España
Guerra y otros parlamentarios constituyentes piden un Ejecutivo que no dependa de los independentistas

Medio centenar de parlamentarios de las Cortes constituyentes, entre ellos Alfonso Guerra, Marcelino Oreja, Landelino Lavilla, Nicolás Redondo o Juan José Laborda, han suscrito un manifiesto pidiendo a los partidos un acuerdo por la unidad de España y un Gobierno que no dependa del independentismo.
«Hacemos un llamamiento respetuoso a los diputados y senadores de la actual legislatura para que el próximo Gobierno pueda ejercer plenamente sus funciones dentro de la Constitución, sin depender de grupos políticos que no la aceptan o quieren abolirla por procedimientos ilegales e ilegítimos», reza el texto rubricado por los parlamentarios de 1977 en referencia a las formaciones soberanistas.
Asimismo, aseguran que la resolución de los conflictos que hoy amenazan la convivencia en algunos territorios de España —en alusión a Cataluña— sólo se puede lograr mediante el pacto de partidos que aceptan el marco constitucional y el respeto al imperio de le ley y el derecho.
Los encargados de coordinar el manifiesto han sido los exministros de UCD Marcelino Oreja y Soledad Becerril, el expresidente del Senado Juan José Laborda (PSOE) y la exdiputada de UCD Elena Moreno.
El manifiesto está firmado a título individual por cada uno de ellos y está abierto a que se sumen todos los parlamentarios de las Cortes constituyentes que lo deseen.
Entre los firmantes socialistas, además de Guerra, Laborda y el ex secretario general de la UGT Nicolás Redondo, están exministros como Virgilio Zapatero, Enrique Múgica, Javier Sáenz Cosculluela y Jerónimo Saavedra, el expresidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra y el ex fiscal general del Estado Leopoldo Torres.
También, el exalcalde de Madrid Juan Barranco y el de A Coruña Francisco Vázquez, y otros exdiputados como Ciriaco de Vicente, Guillermo Galeote y Alonso Puerta.
Exparlamentarios de UCD que lo suscriben junto a Oreja, Lavilla y Becerril son los exministros Rodolfo Martín Villa, Jesús Sancho Rof, José Manuel García Margallo y Salvador Sánchez-Terán, y a la lista se suma también Ramón Tamames, que fue diputado del PCE en la legislatura constituyente.
«Inquietante bipolarización ideológica»
Todos ellos expresan en el manifiesto su «honda preocupación» ante la «hora difícil» que vive España a la espera de formar un nuevo Ejecutivo, y tras recordar la «altura de miras, generosidad y renuncia» que permitió la Constitución «de la concordia», llaman a lograr un nuevo acuerdo.
Un acuerdo que ven necesario ante los retos de España y ante la «inquietante bipolarización ideológica» y que permita «fortalecer la unidad de la nación y la convivencia democrática dentro de la Constitución».
«Sólo será posible ese gran acuerdo —señala el manifiesto— mediante la formación de un Gobierno con amplio respaldo parlamentario y firmemente fundamentado en la Constitución».
En ese contexto, piden dejar de lado las discrepancias e intereses electorales ante lo mucho que se juegan los españoles y reclaman un programa centrado en fortalecer el Estado social y democrático de derecho para garantizar mejor la unidad de España y la convivencia.
Gran pacto con los agentes sociales
Tras subrayar que este acuerdo debería estar abierto a los partidos que tengan la sincera voluntad de cooperar con el mismo, instan al futuro Gobierno a promover también un gran pacto con los agentes sociales tal y como se hizo en la Transición.
Este manifiesto se suma al que cerca de medio millar de personas han respaldado ya impulsado por el club de opinión «La España que reúne» y en el que se advierte del «gravísimo error político» que supondría un Gobierno formado exclusivamente por PSOE y Unidas Podemos, además de «una irresponsabilidad que pondría en riesgo las libertades y la convivencia ciudadana».
El documento está recabando sobre todo firmas de la sociedad civil, aunque también está suscrito por intelectuales como Fernando Savater, el exministro socialista César Antonio Molina, los exdirigentes socialistas Joaquín Leguina, Nicolás Redondo Terreros y José Rodríguez de la Borbolla; el líder de Barcelona pel Canvi, Manuel Valls o el fundador de Cs, Francesc de Carreras, entre otros.
El manifiesto, denominado «Carta a los españoles», aboga por un gobierno que excluya a nacionalistas y populistas y se apoye en formaciones políticas que ocupan el centro del tablero político.
«En estos momentos, un Gobierno que represente sólo a la mitad del país no está en condiciones de realizar las reformas imprescindibles para encarar el futuro ni conseguirá que cicatricen las heridas recientes», subraya el texto.
Además, hace una defensa de los consensos básicos alcanzados en la Transición y apuesta por abrir una fase de colaboración «constitucionalista y transversal», que sitúe a la política española en posiciones moderadas, «alejadas de extremismos sectarios».
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






