Opinión
Gobierno socialcomunista a la deriva. Por Jesús Salamanca Alonso
«Todos los integrantes del Gobierno «Frankenstein» han votado en contra de la propuesta de la Comisión Europea de incluir el gas y las centrales nucleares como parte de la «taxonomía verde».
Dudo de la existencia de un Plan energético serio y riguroso en el Gobierno socialcomunista. Esta gente se mueve por impulsos o empujones, aunque la ministra de Transición Ecológica más parece avanzar a puntapiés, mientras las comunistas podemitas ni siquiera se mueven. Dentro del Gobierno «Frankenstein» hay ministras y ministros que van «a caballo y gruñen»: a pesar de obtener muchos beneficios, los estiman en poco. Cualquier día verán «acabar el aceite». Al tiempo.
Lo del continuo crecimiento del gas ya huele y es debido a que algo se está haciendo mal: las destrozadas relaciones de Sánchez con Argelia y la subida de este tipo de combustible, algo de lo que se está beneficiando Francia. El país galo nunca agradecerá lo suficiente a España las reiteradas incongruencias del presidente «okupa», que no es otro que el «cum fraude» Sánchez.
Las ocurrencias de los asesores de Sánchez son para chiste o meme de ocasión. Lo más riguroso que se les ocurre es la recomendación de la bicicleta; la estupidez de incitar a hacer uso de la electricidad durante la madrugada; desplazarse en patinete al lugar de trabajo o poner topes al recibo de la luz, pero a cargo del usuario. Lo raro es que no hayan recomendado volver al burro como medio de desplazamiento habitual y placentero. Eso sí, las «chimichurris» de Podemos, instaladas en el inservible y nauseabundo Ministerio de IGUAL-DA, no dudan en ir a EE.UU. en el Falcon, con lo que destrozan todos sus postulados ecológicos, a la vez que disfrutan de la casta que ya son.
La reventa de gas argelino a Marruecos, obtenido a precio de oro, es una forma de poner las bases a la infraestructura de la que carece el país alauita. La explicación parece que está en el chantaje de Mohamed VI a Pedro Sánchez, sujeta en las presuntas e ilegales fechorías de la «melocotona» de Moncloa y en las rancias descargas del móvil del heredero de Playbol, SL. Para más «inri», todos los integrantes del Gobierno «Frankenstein» han votado en contra de la propuesta de la Comisión Europea de incluir el gas y las centrales nucleares como parte de la «taxonomía verde».
El ridículo voto de varias formaciones españolas va a perjudicar considerablemente a España, quien, por desgracia de la funesta izquierda, hace tiempo que se adelantó al desmantelamiento de las centrales nucleares. La izquierda y la extrema izquierda tienen la rara habilidad de ponerse de culo y cuesta arriba cuando hay que subir cuestas, con lo que siempre se retrocede con ellos en los gobiernos sociocomunistas. Son muy dados a adornarse con plumas del pavo real (apropiarse del mérito de otros) pero no ceden a sus cavernarias convicciones, aunque se hunda el cielo. Incluso cacarean como una gallina cada lunes y cada martes.
Quiera, o no, nuestro desvergonzado Gobierno está en deuda con la Comisión Europea. El gas y las nucleares ya son «verdes». La desorientación del ecologismo español sigue empobreciendo España, como también lo hacen los proyectos de eliminar por completo las centrales nucleares existentes. Encarecer y entorpecer son dos verbos que nunca ha sabido conjugar este Gobierno de «esclavos» parasitarios. El ridículo de la ministra, Teresa Ribera, ya es insostenible, igual que insostenible es su permanencia en el Ejecutivo.
El edificio ecologista ya se ha resquebrajado por todos lados. Hay un camino firme que pasa por la rebaja de sueldos de políticos, eliminación de gastos en chiringuitos inservibles, reducción al 40% del número de diputados y senadores, así como en CC.AA., reajuste de proyectos europeos, reducción del Ejecutivo, reducción de hasta un 60% de las subvenciones y gastos a sindicatos de clase o eliminación de organismos duplicados y hasta triplicados.
Si Rodríguez Zapatero nos ridiculizó en todo el mundo, el negro e inservible «vencejo» que ahora tenemos como presidente se va a llevar todos los honores de haber destrozado el país con la ayuda de otros incendiarios: proterroristas, nacionalistas, golpistas, independentistas y comunistas.
Sánchez ya es un destrozo para España y un despojo político (Van der Leyen dixit), lo mismo que vienen siéndolo los dos gobiernos de «comandita». Expertos en meterse en camisas de once varas, no dudan en comportarse como canarios de alcoba cuando los pillan en algún renuncio.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
