Sucesos
“Exmusulmana” padeció un calvario por los abusos familiares y la «justicia» canadiense

Yasmine Mohammed pudo escapar de la pesadilla de su padrastro religioso y de la complicidad de su madre biológica. Mediante un libro, denuncia la complicidad del “progresismo occidental”
«Este libro es para toda persona que se siente aplastada bajo la enorme presión y las terroríficas amenazas del islam. Espero que mi historia te ayude y te inspire para que puedas liberarte y desplegar tus preciosas alas». Así comienza Sin velo, un libro escrito en primera persona por Yasmine Mohammed, que en la actualidad se denomina como «exmusulmana». Una víctima del extremismo islámico, de los más aberrantes abusos sexuales y físicos de un padrastro, de una madre cómplice y de la justicia de Canadá. Aunque parezca increíble, un juez de ese país justificó lo injustificable con el argumento de diferencias «culturales».
«Levanta su vara de plástico naranja, su favorita, la cual reemplaza los listones de madera que se quebraban una y otra vez. Al principio me alegré por el cambio, dado que la vara no se astillaría. Pero no me percaté de cuánto más me dolería. Por el resto de mi vida odiaré el color naranja. El hombre azota las plantas de mis pies, su punto predilecto, pues las heridas permanecen fuera de la vista de los maestros. Tengo 6 años, y este es mi castigo por no memorizar como corresponde las suras del Corán».
Este es uno de los primeros recuerdos de la infancia de Yasmine. El perpetuador es el «tío» Mounir. Se trata del esposo de su madre. Ella no es la única mujer de él. Mounir la «aceptó» como su segunda esposa, aunque sea solamente en el marco de lo religioso. Es que viven en Canadá. Sin embargo, las garantías de una democracia occidental no fueron suficientes para la joven que vivió un verdadero calvario por culpa de su familia, pero también por responsabilidad de la justicia de ese país.
Como cuenta en su libro, Yasmine —que recuerda de la peor manera que su nombre es con «Y», no con «J», ya que escribirlo de esa manera una vez le costó una tortura física excepcional por parte de su padrastro, que la dejó atada boca abajo colgando—, no podía contar con su madre. Cada vez que ella le contaba lo que Mounir le hacía, su progenitora (con la que ya no tiene más contacto) se limitaba a escucharla en silencio. Es que ella no era mucho mejor. Una vez, por quitarse el velo, la amenazó de muerte.
Sin nadie en su familia que pudiera ayudarla, la joven tomó coraje y compartió su drama con un maestro. Aunque él hizo lo que debía hacer y se ocupó de que el caso llegara a la justicia canadiense, el juez emitió un fallo bochornoso. «El juez dictaminó que el castigo corporal no iba en contra del derecho de Canadá y que, debido a nuestra cultura, a veces esos castigos podían ser más severos que en un hogar canadiense promedio». Según Yasmine, esto no es una excepción, sino la muestra de un progresismo occidental que termina siendo cómplice de la barbarie religiosa del Islam extremo.
Al castigo físico le siguió el abuso sexual. Esperando que esto sí sea motivo de indignación de su madre, la víctima le contó que su esposo abusaba de ella. Pero como siempre, la única respuesta fue el silencio. Luego de una adolescencia tortuosa como su infancia, Mohammed cambió el infierno de su hogar por uno nuevo: el de un matrimonio forzado con un miembro de Al Qaeda. Con él tuvo una hija. Al corroborar que procederían con la ablación del clítoris de la pequeña, Yasmine escapó con su hija de la ciudad.
Cambiándose de nombre para no ser localizada, pudo acceder a un préstamo para estudiar y se especializó en Historia de la Religión. Hoy lidera una fundación llamada Free Hearts, Free Minds, donde lucha por los derechos de las mujeres que sufren historias como las suyas.
Marcelo Duclos
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






