pero a pesar de ello los números son alarmantes: el 86% de las niñas son mutiladas.
Consciente de esa realidad desde que era niño, Mohamed, que nació en ese país africano pero vive en España desde hace 13 años, decidió impedir que su hija formase parte de las estadísticas. La pequeña nació en Guinea-Conakry hace cinco años, así que estaba abocada a convertirse en víctima de esa práctica discriminatoria.
«Pensé en el tema de la mutilación que están sufriendo mucho las mujeres y dije ‘voy a intentar todo, si duermo en la calle, voy a dormir, pero a la niña voy a salvarla de que la mutilen», señala el guineano en una entrevista con RNE.
Tenía pocos ahorros y muchas dificultades para poder trabajar y cuidar de la pequeña, pero aún así decidió llevarla consigo a España.
«La niña es muy pequeña, mucha gente me aconsejó ‘no traigas a la niña solo, estás aquí solo y no vas a poder’. Me fui a hablar con la embajada y llegué aquí a Barajas», explica el padre de la menor.
Marien, su esposa, no tuvo la misma suerte y fue mutilada de pequeña. «Todo lo que ha pasado conmigo no lo quería para ella», dice la mujer.
Esa es la cadena del cambio. Personas como Mohamed o como Marien son quienes pueden lograr poner fin a un drama que, según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, han vivido más de 200 millones de niñas y mujeres en 30 países de África, Oriente Medio y Asia.
El problema sigue creciendo y en 2020 alrededor de 4,1 millones de niñas se encuentran en riesgo de sufrirlo, según ha advertido este mismo jueves, Día Mundial para Erradicación de esta práctica, la ONG Amref, que trabaja junto a personal local en proyectos contra la MGF en varios países de África.
El enfoque de esta organización, no obstante, es positivo. Creen que «aún hay esperanza» porque cada vez más jóvenes de países en los que se practica la MGF reniegan de esa tradición, en comparación con las generación de sus progenitores.
La educación, la concienciación y la ley son herramientas indispensables para luchar contra la mutilación genital femenina.
En Europa, el primer instrumento de carácter vinculante en materia de violencia contra la mujer -el llamado Convenio de Estambul- vio la luz en 2011 e incluyó la mutilación genital femenina dentro de los delitos. Cuenta con la adhesión de 49 países entre los que se encuentra España, que lo firmó en 2014 y que este año ha vuelto a alzar la voz para exigir el fin de la ablación.
Decenas de mujeres activistas, en su mayoría de origen africano, han salido este jueves a las calles de Madrid para expresar su rechazo y decir ‘stop’ a la mutilación genital femenina.
Durante la manifestación, han portado pancartas con frases como ‘Mujeres libres nos queremos’, ‘Tolerancia cero con la MGF’, o ‘Digamos no a las tradiciones que dañan a las mujeres’.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






