Economía
Esto ya no pinta bien
Antonio Pérez Henares.- Parece necesario hablar de economía y paro. Porque esto empieza a no pintar bien. Es más, pinta a tener trazas de que nos estamos metiendo en otra sin haber salido de la anterior, que los alborozados gobernantes actuales, herederos de los autores de la catástrofe previa, no quieren ni mentar ni recordar y menos aún reconocer a quien nos sacó de ella. De hecho de eso, del salvamento de la hecatombe, es de lo único que quieren acordarse pero para ¡apropiárselo como si fuera cosa suya!.
Los datos del paro en enero han sido malos. Estacionalmente, sí, pero en esta ocasión, también desestacionalizado. Ha subido, y mucho, y ha bajado, todavía mucho más, la afiliación a la Seguridad Social. Suele pasar en enero. Pero en este primer enero de Sánchez ha hecho y hemos cogido aún más frío que en otros anteriores. Desde el año 2014, en el paro, y 2013 en la S.S. no hacía tanto pasmo. En el caso del empleo 83.464 personas se han quedado «pasmadas» y en el caso de la Seguridad Social, aún ha sido más grave, 204.865 afiliados menos. O sea desde hace seis años no habíamos ido tan cuesta abajo. De hecho otra cifra canta: se ha vuelto a caer por debajo de los 19 millones de afiliados, para quedarnos en los 18.819.300. Que son los que tienen que meter agua al pozo.
Y del pozo común es de lo que ha empezado a extraer líquido el gobierno sanchista sin freno ni tino, fiados en que el agua de los impuestos y de los impositores seguirá entrando a raudales. Aunque se perciban cada vez más síntomas de que el chorro empieza a ir a menos por más que se quiera exprimir a los paganos. En el año 2018, y en el tramo que le corresponde ya se ha gastado Pedro Sánchez más de lo que se gastó Zapatero con aquello del Plan E que se les ocurrió «una tarde» a él y a su economista de cámara, José Carlos y que acabó por agravar hasta la agonía nuestra ruina.
El paro empieza a tener cada vez peor cara. La bajada en término anuales, de enero a enero ya está por debajo de los 200.000. Pero hay síntomas aún más alarmantes para el futuro. En esta última semana hemos conocido dos que resultan preocupantes. La Producción Manufacturera Industrial ha entrado en recesión. Ya lleva dos trimestres a la baja y eso técnicamente se llama recesión. Y asusta. El otro síntoma es el del automóvil. Segundo mes a la baja. El ataque al coche, como algo perverso «per se», y exterminable por ello, por parte del Gobierno y algunas grandes alcadías podemitas es lo que conlleva. Qué cosa bien diferente es planificar una transición sensata y prudente a otros modos de moverlos a estas proclamas que está sufriendo el sector, uno de los más estratégicos, competitivos y cruciales de la economía española.
Sánchez gasta a manos llenas. En gasto público y en privado. Porque su prodigalidad con el dinero publico, se lo aplica de entrada a sí mismo, en derroches viajeros, vacaciones y agasajos familiares, como principal beneficiario. Y a los suyos, claro. Los ingresos los fía a que los almojarifes nos aprieten hasta dejarnos sin resuello. Y los presupuestos al albur de los separatistas quienes le exigen la independencia a plazos por cada préstamo de escaños. El ultimo, y descarnado órdago, ayer mismo.
Así que resulta que vuelve uno a su emplazamiento a Venezuela y a que se recuerde él mismo como autoemplazado. ¿Por qué no vamos a las urnas esta vez sí que de verdad, y no de las suyas, a las urnas?. ¿Pero no le dice Tezanos que arrasa?. ¿A qué esperas Sánchez?. Cuanto más tiempo pase, la oportunidad la tuviste justo cuando prometiste, peor va a irte. Que no le importa nada a casi nadie, pero es que quienes vamos a sufrirlo, cuanto más lo estropees, somos nosotros.
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
