España
¡ESPAÑA ESTÁ SIENDO INVADIDA! ¡SE DESPLIEGA LA LEGIÓN! ¡EMBAJADORA DE MARRUECOS AMENAZA: «LAS ACCIONES DE ESPAÑA TIENEN CONSECUENCIAS GRAVES»
Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta: «No es una crisis migratoria, es una invasión»
El presidente de la ciudad autónoma avisa de que «el caos» con la llegada masiva de inmigrantes «es de tal calibre» que no es capaz de calcular «cuántos han entrado»
Extracto de entrevista a Juan Jesús Vivas en «El Mundo»:
Señor Vivas, ¿cuál es el riesgo real de Ceuta en estos momentos?
-
Es una situación de mucha tensión, totalmente inédita. No he vivido nada igual en mi vida. Nuestra percepción es de invasión.
-
¿Le parece un ataque a la soberanía nacional?
-
Estoy transmitiendo la percepción de los ciudadanos de Ceuta, que yo comparto, de que es una invasión. Si analizamos la dimensión que ha tenido esta avalancha, con una pasividad absoluta del país vecino, la percepción no puede ser otra.
La embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, ha asegurado este martes que en las relaciones entre países hay actos que tienen consecuencias, «y se tienen que asumir», en referencia a la decisión de España de prestar atención médica al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.
En declaraciones a Europa Press, antes de acudir a la convocatoria realizada por la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya, la embajadora de Marruecos ha insistido en que hay «actitudes que no se pueden aceptar». Ha añadido que las relaciones entre países vecinos y amigos se tiene que basar en «la confianza mutua, que se tiene que trabajar y nutrir».
Por último, ha calificado de «inusual» la rapidez con la que ha sido convocada por la ministra española de Exteriores y ha señalado que no descarta que su Gobierno la llame a consultas en las próximas horas.
[pt_view id=»5e77914t2c»]
Marruecos llama a consultas su embajadora
Poco después de estas declaraciones, efectivamente, el gobierno marroquí la llamó a consultas. Fuentes diplomáticas marroquíes dijeron a Efe desconocer por el momento más detalles sobre esta llamada a consultas, que eleva la tensión entre Rabat y Madrid a niveles desconocidos en la última década.
Esta llamada a consultas se produce cuando el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se encuentra en la ciudad de Ceuta, adonde llegó en un helicóptero esta misma tarde.
La última llamada a consultas de un embajador marroquí a Rabat se produjo en 2007, cuando Marruecos llamó al entonces embajador Omar Azziman para protestar por el anuncio de la visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla.
Laya le expresa su «disgusto»
Por su parte, la ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Arancha González Laya, en el encuentro le ha trasladado a Benyaich el «disgusto y «rechazo» del Gobierno por la entrada masiva de inmigrantes a Ceuta y le ha recordado que el control de la frontera es una responsabilidad compartida entre los dos países.
Así lo ha explicado la propia ministra en declaraciones a la prensa tras haber recibido en la sede del Ministerio a Benyahich, subrayando que también le ha expresado el deseo del Gobierno de «mirar al futuro y evitar que actos como estos puedan volver a repetirse» Igualmente, ha pedido el «compromiso» de Marruecos para que quienes han entrado en las últimas horas en Ceuta puedan ser devueltos conforme a los acuerdos existentes.
«No lo concibo»
La pasada noche, mientras miles de inmigrantes lograban entrar en España, la ministra de Asuntos Exteriores ya aludió a la situación creada manifestando que «no concebía» que se pueda poner en peligro la vida de los jóvenes y menores «en respuesta a una acción humanitaria» como sería, aunque no la citó, la hospitalización en España del líder del Frente Polisario.
Según Laya, las autoridades marroquíes le comunicaron en un primer momento que lo ocurrido no era fruto «de ningún desencuentro», en alusión a la estancia de Brahim Ghali en un hospital español. «No concibo que se pueda poner voluntariamente en peligro la vida de jóvenes y de menores en respuesta a una acción humanitaria», dijo la titular de Exteriores en declaraciones a Efe.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

