Opinión
España 2050

Recientemente se ha constituido el nuevo Gobierno, tras el correspondiente proceso de adjudicación de escaños, con arreglo a la nueva Ley electoral.
Ella marca que no hay elecciones. Directamente se adjudican los escaños en proporción directa al número de ciudadanos por Partido.
Hay cinco en liza: Partido Musulmán, Partido de Sudamericanos, Partido de Jubilados Europeos, Partido de Ciudadanos del Este y Partido de los Españoles. Citados por orden de población/escaños.
La Presidencia, según costumbre, ha vuelto a recaer en el Partido Musulmán, como partido más numeroso. Y el Partido de los Españoles se ha quedado en cinco escaños. Los justos para tener Grupo Parlamentario propio. Pero todas las encuestas pronostican que la próxima vez ya no lo obtendrán.
Entre sus históricas reivindicaciones, siguen figurando como prioritarias dos: tener dos horas de descanso semanal y disfrutar de cinco días de vacaciones anuales. Lo tendrán muy difícil de conseguir.
Ningún otro grupo les apoya. Los ciudadanos españoles se dedican en su totalidad a trabajar en la hostelería y la limpieza.
Lo que sí conseguirá en Partido Musulmán, con la mayoría absoluta de que dispone, es acotar alguna playa que otra para que sus mujeres se puedan bañar discretamente tapadas. (El resto de playas continuarán siendo “nudistas total”.
Las cuentas públicas continúan muy saneadas. Con lo que se ahorra en calefacción (no necesaria por el cambio climático) y las subvenciones a las desaparecidas Organizaciones LGTBI, el superávit es enorme. Cada vez mayor. Imparable.
El fútbol hace ya años que ha desaparecido prácticamente. Desde que tiempo ha, los socios del Real Madrid y los del Barça aprobaron las ventas del Bernabéu y Nou Camp, repartiéndose la pasta conseguida y la consiguiente disolución de sus equipos. Seguidamente pasaron a ser los únicos españoles millonarios residentes en España.
El Corte Inglés y Mercadona, que fueron comprados por un Consorcio Chino, continúan su imparable ascensión. Comercializan bajo la marca “Gran Bazar Chino”. Y sus ventas siguen incrementándose año tras año, a pesar de la desaparición del cerdo en el País. El incremento del consumo de dátiles, mate, cerveza inglesa y alemana y carne de perro ha compensado con creces su pérdida de ventas.
La Banca, tras la compra de las últimas Entidades que operaban por el mismo Consorcio chino, continúa su gran progresión. El “Bank Musul-Pekinés” opera ya en más de doscientos Países. Y todo en Criptomonedas. No dejan ni rastro las operaciones. Opacidad total. (Secreto bancario, se llamaba en el siglo pasado).
En la única ermita católica abierta al público (en el pueblo de El Pardo), descansan los restos de Franco, con un pequeño cartel (de madera) que dice: “Aquí terminó todo”. El único Cura que existe dice Misa una vez por semana.
Eso sí: una lucecita continúa permanente día y noche encendida.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






