España
Estados Unidos pone a Sánchez como ejemplo de lo que no hay que hacer para luchar contra la pandemia

El fiasco de la compra de 58.000 tests fallidos para diagnosticar coronavirus por parte del Gobierno de España, en parte devueltos a China, se ha convertido en un ejemplo de lo que no hacer por parte de los países que luchan contra la pandemia. Hasta la Casa Blanca ha llegado ese grave error, y el propio Donald Trump se ha pronunciado sobre él. «Eso no puede suceder en EE.UU.», dijo el presidente estadounidense, porque el material «se prueba, se analiza y se investiga». [SIGUE MÁS ABAJO]
En el punto álgido de la crisis, cuando más se necesitaban los tests de diagnóstico, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias admitió la mala calidad de un buen número de lotes de test comprados a China, algo de lo que antes habían advertido algunos laboratorios de microbiología. De 640.000 pruebas, el Gobierno tuvo que devolver 8.000 y no distribuyó otras 50.000 adquiridas al mismo fabricante. La escasez de pruebas ha sido un gran lastre para los gobiernos en esta pandemia. Una detección temprana y el aislamiento de los infectados previene el contagio. Desde el inicio de la crisis, el Centro de Control de Enfermedades de EE.UU. trató de desarrollar su propio diagnóstico rápido, pero también ha adquirido muchos tests en el mercado privado, y en China. La prioridad de la Casa Blanca ha sido que no le sucediera lo que a España. [SIGUE MÁS ABAJO]
«Ha ocurrido a España y a otros. A nosotros no nos mandan material defectuoso»
Dijo Donald Trump. Preguntado por cómo estaba seguro de ello, el presidente respondió que es muy importante saber a quién se compra y qué es lo que se compra. Confirmó esa opinión, preguntado por España, el responsable de logística del Pentágono, el contraalmirante John Polowczyk: «Lo que hacemos para evitar que nos pase eso es usar las seis empresas que ya están en nuestra red de suministro. Y lo que estamos haciendo es ir a las instalaciones, revisamos los productos, los inspeccionamos, y los aprobamos antes de que entren aquí. Hemos escuchado lo que ha pasado en otros sitios, y por eso lo hacemos así».
Trump y el presidente del Gobierno español participaron en una videoconferencia del G-20 el 26 de marzo en la que se habló de métodos para combatir la pandemia. Ese mismo día, el Gobierno español admitió que había comprado mediante un intermediario los tests fallidos, que según Sanidad tenían homologación europea. Después, la embajada china en España aclaró que el proveedor de los tests, el laboratorio Shenzhen Bioeasy Biotechnology «no ha conseguido todavía la licencia oficial de la Administración Nacional de Productos Médicos». Este miércoles el consejero del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Bruce Aylward, tras una visita a España, afirmó estar «impresionado de la manera en que el gobierno y las autoridades sanitarias se han enfrentado con esta crisis, adaptando y transformando las facilidades sanitarias en un tiempo récord, de manera muy innovadora». Horas antes, Trump amenazó con cortar la financiación de EE.UU. a la OMS por sus «graves errores» al inicio de la pandemia y ser demasiado «chinocéntrica».
Envíos a Europa
España, donde escasean los respiradores, ha pedido a Trump que autorice su venta. El 30 de marzo, el presidente estadounidense anunció que permitiría la entrega de material sanitario a España, Italia y Francia. Sin embargo, una ley de defensa que activó el 18 de marzo le permitía anular envíos internacionales hasta que las necesidades de los hospitales norteamericanos estuvieran cubiertas.
Según admitió el propio Trump hubo debate en la Casa Blanca sobre permitir o no los envíos. El 31 de marzo, el Rey Felipe habló por teléfono con Trump. Según el comunicado de la Casa Blanca, ambos coincidieron en «esfuerzos para combatir el coronavirus, y en trabajar juntos en días próximos». Al día siguiente, Trump confirmó que el envío de material encargado por España iba hacia adelante, como el que habían pedido Italia y Francia.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






