Connect with us

España

FASCINANTE: Rita Maestre le pega un empujón con la mano a Ortega Smith, y sin embargo lo grave es tirar con unos folios una botella de plástico vacía al suelo

Avatar

Published

on

El portavoz de VoxJavier Ortega Smith, ha lanzado este viernes una botella de plástico vacía al concejal de Más Madrid, Eduardo Fernández Rubiño, en una sesión del Pleno municipal en el Palacio de Cibeles. El político ha reconocido los hechos y ha pedido disculpas. No obstante, ha lamentado los insultos proferidos por el edil que comparte bancada con Rita Maestre. Por su parte, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha exigido al portavoz de Vox su acta de concejal en el Palacio de Cibeles por su comportamiento.

«Es un día muy triste y es una agresión inaceptable», ha comentado el regidor ante los medios de comunicación a la finalización del Pleno en el que se han aprobado los presupuestos municipales de 2024. Considera así Almeida que Ortega Smith, tras tirar una botella al concejal del Más Madrid, «no está en estos momentos capacitado para representar al conjunto de los madrileños». Todo ello después de la dimisión de Daniel Viondi, concejal del PSOE, que dio un par de cachetes al alcalde en la cara en el mismo foro.

Así, el alcalde ha trasladado su condena «sin paliativos» de lo sucedido al valorar que se trata de un acto «injustificable» al tratarse de una agresión «que nunca ha debido tener lugar en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid». «Tanto lo que sucedió con el señor (Daniel) Viondi, como lo que ha sucedido con el señor Ortega Smith, es absolutamente inaceptable y exige a los ojos de los madrileños que ni el señor Viondi tuviera el acta en aquel momento, ni que el señor Ortega Smith retenga el acta en este momento», ha apuntado.

Tras el incidente, los ediles de PSOE y Más Madrid se han ido del Pleno por las palabras de Ortega Smith. Rita Maestre ha acusado al portavoz de Vox de tirar una botella «a la cara» a su compañero concejal.

Por su parte, Ortega Smith, a la salida del Pleno, ha esgrimido que no renunciará al acta de concejal, como le han exigido PP, Más Madrid y PSOE. Considera que tirarle sobre el escaño «una botella vacía de agua» no es «una agresión». «Que se recupere de sus graves lesiones el agredido», ha bromeado en declaraciones a la prensa.

«No he tocado físicamente a ningún concejal. Que quede claro. Yo no he insultado verbalmente al concejal. Le pido perdón por tirarle la botella vacía de la mesa. Pero no se monte una película de terror»Ortega Smith ha enfadado a la izquierda por poner en duda que la familia de la concejal socialista Adriana Moscoso hubiese sido amenazada por la banda terrorista ETA.

El debate sobre la moción de urgencia dedicada a Pamplona, que Vox ha llevado a Cibeles se ha saldado con la decisión de la izquierda de abandonar la sesión por sus palabras. Ortega Smith denuncia insultos tras cuestionar que una concejal del PSOE de Madrid presente en la sala fuera familiar de una víctima del terrorismo. «Yo desconozco su historia familiar y la voy a dar por cierta porque no tengo argumentos para decir que es verdad o que es mentira. Yo la voy a creer a usted y la creo. Lo que yo no sé es cómo ha aceptado usted subir aquí a defender esto», ha afeado Ortega Smith a Moscoso cuando ha relatado que durante su juventud su familia tenía que mirar todas las mañanas los bajos del coche por si había una bomba lapa.

Ortega Smith ha explicado que es «una mofa y un desprecio a las víctimas del terrorismo decir que el pacto con la banda terrorista ETA entra dentro de las reglas del juego de la democracia». «Y resulta que cuando quien les habla pasa al lado de uno de los portavoces de Más Madrid recibe un insulto por su parte. Esto evidentemente podríamos decir que entra dentro de la lógica del debate político pero cuando se hace en el contexto de un insulto a las víctimas del terrorismo es absolutamente inaceptable», ha agregado.

«Probablemente como ser humano que soy no debería haberle tirado la botella, que por cierto estaba vacía. No ha habido agresión ninguna y lamento que algunos, como el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, quieran remar políticamente y sacar algún tipo de rédito diciendo que es inaceptable esta ‘agresión’», ha sentenciado.

Javier Ortega Smith ha querido comunicar a «esta izquierda absolutamente desnortada y echada al monte, que pacta con los terroristas, que insulta a las víctimas, que desprecia a quienes señalan y permite que señalen a jueces, a periodistas», y también a un PP «que barre para casa» que, «sintiéndolo muchísimo» no renunciará.

«Ni voy a dejar mi acta de concejal, ni voy a dejar de denunciar a esa izquierda echada al monte y a esa derecha acobardada que no sabe cómo ponerse de rodillas. Así que a todos les deseo Feliz Navidad y que se recupere de sus graves lesiones el agredido», ha zanjado para marcharse del Pleno de Cibeles.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A Fondo

Pánico total en los sindicatos. Por Jesús Salamanca Alonso

Avatar

Published

on

«Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, …»

Dos insignes sindicalistas vallisoletanos me confiesan que los sindicatos mal llamados «obreros» han entrado en pánico ante futuros gobiernos de VOX y de la «derechita cobarde», que se ha tenido que amoldar al acuerdo para formar gobierno regional. Ya sucedió en Castilla y León la legislatura pasada hasta que la insigne derecha de VOX se rasgó las vestiduras, pero se dio un paso importante de legislatura como fue eliminar las subvenciones multimillonarias que recibían los sindicatos «comegambas» o «rebaña-ostras».

Aquel paso, que llevaba tiempo reclamando la ciudadanía, tuvo una vergonzosa retrocesión por parte del PP al verse desamparado, acobardado y sin apoyos, pero quedó patente que los ciudadanos exigen que ese paso se dé de forma permanente. Y ahora se debe hacer; los sindicatos clasistas de la izquierda ventajosa y fomentadora de odio y desigualdad no han hecho nada importante para ser mantenidos por papá Estado a toda costa y a lo grande. Hasta la ministra, Yolanda “Varufakis” Díaz o Yoli «cohete», alias «Tucán», ha hecho el más burdo ridículo con las subvenciones sindicales. Lo raro es que no los haya traicionado, que es su especialidad, aunque nunca es tarde. Está apartada del Consejo de ministros desde que se marchó a la entrega de los Óscar. Cada día despierta más desprecio y menos simpatías. Doy fe.

En los últimos siete años de izquierda presuntamente (y sin presunta) corrompida con apoyos golpistas, comunistas, independentistas y terroristas ha habido infinidad de motivos para convocar huelgas sectoriales y hasta generales, pero el dúo «comegambas» practica el famoso «do ut des». En pocas palabras: dame pan, llámame perro y lléname la faltriquera. ¡Manda huevos! Bien es verdad que han perdido la calle, se han hecho casta, incluso se creen con derecho de pernada con los trabajadores y hoy corren el riesgo de que se les echen encima esos trabajadores responsables, honrados y que no viven de un mundo subvencionado ni duermen hasta las doce de la mañana por estar liberados. Las movilizaciones contra esos sindicatos no se harán esperar y conocerán la horma de su zapato. Al tiempo.

Hay sindicatos sectoriales que no reciben ni un euro, ¿por qué estos vividores sí las reciben? Nunca serán respetados mientras no se hagan cargo de las nóminas de sus propios liberados, ¿qué es eso de que sean las empresas quienes sigan pagándolos si no producen? ¿Qué es eso de que Yolanda y los dos sindicatos más denostados socialmente decidan las subidas salariales sin contar con la patronal? No estaría de más que alguna vez pagaran ellos con el dinero público que reciben. Ellos invitan y el Estado paga con dinero público. ¡Cuánta indignidad y descontrol tienen y cuánta acumulan cada día! ¡Joder, qué tropa!, repetiría incesante don Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones.

Este modelo sindical ya no sirve, nadie cree en ellos, son la mofa y el hazmerreír permanente y, cuando salen en TV los líderes de esas formaciones izquierdosas y ultra-izquierdosas, lo primero que se escucha en los bares, restaurantes y mesones es «¡ladrones!» y, además, se enfatiza, repite y contagia a los asistentes. Incluso calificativos, o descalificativos, muchos más gruesos. Y es que han hecho méritos para ello, llevan siete años holgando y presenciando la corrupción de varios miembros del Gobierno y aledaños, incluso viendo y comprobando como huye el galgo de Paiporta o se esconde, a la vez que miente o entorpece la acción judicial, el avestruz de Adamuz o cómo la UCO saca los colores a la «fontanera», «la Paqui», Ábalos, Koldo, Cerdán y demás parroquia, a veces amparados por las hojas parroquiales de izquierdas: las misma que acusan al juez Peinado de tener dos DNI o a Julio Iglesias en falso.

Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, el Ministerio de Transportes o la presidencia de las Cortes, por no añadir a Felisín Bolaños, Yolanda «Tucán» o Isabelita Rodríguez, más parada que un baile agarrado de los años setenta.

El gran logro sindical español se alcanzará cuando los sindicatos paguen la nómica de sus propios liberados y los gastos de mantenimiento del propio sindicato. Ese día llegará, doy fe de que llegará y tendrá el apoyo de los organismos europeos y de los propios trabajadores. Precisamente será el momento del nacimiento de la modernidad sindical en España y sospecho que Juanma Moreno será quien dé el primer paso junto con Castilla y León, que ya tiene práctica de ello.

Tras las elecciones andaluzas, y el futuro nuevo gobierno de Moreno, ha anunciado que revisará y recortará drásticamente las subvenciones públicas que reciben CC.OO. u UGT cada año. Hablamos de decenas de millones de euros que reciben esas formaciones y cuyo control deja mucho que desear. Ni siquiera sabemos si actúa el Tribunal de Cuentas al respecto ni cómo actúa. Lo del patrimonio sindical lo dedicaremos artículo aparte y en exclusiva.

Los líderes sindicales ya han salido en tromba y planean movilizaciones para seguir mangoneando y chupando del bote, aunque saben que no tienen apoyo de los trabajadores y menos de la ciudadanía en general, pero tranquilos, que llega el día grande de las gambas, el 1º de mayo.

Está claro que lo que proyectan esos sindicatos es «¡un ataque a los trabajadores!» y una amenaza a la Administración para seguir mangoneando y desprestigiándose, aunque ya no pueden desprestigiarse más.

Yo, como trabajador, sigo luchando para acabar con esos privilegios de señoritos y abusadores. Ni creo en ellos ni he creído nunca y jamás me han reportado nada. De ello, doy fe.

Continue Reading
ALERTA NACIONAL