Internacional
Hunter Biden negoció con miembros del Partido Comunista chino y pagó a mujeres relacionadas con redes de prostitución
El informe sobre la corrupción de Hunter Biden desclasificado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ratifica que hizo negocios con miembros del Partido Comunista de China que resultaron en millones de dólares de ingresos y pagó a mujeres relacionadas con redes de prostitución del Este y la trata de blancas. Todo ello con conocimiento de Joe Biden, hoy mandatario electo.
La corrupción de los Biden: conclusiones
-A principios de 2015, el exsubjefe de misión interino de la embajada de Estados Unidos en Kiev (Ucrania), George Kent, expresó su preocupación a los funcionarios de la oficina del vicepresidente Joe Biden sobre la percepción de un conflicto de intereses con respecto al papel de Hunter Biden en la junta de Burisma. Las preocupaciones de Kent no fueron atendidas, y en septiembre de 2016, enfatizó en un correo electrónico a sus colegas: “Además, la presencia de Hunter Biden en la junta de Burisma es muy incómoda para todos los funcionarios estadounidenses que impulsaban una agenda anticorrupción en Ucrania”.
-En octubre de 2015, el alto funcionario del Departamento de Estado, Amos Hochstein, expresó su preocupación al vicepresidente Biden, así como a Hunter Biden, de que la posición de Hunter en la junta de Burisma ayudaba a los esfuerzos de desinformación de Rusia y corría el riesgo de socavar la política estadounidense en Ucrania.
-Aunque Kent creía que el papel de Hunter Biden en la junta directiva de Burisma era incómodo para todos los funcionarios estadounidenses que impulsaban una agenda anticorrupción en Ucrania, los comités solo conocen a dos personas: Kent y el exenviado especial y coordinador de asuntos energéticos internacionales de EEUU, Amos Hochstein, quien expresó sus preocupaciones al vicepresidente Joe Biden (Hochstein) o su personal (Kent).
-La incomodidad para los funcionarios de la Administración Obama continuó mucho después de su presidencia. El exsecretario de Estado John Kerry tenía conocimiento del papel de Hunter Biden en la junta de Burisma, pero cuando se le preguntó al respecto en un evento en el Ayuntamiento en Nashua, N.H. el 8 de diciembre de 2019, Kerry mintió: “No tengo conocimiento de nada de eso. Ninguna. No”. La prueba de los contrario se detalla en la Sección V.
-La exsubsecretaria de Estado para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, Victoria Nuland, testificó que confrontar a los oligarcas enviaría un mensaje anticorrupción en Ucrania. Kent dijo a los Comités que Zlochevsky era un “oligarca odioso”. Sin embargo, en diciembre de 2015, en lugar de seguir los objetivos de Estados Unidos de confrontar a los oligarcas, el personal del vicepresidente Biden le aconsejó que evitara comentar sobre Zlochevsky y le recomendó que dijera: “No voy a poner nombres o acusar a personas”.
-Hunter Biden trabajaba en la junta de Burisma (supuestamente como consultor sobre gobierno corporativo y transparencia) cuando Zlochevsky supuestamente pagó un soborno de 7 millones de dólares a funcionarios que trabajaban bajo el cargo del fiscal general de Ucrania, Vitaly Yarema, para “cerrar el caso contra Zlochevsky”. Kent testificó que este soborno ocurrió en diciembre de 2014 (siete meses después de que Hunter se uniera a la junta de Burisma) y, después de enterarse, él y el Asesor Legal Residente informaron esta acusación al FBI.
-Hunter Biden fue un protegido del Servicio Secreto de EEUU desde el 29 de enero de 2009 hasta el 8 de julio de 2014. Un día antes de su último viaje como protegido, Time publicó un artículo que describía los esfuerzos de lobby de Burisma para los funcionarios de EEUU y la participación de Hunter en la junta de Burisma. Antes de terminar su destacamento protector, Hunter Biden recibió protección del Servicio Secreto en viajes a múltiples lugares en el extranjero, incluidos Moscú, Pekín, Doha, París, Seúl, Manila, Tokio, Ciudad de México, Milán, Florencia, Shanghái, Ginebra, Londres, Dublín, Múnich. , Berlín, Bogotá, Abu Dhabi, Nairobi, Hong Kong, Taipei, Buenos Aires, Copenhague, Johannesburgo, Bruselas, Madrid, Mumbai y Lago Como.
–Andrii Telizhenko, la personificación demócrata de la desinformación rusa, se reunió con funcionarios de la Administración Obama, incluida Elisabeth Zentos, miembro del Consejo de Seguridad Nacional de Obama, al menos diez veces. Una empresa de cabildeo demócrata, Blue Star Strategies, contrató a Telizhenko de 2016 a 2017 y continuó solicitando su ayuda tan recientemente como en el verano de 2019. Un artículo de noticias reciente detallaba otros contactos extensos entre Telizhenko y funcionarios de la administración Obama.
-Además de los más de 4 millones de dólares pagados por Burisma por las membresías de Hunter Biden y Archer en las juntas directivas, Hunter Biden, su familia y Archer recibieron millones de dólares de ciudadanos extranjeros con antecedentes cuestionables.
-Archer recibió 142.300 dólares de Kenges Rakishev de Kazajstán, supuestamente por un automóvil, el mismo día que el vicepresidente Joe Biden apareció con el primer ministro ucraniano Arsemy Yasenyuk y se dirigió a los legisladores ucranianos en Kiev sobre las acciones de Rusia en Crimea.
-Hunter Biden recibió una transferencia bancaria de 3,5 millones de dólares Elena Baturina, la esposa del exalcalde de Moscú.
-Hunter Biden abrió una cuenta bancaria con Gongwen Dong para financiar una ola de gastos globales de 100.000 dólares con James Biden y Sara Biden.
-Hunter Biden tenía asociaciones comerciales con Ye Jianming, Gongwen Dong y otros ciudadanos chinos vinculados al gobierno comunista y al Ejército Popular de Liberación. Esas asociaciones dieron como resultado millones de dólares en flujo de caja.
-Hunter Biden pagó a mujeres no residentes que eran nacionales de Rusia u otros países de Europa del Este y que parecen estar vinculadas a una “red de prostitución o tráfico de personas de Europa del Este”.
(gaceta)
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
