Opinión
Exministro experto en Paradores. Por Jesús Salamanca Alonso.

«Con eso de proponer acabar con la prostitución por la mañana y consumirla por la tarde, demuestran que son más torpes que un cucharón de sopa de estrellas»
De Parador nacional en Parador nacional y tiro porque me toca. Llega un momento en que uno no sabe si es que los socialistas han tomado los Paradores al asalto o se creen dueños del cotarro nacional. Dos denominadores comunes resaltan en las visitas del exministro de Transportes a esos lugares de turismo: la presencia de prostitutas a su alrededor como si fueran su chaqueta u otra prenda habitual y los destrozos físicos por la euforia de extrañas sustancias consumibles. Del Parador turolense ya lo sabemos casi todo, a pesar de las amenazas por parte de la Dirección General de Paradores que ostentaba el tiralevitas e inmaduro, Óscar López. Nos falta por saber la parte que aún ocultan doña Pilar “Juergas” y Lambán. ¿Hasta qué punto hizo honor a su apellido doña Pilar?
Gracias a un medio caracterizado por la puntual y rigurosa investigación periodística –frente a los libretos parroquiales que encabezan miembros de la «Opinión Sincronizada» — hoy conocemos el intríngulis de juergas habituales del exministro de Transportes. Estamos hablando del perejil de todas las salsas no sospechosas, ociosas, viciosas y a costa del Erario Público. Lo peor de todo es que lo sabían el hoy conocido como Óscar “Paradores” y la ministra de Hacienda, además del propio presidente. Huelga decir que ahí estuvo el origen del cese de Ábalos, dado que Sánchez temía que le explotara en la cara como así ha sido.
Al presidente le han salido putrefactos algunos de sus ministros. Hablamos de vicio, sustancias no recomendables, prostitutas y destrozos en aquellos lugares que visitaban. Acabaremos llamándolos los «Atila» de los Paradores o los bárbaros del ciclo socialista. Eso de proponer por la mañana en el Congreso de los Diputados (parece que también hay «diputeros») acabar con la prostitución y, sin embargo, consumirla por la tarde es de torpes o viciosos. Demuestran que son más simples que un cucharón de sopa de estrellas.
¿Qué diría el Doncel si hubiera vivido el desmadre puntual del exministro en su ciudad? ¡Cuánto vicio oculto nos ha traído el hijo del novillero «Carbonerito»! ¡Qué poca dignidad tienen algunos ministros, ministras y exministros que, sabiendo los apodos con los que se mofa de ellos el presidente Sánchez en sus conversaciones con Ábalos, siguen eligiendo la humillación y el sillón antes que la dignidad de persona! «Me voy, presidente, no soporto su falsedad, el desprecio y la indignidad a la que nos somete con su actitud psicópata e irascible», me decía ayer que haría un socialista íntegro, si le hubiera pillado como ministro.
Allí también hubo destrozos con lámpara rota, un mando destrozado y «latigazos de cocaína». Debe ser que la intoxicación por cocaína lleva a esas reacciones bruscas de destrucción de material físico existente alrededor. A los expertos en paradores se les debió de estimular en exceso el sistema nervioso central. La sensación de euforia debió catapultarlos en elevación o qué sé yo, caramba.
Y yo esforzándome en mis años de bachillerato para hacer rayas con el tiralíneas, regla y cartabón, con el fin de aprobar la asignatura de dibujo lineal. Hablan de rayas como si fuera algo habitual, mientras otros pensamos en rayas más conocidas, distintas a ese pescado blanco con apenas grasa. ¡Con lo que me cuesta dejarla bien en el pantalón en cada planchado! Incluso, me ha sido imposible hacerla correctamente con un sobre de sacarina en la cafetería; es más, mi torpeza hizo que no consiguiera tenerla visiblemente recta. Otros las hacen como quien hace una «O» con un canuto o un dedal. ¡Ay, si hablara la suite 210 del Parador de Sigüenza!
¿Han escuchado alguna crítica socialista por parte de integrantes de la corrompida mafia sanchista? Tengan presente que no va a ser la última fechoría que vamos a conocer. Hay muchos Paradores en el territorio nacional como para que sólo se diviertan en dos de ellos. Algunos socialistas conocedores de lo sucedido aún tienen que dar explicaciones, desde el propio Óscar “Paradores”, pasando por la todavía ministra de Educación, Pilar Alegría, hasta varios asesores del exministro, el propio Koldo, Aldama (lo sabía y callaba), María Jesús Montero… No tardará en salir a los medios otro Parador, que haberlo, haylo. Y no habrá que esperar demasiado.
Todo lo expuesto es una gota del recipiente que llenaremos con el tiempo y la transparencia habitual de varios medios profesionales, pero no de morro socialista. Ahora entiendo la humillación de Georgia Meloni a Pedro Sánchez en el Europarlamento hace unos días, así como a su protectora, la impertinente Ursula Von der Leyen, a quien Roberta Metsola puso contra las cuerdas por pretender defender al felón, Pedro Sánchez. Con el tsunami de datos de la presidenta italiana, la propia presidenta de la Comisión Europea se metió debajo de la alfombra, y a dos lágrimas de llorar en tromba, no sin antes enfrentarse dialécticamente hasta que Georgia la tapó la boca con documentos, tsunami de datos y grabaciones. Sánchez acabó ladrando al perro y mirando al reloj.
«Europa tiene un grave problema en casa: Sánchez convirtió su Gobierno en una cloaca familiar. Ese Gobierno huele a cloaca institucional y Europa no va a ser encubridora», expuso Roberta Metsola, política maltesa especializada en política europea, además de presidenta del Parlamento Europeo desde 2022.
La oscura trayectoria de Sánchez me huele a fin de fiesta, incluso a fin de ciclo y prisión de estreno. No faltan Centros Penitenciarios en los que exhiben la pancarta y disfrutan de la mofa: «¡Begoña, te esperamos!» Doy fe.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






