Europa
Generales franceses acusan a Macron de «traidor» y le exigen que detenga la inmigración

«A última hora siempre ha sido un pelotón de soldados el que ha salvado a la civilización» (Oswald Spengler)
Señor Presidente: Está a punto de firmar el “Pacto Mundial sobre Migración Segura, Ordenada y Regular” el 10 y 11 de diciembre, que establece un verdadero derecho a la migración. Puede imponerse a nuestra legislación nacional a través de tratados preexistentes o el principio de responsabilidad común establecido en este pacto.
Nos parece que la única soberanía que permanecerá con Francia consistirá en establecer libremente la manera en que los objetivos del pacto tendrán que ser implementados. No se puede renunciar a esta nueva parte de la soberanía nacional sin un debate público, mientras que el 80% de la población francesa considera que es necesario detener o regular drásticamente la inmigración. Al decidir solo firmar este pacto, agregaría una razón adicional para exponerse a la ira de un pueblo ya maltratado. Serías culpable de una negación de democracia o traición contra la nación.
Además, las finanzas de nuestro país se agotan y nuestra deuda crece. No puede correr el riesgo de una llamada costosa para la migración sin demostrar primero que no tendrá que recurrir a más impuestos para cumplir los objetivos del pacto. Por otro lado, debe poder, en términos de seguridad, frenar las consecuencias relacionadas con la llegada de poblaciones extraeuropeas. Por último, no puede ignorar que la esencia misma de la política es garantizar la seguridad en el exterior y la armonía en el interior. Sin embargo, esta concordia se puede obtener solo si mantiene una cierta coherencia interna de la sociedad por sí sola capaz de permitir querer hacer juntos, Lo que se vuelve cada vez más problemático hoy.
De hecho, el estado francés se está dando cuenta tarde de la imposibilidad de integrar a demasiadas personas, además de culturas totalmente diferentes, que se han reagrupado en los últimos cuarenta años en áreas que ya no se someten a las leyes de la República.
No puedes decidir solo borrar nuestros puntos de referencia de la civilización y privarnos de nuestra patria carnal.
Por lo tanto, le pedimos que aplace la firma de este pacto y llamamos al referéndum a los franceses para que voten sobre este documento. Usted es responsable ante el francés de sus acciones. Tu elección no está en blanco.
Apoyamos la iniciativa del General Martínez contra la firma de este pacto que debe ser adoptada por los Estados miembros de la ONU en la Conferencia Intergubernamental de Marrakech.
FIRMANTES DE LA CARTA
General Antoine MARTÍNEZ
Charles MILLON, ex viceministro de Defensa
General Marc BERTUCCHI
General Philippe CHATENOUD
General André COUSTOU
General Roland DUBOIS
General Daniel GROSMAIRE
General Christian HOUDET
General Michel ISSAVERDENS
Almirante Patrick MARTIN
General Christian PIQUEMAL
General Daniel SCHAEFFER
General Didier TAUZIN
Coronel Jean Louis CHANAS
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






