Connect with us

Deportes

Espíritu de campeones

Redacción

Published

on

Lolo Sainz.- Después del partido de infarto en semifinales ante Australia, en la final pudimos disfrutar más sosegadamente de otro triunfo histórico de la selección española. Un logro para sentirse orgullosos y que confirma que en baloncesto tenemos una marca España que nos hace campeones, nos diferencia del resto y nunca debemos perder. El estilo de juego puede cambiar en función de los jugadores y de los entrenadores, pero el espíritu no debe perderse nunca. Tenemos un ADN muy particular, por el que nuestros equipos siempre dan la cara, pelean y luchan para ser los mejores. Afrontamos estos campeonatos importantes de una manera especial que los veteranos contagian a los jóvenes y, éstos, cuando sean veteranos, se lo pasarán a los que lleguen desde abajo. Particularmente me siento muy orgulloso del título conseguido ayer en Pekín. Todos los que hemos estado dentro de la selección en algún momento de su historia hemos puesto nuestro granito de arena e ilusión para este crecimiento y debemos sentirnos orgullosos y partícipes de que el baloncesto español vaya hacia arriba.

Punto de inflexión ante Serbia. Más allá de la final, sigo insistiendo en que los encuentros importantes fueron el de Italia y, sobre todo, el de Serbia, que supuso un punto de inflexión clarísimo para España.
Nos enfrentábamos a los grandes favoritos y nuestra clara victoria nos impulsó hacia el oro mientras hundía a los serbios, que mira dónde han acabado. A partir de ahí, el equipo tomó otra dimensión, guiado por un magnífico Sergio Scariolo, que ha acertado en todos los planteamientos desde que aterrizó en China. Ha manejado de manera magistral a sus jugadores, a los que ha preparado muy bien en el aspecto mental.

Al estilo NBA. El equipo evolucionó en el torneo un poco a la manera de la NBA. Tuvimos algunos momentos de relajación en la primera fase, porque se veían superiores, no se entregaron tan a fondo y probaron variantes para usar en el futuro, un poco al estilo de los equipos NBA. Cuando empezó lo serio, se vio todo lo que España tenía en su arsenal.

Un lugar en la historia. A los que ya peinamos canas nos cuesta explicarle a los jóvenes que no siempre el baloncesto español estuvo a este nivel. Las medallas que ahora caen en cada campeonato, en otros tiempos eran una excepción y por eso hay que valorar lo conseguido. Dentro de unos años se tendrá verdadera conciencia de esta hazaña fraguada desde la defensa y con un Ricky mejoradísimo ofensivamente y justo MVP.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deportes

Zapatillas: comodidad, moda y decisiones de compra en el Perú de hoy

Redacción

Published

on

zapatillas: la palabra suena cotidiana, pero en el Perú de hoy concentra una discusión más grande sobre consumo, identidad y hasta salud pública, porque lo que nos ponemos en los pies dice mucho de cómo vivimos y de lo que priorizamos. En Lima y en regiones, la escena se repite: gente que se mueve más, que combina trabajo con trayectos largos y que, en medio de un ritmo acelerado, busca algo que aguante el trote sin castigar la espalda ni el bolsillo.

La “zapatilla” ya no es un objeto reservado para el deporte. Se metió en la oficina (cuando el código de vestimenta se relajó), en el campus, en la combi, en el mall, en la salida familiar del domingo y en la caminata improvisada por el malecón cuando el día se presta. Y, sobre todo, se instaló como una compra que no se hace a ciegas: se compara, se calcula y se decide con una mezcla de gusto, necesidad y presupuesto. Lo interesante es que el mercado lo entendió antes que muchos: el abanico de opciones se ha ampliado al punto de que, en una sola vitrina digital, conviven líneas urbanas, deportivas y “de uso diario”, con marcas globales y otras más accesibles que apuntan al volumen.

Ese crecimiento se nota en la oferta. En el catálogo de marcas de zapatillas de Ripley, por ejemplo, la variedad es tan amplia que el listado se cuenta por miles de resultados y reúne nombres que van desde Adidas, Nike y Puma hasta New Balance, Converse, Skechers, Reebok y Steve Madden, entre muchas otras marcas presentes en el mismo espacio de búsqueda. No es un detalle menor: cuando el consumidor encuentra tanta diversidad en un solo lugar, la competencia deja de ser únicamente “quién vende” y pasa a ser “quién orienta mejor”, “quién ofrece mejor experiencia” y “quién resuelve rápido” si algo no calza como uno esperaba.

También hay un componente económico que empuja la conversación. Las campañas de descuento, cupones y temporadas comerciales han convertido a las zapatillas en uno de los productos emblema del e‑commerce, con mensajes agresivos de precio y urgencia. En esa misma página se promocionan ofertas “hasta 30% OFF” y se menciona incluso la dinámica de cupón en app, un guiño directo al nuevo consumidor que compra desde el celular y caza promociones con paciencia. No estamos hablando solo de calzado: hablamos de un hábito de compra cada vez más sofisticado, donde la gente no solo busca “algo bonito”, sino “algo que rinda” y que, si puede, salga con descuento.

Pero la zapatilla no vive únicamente en la lógica del ahorro. Hay un fenómeno cultural, silencioso y persistente: el calzado se volvió una forma de pertenecer. En el Perú urbano, sobre todo entre jóvenes, la zapatilla comunica. Una silueta ancha o minimalista, un color sobrio o una combinación llamativa, un modelo clásico o uno más “tech”: todo eso funciona como lenguaje. No hace falta decirlo en voz alta. Se ve. Y esa lectura se ha normalizado tanto que hoy hay personas que planifican su outfit alrededor del par que tienen, no al revés.

En paralelo, la demanda de comodidad dejó de ser “un gusto” para convertirse en criterio principal. El ciudadano promedio camina más de lo que cree: para llegar al paradero, para atravesar centros comerciales, para hacer trámites, para moverse en jornadas largas. En ese escenario, la amortiguación, el soporte y la durabilidad pesan tanto como la apariencia. Por eso se ha vuelto común que una misma persona tenga distintos pares según uso: uno para entrenar, otro para calle y otro para el día a día, incluso si todos se llaman “zapatillas”. Y esa segmentación explica por qué los catálogos se han hecho tan extensos y detallados: no se compra lo mismo para correr que para caminar o para estar de pie ocho horas.

La otra cara de esta historia es la digitalización del consumo. Comprar zapatillas por internet —antes visto con desconfianza— hoy es rutina, especialmente cuando el usuario siente que puede filtrar por marca, talla, estilo y precio en segundos. Esa “sensación de control” es clave. La navegación por grandes listados, donde aparecen decenas de marcas y una cantidad muy alta de opciones, refleja que el consumidor peruano ya no quiere una tienda con pocas alternativas: quiere un buscador con muchas puertas. Y el retail ha respondido con páginas que organizan el caos: filtros, categorías y un lenguaje comercial que insiste en el beneficio inmediato (descuento, envío, cupón, campaña).

Ahora bien, en medio de tanta oferta, surge la pregunta que vale oro para cualquier comprador: ¿cómo elegir sin perderse? Aquí, más que recetas, hay criterios prácticos. Primero, tener claro el uso: no es lo mismo una zapatilla urbana, pensada para caminar y combinar, que una de entrenamiento, que debe priorizar estabilidad y soporte. Segundo, mirar el material: la promesa de “ligereza” puede ser buena, pero si el uso es intenso conviene revisar costuras, suela y ventilación. Tercero, no subestimar la talla: el pie cambia con el tiempo, con el calor y con el tipo de media; comprar por impulso suele ser el camino más corto a la incomodidad.

Al final, las zapatillas concentran un retrato bastante exacto del Perú contemporáneo: un país que se mueve, que mezcla lo formal con lo práctico, que compra con más información que antes y que, pese a las diferencias de ciudad y bolsillo, comparte una misma idea básica: caminar cómodo ya no es un lujo, es una necesidad. Y en esa necesidad caben muchas historias: la del estudiante que quiere durar todo el ciclo con un solo par, la del trabajador que prioriza salud y resistencia, la del padre o madre que busca calidad sin desbalancear el gasto, y la de quien —simplemente— encuentra en un buen par una pequeña certeza para enfrentar el día.

 

Continue Reading
ALERTA NACIONAL