España
¿Están preparadas las mujeres para tener las mismas libertades que los hombres?
(Foro AD) Con las infames leyes VIOGEN en España con las que se elimina la presunción de inocencia de los hombres incluso las cerdas de peor genética internacionales están haciendo turismo Viogen a España para poner denuncias falsas por violación a los hombres y sacar dinero. Las otras tres americanas que dijeron haber sido violadas habían contratado un seguro por violación y se las ha pillado en las mentiras y pasotismo pues ni se han presentado a juicio.
La Viogen está sacando lo peor de las mujeres y convirtiéndolas en seres inhumanos ancestrales a las que les importa un rábano meter en la cárcel durante años a hombres inocentes con falsas denuncias, incluso a sus propios ex-maridos padres de sus propios hijos. ¡Malditas golfas villanas! Más asco no pueden dar ya.
Una cosa es muy cierta: el patrialcado volverá. Y volverá con una furia descomunal después de todo el mal que la mayoría de las mujeres están haciendo a nuestra sociedad. Las civilizaciones anteriores, muchas de ellas sin haber tenido contacto alguno, por lo que no fue posible el intercambio cultural, ponían a las mujeres en segundo plano y con parte de los derechos castrados. No puede ser casualidad que haya sucedido lo mismo en todo el mundo, incluso entre razas humanas diferentes.
Los antiguos filósofos, hasta hace muy poco, clasificaban a las mujeres en un espectro evolutivo entre los niños y los hombres, una mezcla de egoísmo infantil y elocuencia cortoplacista, excepto a un grupo pequeño de mujeres de élite. Y parece demostrar que tenían gran parte de razón, por todo lo que estamos viendo. No tienen dignidad, ni respeto por quien las ama y ha compartido con ellas una buena parte de su sudor y su vida, incluso con hijos en común. Sólo les interesa el dinero, dinero, maldito dinero. Puedo comprender que haya tenido que ser así por Selección Natural ancestral, pues elegir al mejor varón con más poder y dinero garantizó la superviviencia de sus hijos y de ellas mismas. Pero ya tenemos naves espaciales y si quieren nuevas libertades deben hacerlo sin provocar daños. De lo contrario tendremos que volver a imponerles restricciones como a los niños al demostrar que no están preparadas aún para tener las mismas libertades que los hombres.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
