Opinión
FRA CASADO

El partido popular se ha ganado a pulso la medalla del deshonor ya que es un partido impopular y pusilánime que se vende a la dictadura de lo políticamente correcto.
La extrema izquierda nunca había tenido «una oposición» tan tibia que emplease argumentos depauperados y en desuso como un centrismo monocolor que engloba un paisaje desértico.
Pablo Casado, sigue la senda de Rajoy, Sáez de Santamaría y Feijoo optando por el discurso moderado ya que aquel que se define como prudente o como tal es un cobarde sin convicción, parafraseando a Gilbert K Chesterton.
Nico Muñoz.- El partido popular siempre ha sido más cancerígeno que la extrema izquierda ya que al menos tiene el decoro de ir de frente y destruir la soberanía nacional en virtud de un marxismo cultural que arremete contra nuestros menores en las aulas.
Con un partido popular que pasa por el aro y al que le deseo un trágico final como ciudadanos, Casado debería recoger hoy mismo tras su patética intervención, la medalla del deshonor y lucirla con orgullo como Oyarzabal y Maroto, enarbolan la bandera del orgullo LGTB.
¿A qué hora es el sepelio del partido popular y que epitafio piensan poner en su féretro?
Es conveniente que se apresuren porque le van a adelantar en los próximos comicios electorales por la derecha. Desde Fraga, gran masón y amigo del club bilderberg desde el año 1.977 hasta Aznar que votó no a la constitución, se arrodilló ante Arzalluz y Pujol sacrificando a Vidal Quadras, pasando por Rajoy que aplicó el mismo rodillo ideológico de la izquierda hasta Casado, queda retratado a la perfección lo que es el azul cian del pp.
Decir no a la investidura, es decir Si al separatismo, el comunismo, el socialismo y lanzar un esputo al pueblo Español que está harto de la taberna crapulosa que es el congreso y de la zafiedad que anida allí.
La ignorancia es supina y como tal muy atrevida ya que comparar a Vox con el fascismo es desconocer el sentido etimológico de la palabra.
Como diantres va a ser Vox fascista. Si este es liberal, conservador, monárquico y ampara al régimen del 78 que es el principio del mal. Lo único que Vox pone en jaque son las autonomías que son reinos de taifas de la casta política parasitaria.
Estómagos agradecidos del enchufismo, vagancia viviendo a costa de la España obrera que madruga. Cuando España se hace grande. Es gracias al sacrificio de sus empresarios, trabajadores, autónomos, hosteleros, obreros.
Una clase media expoliada por el bipartidismo convertida en clase trabajadora y una clase trabajadora convertida en paupérrima beneficiando así a la banca, al sionismo y a la masonería ya que pp y psoe a la salida del congresos se reparten la justicia.
La justicia social es no denostar a la Patria y que aquellos que la levantan con el sudor de su frente, tengan pan. Deseo de todo corazón que el pp desaparezca y que la extrema izquierda hunda definitivamente el País ya que solo así la gente reacciona cuando le «okupen» sus casas, los menas propagan el virus y contagien enfermedades ya erradicadas.
«Si vis pacem para bellum» ya que cuando estos factores ocurran ya que empezará a organizar una estructura orgánica de estado, es decir de abajo hacia arriba hacia la conquista del estado. Que el trabajo sea reconocido como un derecho y un deber no como un lujo ya que el empresario y el trabajador es el pegamento necesario para devolver la dignidad a España como dice el sabio refranero castellano. A grandes males grandes remedios.
Después de la tormenta se podrá apreciar un oasis de paz y progreso pero para eso es conveniente que la situación sea más caótica.
La izquierda pone las leyes, la derechita pasa por el rodillo y a los que se salen del rebaño o mejor dicho lo cuestionan se les acosa.
Mejor no hablemos de lo que opinamos aquellos que estamos en contra de la partidocracia, de los sindicatos horizontales, a los que se nos atraganta la constitución. Si ese «santo grial» talmúdico que sus señorías pregonan pero no cumplen.
Echando la vista atrás del partido popular, más bien denominado impopular, sus votantes que depositan su confianza antes eran ignorantes y pobres de espíritu y solemnidad. Si lo siguen votando son cómplices de la destrucción de España, de los valores cristianos, el psoe, podemos, bildu etarras y conjunto de ratas separatistas su proyecto es claro y sincero, la destrucción de España.
Pero estimados, lectores, camaradas, amigos e incluso enemigos os planteo «unas incógnitas»
¿Que fue antes, el huevo o la gallina?
¿De verdad creen ustedes que toda la culpa es de la extrema izquierda?
¿Es la monarquía Española, una institución gloriosamente fenecida?
Si echamos la vista atrás ya que aquellos hombres que miran al pasado con nostalgia, al presente con desazón y al futuro con esperanza son los más persistentes aunque por ello tengamos que renunciar a nuestra familia, amistades que se pierden por nuestras ideas y militancia e incomprensión constante por aquellos egoístas que lejos de entendernos y comprendernos, nos odian por ignorancia y cerrilidad.
La gran diferencia entre ellos es que jamás seremos como nuestros enemigos ya que como dijo el gran Camarada y escritor, Eduardo García Serrano. » La víspera del odio es la venganza»
Nosotros al contrario que estos, luchamos por amor y no por odio.
No obstante en una cosa le tenemos que dar la razón al narcisista de Pedro Sánchez. A nosotros no nos gusta cómo está España. Nuestra España es una unidad de destino en lo universal y nuestro concepto de España es corporativista y soberano que se arrodilla ante Bruselas, la Otan y la globalización e ideología de género aberrante junto con sus «borrascas» de inmigración. Que enturbian desde la gestación de un régimen nacido de la traición, amparado por traidores que nada se parecen a una. España, grande y libre por la que combatieron nuestros mejores.
El borbón emérito fue quien habló con Nicolai Cseauescu para que este le allanara el camino a Carillo e Ibarruri, más conjunto de los separatistas y terroristas que han encontrado un aliado táctico en la democracia. Un régimen que premia la maldad convertida en socialismo y alza en valores a un partido que por el bien de España, debería de extinguirse me refiero «al mal menor» que a la larga es el peor de los males habidos y por haber, me refiero al partido popular.
De hecho que suene la orquesta del Titanic y que se pongan a bailar tanto ciudadanos como el pp que el pp ha cavado su propia tumba y es lo más pusilánime que ha pasado el putrefacto congreso.
Masones, sionistas, liberales, ateos y zafios, eso es el pp en toda su dimensión. Rastreros con el pueblo Español, debería de ser su eslogan próximo de campaña. Porque ni siquiera morir con dignidad, saben estos botarates.
PP, PSOE. LA MISMA BAZOFIA ES.
Pablo fracasado, se merece un razzie, La nueva normalidad se llama, la era Rajoy.
Nihil obstat, España prevalecerá.
La moción presentada por vox era sabido que era una crónica de una muerte anunciada, pero así se ve en donde está ubicado cada uno.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






