España
García Egea: «Casado es el mejor presidente para acabar con el desgobierno socialista»
El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, ha destacado que ayer el Tribunal Supremo “dijo en forma de auto lo que todos ya sabíamos desde hace mucho tiempo”. “Tenemos al mejor presidente que va a tener España nunca, al mejor presidente del PP y a la persona que nos va a conducir con mano firme para acabar con este desgobierno socialista que padecemos”, ha dicho.
En la clausura de la Convención Municipal Provincial del PP de Granada, que se ha celebrado en la localidad de Alhendín, García Egea se ha referido a las declaraciones de la ministra Celaá en el Consejo de Ministros, denunciando una supuesta cacería contra el PSOE: “Dice el Gobierno que hay una cacería contra el Gobierno. ¡Qué cara más dura! Decía la ministra Celaá que el Gobierno es un bloque de granito. Sobre todo en el rostro”, ha ironizado.
“Cacería es insultar a un inocente, cuestionar la profesionalidad de una persona intachable, mentir descaradamente y escudarse en la mentira como hacen los cobardes; cacería es intentar cuestionar a una persona honrada, honesta, intachable, como nuestro presidente, Pablo Casado, al que deberían de pedirle hoy perdón todos los socialistas que cuestionaron su trayectoria, todos”, ha recalcado.
En su intervención, el secretario general del PP se ha planteado por qué la presidenta de la Junta de Andalucía está tan callada últimamente, “después de ver cómo los ministros decían que había que indultar a los golpistas”. En ese sentido, se ha preguntado “si Susana Díaz, la Kirchner de Andalucía, está de acuerdo con Pedro Sánchez en que hay que indultar a los golpistas que han intentado cercenar la igualdad de oportunidades entre todos los españoles”.
García Egea ha recordado a los andaluces que tuvieron que emigrar a Cataluña, para hacer esa tierra más grande. “A Susana Díaz solo le falta ponerse un lazo amarillo en la solapa e ir a darle la mano al señor Torra. Eso es lo que tiene que saber toda Andalucía, que Susana Díaz comulga con Sánchez, con la vicepresidenta y con la delegada del Gobierno en Cataluña y eso es una vergüenza”, ha denunciado.
“Hay algo que tienen en común Susana Díaz y Pedro Sánchez que son las fotos, el postureo, el vacío de ideas, la superficialidad y nosotros en Andalucía y en España no necesitamos superficialidad, necesitamos resultados”, ha añadido.
EL FINAL DEL 1-O ES SU FRACASO
Respecto a las declaraciones de Quim Torra asegurando que llegará hasta el final, el secretario general del PP ha dicho que “el final del 1-O es su fracaso, que el final del proceso independentista es su fracaso y que el final de los lazos amarillos y de los que quieren romper España no es otro que caiga el peso de la ley sobre todos ellos, sean quiénes sean y se llamen como se llamen”.
“Eso es lo que va a garantizar el PP, porque los votos del Senado están dispuestos para que, cuando eso ocurra, nosotros votemos favorablemente aplicar un 155 que acabe ya de una vez por todas con este proceso independentista”, ha advertido.
ANDALUCÍA, LA CALIFORNIA DE EUROPA
Teodoro García también ha señalado que la presidenta de la Junta “a base de primeras piedras, está llenando Andalucía de proyectos inacabados” y que está muy nerviosa con Juanma Moreno, porque es una persona trabajadora que dejó Madrid y se vino a Andalucía a trabajar por su tierra, y no como otros “que cogen helicópteros para ir a la boda de su cuñado”, sino que él recorre en coche todos los rincones de Andalucía. “A los que nos gusta pisar la tierra y estar sobre el terreno, no entendemos esto de otra forma más que como lo que es, una vocación y un servicio que hacemos a todos”, ha añadido.
Además, ha dicho que Díaz “se avergüenza del legado del PSOE en Andalucía porque ha hecho sufrir mucho a una tierra que tiene unas grandísimas oportunidades”. “La Kirchner andaluza está muy nerviosa porque sabe que tiene enfrente a 100 alcaldes que van a dejarse la piel para que el PP gobierne ya en los municipios, en Andalucía, y próximamente en el Gobierno de España, porque es urgente que lo consigamos, no sólo para Andalucía, sino también para toda España”, ha proseguido.
Por último ha afirmado que “si el PP consigue gobernar en Andalucía –cosa de la que estoy seguro–, Andalucía no va a ser la Florida de España, va a ser la California de Europa, va a ser la Singapur del mundo, va a ser mirada con unos ojos apetecibles por todo aquel que quiera emprender un proyecto de vida y un proyecto empresarial porque el PP, si algo tiene, es que consigue atraer inversiones y prosperidad a los territorios”.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
