Salud
Francia investiga una serie de casos de bebés nacidos sin brazos

La agencia pública de Sanidad de Francia investiga una serie de casos de bebés nacidos sin manos, brazos o antebrazos en el este del país, después de tener constancia de once nuevos nacimientos de estas características entre 2000 y 2014, lo que ha desatado la alarma, anunció hoy el responsable de la entidad.
El director general de la agencia, François Bourdillon, indicó en una entrevista en la emisora RTL que los resultados en todo el país de la investigación, que inicialmente se centraba en el departamento de Ain (este), donde se han encontrado 18 casos, estarán disponibles «más o menos en tres meses».
«No queremos descartar ninguna pista. Puede ser posiblemente una pista medioambiental, puede que sea lo que (las embarazadas) comieron o lo que respiraron», comentó el médico.
La alerta se generó a principios de mes, tras el aviso de la asociación Remera, que tiene un registro de niños con malformaciones en la región de Ródano-Alpes (este), sin otra deformidad destacable asociada, anomalías cromosómicas o conductas de riesgo de sus padres, como la ingesta de drogas o alcohol.
Su directora, Emmanuelle Amar, apuntó a una posible causa medioambiental.
En aquel momento, la agencia sanitaria consideró que los casos encontrados en Ain no suponían «ningún exceso» en relación a la media nacional y consideró que ningún factor medioambiental aparecía como posible causa.
Interrogada sobre las posibles causas de las malformaciones, la ministra de Sanidad, Agnès Buzyn, dijo hoy en una entrevista en el canal BFMTV que, «como toda Francia», ella también quiere saber cuál es el origen.
Según la ministra, las agencias implicadas en la investigación explorarán cada caso, entrevistarán a las madres y a las familias para «intentar comprender qué punto en común puede haber».
«La dificultad está en trazar la historia de estas familias que en algunos casos remonta a más de diez años», reconoció Buzyn, que avanzó que los resultados de la investigación se publicarán el próximo 31 de enero.
Además de los hallazgos señalados en el este, otros grupos de bebés con malformaciones se han observado en el oeste, en el departamento de Loire-Atlantique con capital en Nantes, entre 2007 y 2008, y en Bretaña, entre 2011 y 2013, por lo que la cifra global en todo el país se sitúa en torno a la treintena.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






