España
Estado vergonzosamente fallido. Por Jesús Salamanca Alonso
«La brutal chapuza desinformativa del innombrable digital coincide con el anuncio del Gobierno socialista «de ir contra la prensa de derechas y sus bulos», sin reconocer que los mayores y vergonzosos “buleros” están en Moncloa»
«¡Qué manera más burda de acosar al juez Peinado que instruye los casos de presunta corrupción, tráfico de influencias y apropiación indebida de Begoña Gómez!» Una sectaria periodista ultra del digital singular, hoja parroquial vendida al poder y siempre mirando a Cuenca, con grandes prebendas para hacer daño a la oposición, no deja de ser cómica y una mofa global.
Decía un amigo mío: «Anda, coño, si es la jefa de gabinete del mafioso leonés y desprestigio de la universidad leonesa, Rodríguez Zapatero, ¡alias “ZParo”! Es más. yo, como ‘fascista ultra turbo liberal convencido’, seguía diciendo el retraído exsocialista, también tengo cuatro DNI: uno para los días pares, otro para los impares, el tercero para salir de cañas los jueves y el cuarto me lo hizo el PSOE para ir a los prostíbulos de la red e impronta Tito Berni, que tanto conocía Patxi López para defender a sus “diputeros y diputeras”
Menos mal que el juez no se llama Jesús García Pérez o Antonio Pérez García porque le aparecerían más DNI que níscalos en la diagonal pinariega de Castilla. Tómense la molestia de buscar un nombre corriente entre tantos como existen en esta España despreciada por el cobarde Pedro Sánchez y comprobarán que aparecen más de seis mil propiedades en su patrimonio. A los investigadores de “ElPlural.com” habría que correrlos a gorrazos o asediarlos a mantazos por su inutilidad, torpeza, prevaricación y resentimiento hacia los jueces y la ciudadanía de bien. Lo que no entiendo es que no hayan sido denunciados por el juez Peinado en tiempo y forma, tal y como ha hecho García Castellón a la “niña de la curva” por su vulgaridad y «animus jocandi», que nosotros traducimos como «ánimo de joder al prójimo».
Ya no tengo dudas de que la tal Angélica, periodista que sacó la desinformación a la luz, es lo que Jaimito al mundo del chiste o las gallinas de Cafarnaúm al mundo de la prostitución, dicho con todo mi nulo respeto y ausencia de reconocimiento. La brutal chapuza desinformativa del innombrable digital coincide con el anuncio del despreciable Gobierno socialista «de ir contra la prensa de derechas y sus bulos», sin reconocer que los mayores y vergonzosos “buleros” están en «Moncloaca» y en ministerios como Hacienda, Empleo, Interior, Igualdad, Igualdad y Transportes. ¡Cuánta mediocridad arrastra el cobarde, jefe de la mafia ‘criminal’ socialista y acorralado Sánchez! ¡Solo le falta que se marche a Azerbaiyán para no estar presente en el pleno sobre la DANA!
La exjefa de prensa del vulgar y chapucero, Rodríguez Zapatero, ha demostrado tener más cara que espalda y un rostro como el cemento armado, pero con ferralla para encofrado. Parece imposible acumular tanta desfachatez y odio en una sola persona. Ella misma era consciente de que era falso cuanto estaba denunciando. Sin duda, el público al que dirigía su bulo y su acalorado discurso es muy cortito de entendederas, a la vez que largo de ignorancia; es decir, un público corto de razón y largo de torpeza. No obstante, lo pagará. Puedo prometer y prometo que lo pagará ante los tribunales. Doy fe.
Es un caso parecido a aquel en que acusaron a la insigne esposa de Alberto Núñez Feijóo, cuya empresa nunca demostraron que había recibido subvenciones, y resultó ser todo falso, patrañero y prefabricado. Esa es la estrategia de «Moncloaca» y el papel a seguir por simples «prostíbulos de la falsedad» y de la brutalidad no castigada. Nadie puede decir que María Jesús Montero no lo filtró con su habitual torpeza en una sesión en que su camello le destrozó la única neurona que tenía ese día.
El cobarde y desprestigiado, Pedro Sánchez, presionó para encontrar datos que encausaran a Alberto Núñez, pero la honradez del líder popular impidió que apareciera nada punible, aunque sí los actos de pederastia tapados por Yolanda Díez del tal Ramiro Saelices, sobre quien continúa la investigación , que será la destrucción política y vergonzosa de quien tanto daño ha hecho a los trabajadores y a las empresas. Yoli ya es un cadáver corrompido. ¿Quién es Santalices en la vida de Yoli? Todo a su tiempo. ¿Acaso piensan que ANONYMOUS no tiene los datos precisos, concretos y acertados? ¿Apostamos?
La carcajada contra Alberto Núñez le va a ser devuelta por el karma al cobarde Sánchez. Nunca falla. Su final esté cerca, muy cerca, pero no deseo que sea «sangriento», como pronosticó la vidente gallega. Tal vez no debería utilizar el Falcon para acudir a Azerbaiyán. No es poco que los funcionarios de arriba ya han empezado a enviar los informes dudosos, así como datos retocados y recortados como si trabajaran en el bochornoso y desprestigiado CIS del “Picapiedra” Tezanos.
Y tras todo eso, ni se entera el CNI (nunca se entera de nada importante), ni el incompetente y desprestigiado TC, ni el obsoleto y miserable fiscal general del ESTABLO. Es el sino de las instituciones caducas, corrompidas, atrabiliarias, fallidas y descastadas. Es el Estado fallido y la desestabilización del equilibrio democrático. Es la ruina de las «autonosuyas» y el fracaso fundado de la gestión socialista, hoy corrompida y asediada por las instituciones europeas, incluso algunas manchadas por la barragana del presidente huidizo, cobarde y despreciado por la ciudadanía española…
Ahora queremos saber qué ha pasado con los más de cuarenta viajes del Falcon; las personas que han viajado en él sin tener que hacerlo; el objetivo de esos viajes y el derroche en sentido amplio de los mismos, además de adónde volaron, por qué, para qué y quiénes…
Lo que no entiendo es por qué aparecen numerosos viajes privados a Santo Domingo; solo falta que Tito Berni sea el “touroperator” de alguno de ellos. Dicen las lenguas bien informadas que en ello está ANONYMOUS. ¡A ver cómo y con qué carga de odio lo investiga la tal Angélica “bulera”, exjefa de gabinete del mafioso rojillo, Rodríguez Zapatero y hoy «miembro» del fallido y falsario Consejo de TVE!
¡Joder, qué tropa de enchufados y fracasados encabeza la tal Angélica! Don Álvaro de Figueroa hubiera corrido a gorrazos a los nefastos investigadores antes de soltar ese «¡Joder, qué tropa!». Y es que hay sectarias y zoquetes periodistas que, con tal de seguir mamando de la ubre gubernativa, venderían a su madre por unas gominolas o unos conguitos de chocolate. Si bien deberían estar “esconzuñando” en vez de escribiendo maliciosas y falsas afirmaciones carentes de lógica y verdad.
¡Caramba con los colorados de caviar y zamburiñas! Sabido es que con el abuelo Patxi no se podía decir “Rojo”, ni en singular, ni en plural, aunque con sanción administrativa de 25 pesetas. Y yo con estos pelos.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
