Connect with us

Deportes

Íker Casillas, ingresado tras sufrir un infarto en el entrenamiento del Oporto

Redacción

Published

on

Íker Casillas sufrió este miércoles 1 de mayo un infarto de miocardio al final del entrenamiento del Oporto, preparatorio para el encuentro de la Liga portuguesa frente al Desportivo Aves este sábado 4 de mayo en el Estadio do Dragao.

El guardameta fue trasladado de urgencia a un centro hospitalario de la ciudad lusa, donde los médicos le detectaron graves problemas de corazón. Inmediatamente, se le practicó un cateterismo, es decir, se le introdujo un catéter para comprobar el estado de sus funciones cardiovasculares y ver cuánta sangre bombea.

El mecanismo permite igualmente medir la presión en las cavidades cardiacas, averiguar si alguna de las válvulas se halla alterada y retratar posibles defectos congénitos.

Por tanto, la situación se presentó como muy seria, lo que hizo saltar todas las alarmas en el club presidido por Pinto da Costa, inmerso en la lucha por el título liguero con su eterno rival, el Benfica.
Casillas dice así adiós a la temporada de forma inesperada, justo cuando le restan solo 20 días para cumplir los 38 años y ya está completamente cerrado el acuerdo para prolongar su contrato un año más en Oporto, donde vive muy feliz junto a Sara Carbonero y sus dos hijos.

La afición del equipo blanquiazul, que lo adora e idolatra, no tardó en mostrar su dolor y solidaridad a través de las redes sociales. Los seguidores le han dedicado numerosos cánticos en diversas ocasiones, prueba del cariño que tienen por su portero.

Íker desembarcó en Oporto en 2015, después de salir del Real Madrid entre lágrimas y haber conquistado dos campeonatos de Europa y un Mundial al frente de la selección española.

Desde entonces, se ha integrado perfectamente en la vida cotidiana del norte de Portugal, a orillas del Océano Atlántico. De hecho, uno de los motivos por los que más aprecia la calidad de vida de la que disfruta es que reside frente a la playa, en la exclusiva zona de Foz.

Sus compañeros sonríen habitualmente cuando le escuchan hablar en su particular «portuñol» (mezcla de portugués y español), pero a nadie le importa en absoluto si no domina la lengua de Camoes ya que lo reconocen el líder del vestuario y son conscientes de que su amplia experiencia internacional ha logrado tirar hacia delante del equipo en momentos complicados.

«Está bien, estable»

El Oporto emitió un comunicado tranquilizador sobre el estado de su portero, en el que asegura que «está bien, estable». «Íker Casillas sufrió un infarto agudo de miocardio durante el entrenamiento de la mañana de este miércoles, realizado en el Centro de Entrenamiento y Formación Deportiva PortoGaia, en el Olival. La sesión de trabajo fue rápidamente interrumpida para ser prestada asistencia al portero del FC Porto, que se encuentra actualmente en el Hospital CUF. Casillas está bien, estable y con el problema de corazón resuelto», reza el comunicado.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deportes

Zapatillas: comodidad, moda y decisiones de compra en el Perú de hoy

Redacción

Published

on

zapatillas: la palabra suena cotidiana, pero en el Perú de hoy concentra una discusión más grande sobre consumo, identidad y hasta salud pública, porque lo que nos ponemos en los pies dice mucho de cómo vivimos y de lo que priorizamos. En Lima y en regiones, la escena se repite: gente que se mueve más, que combina trabajo con trayectos largos y que, en medio de un ritmo acelerado, busca algo que aguante el trote sin castigar la espalda ni el bolsillo.

La “zapatilla” ya no es un objeto reservado para el deporte. Se metió en la oficina (cuando el código de vestimenta se relajó), en el campus, en la combi, en el mall, en la salida familiar del domingo y en la caminata improvisada por el malecón cuando el día se presta. Y, sobre todo, se instaló como una compra que no se hace a ciegas: se compara, se calcula y se decide con una mezcla de gusto, necesidad y presupuesto. Lo interesante es que el mercado lo entendió antes que muchos: el abanico de opciones se ha ampliado al punto de que, en una sola vitrina digital, conviven líneas urbanas, deportivas y “de uso diario”, con marcas globales y otras más accesibles que apuntan al volumen.

Ese crecimiento se nota en la oferta. En el catálogo de marcas de zapatillas de Ripley, por ejemplo, la variedad es tan amplia que el listado se cuenta por miles de resultados y reúne nombres que van desde Adidas, Nike y Puma hasta New Balance, Converse, Skechers, Reebok y Steve Madden, entre muchas otras marcas presentes en el mismo espacio de búsqueda. No es un detalle menor: cuando el consumidor encuentra tanta diversidad en un solo lugar, la competencia deja de ser únicamente “quién vende” y pasa a ser “quién orienta mejor”, “quién ofrece mejor experiencia” y “quién resuelve rápido” si algo no calza como uno esperaba.

También hay un componente económico que empuja la conversación. Las campañas de descuento, cupones y temporadas comerciales han convertido a las zapatillas en uno de los productos emblema del e‑commerce, con mensajes agresivos de precio y urgencia. En esa misma página se promocionan ofertas “hasta 30% OFF” y se menciona incluso la dinámica de cupón en app, un guiño directo al nuevo consumidor que compra desde el celular y caza promociones con paciencia. No estamos hablando solo de calzado: hablamos de un hábito de compra cada vez más sofisticado, donde la gente no solo busca “algo bonito”, sino “algo que rinda” y que, si puede, salga con descuento.

Pero la zapatilla no vive únicamente en la lógica del ahorro. Hay un fenómeno cultural, silencioso y persistente: el calzado se volvió una forma de pertenecer. En el Perú urbano, sobre todo entre jóvenes, la zapatilla comunica. Una silueta ancha o minimalista, un color sobrio o una combinación llamativa, un modelo clásico o uno más “tech”: todo eso funciona como lenguaje. No hace falta decirlo en voz alta. Se ve. Y esa lectura se ha normalizado tanto que hoy hay personas que planifican su outfit alrededor del par que tienen, no al revés.

En paralelo, la demanda de comodidad dejó de ser “un gusto” para convertirse en criterio principal. El ciudadano promedio camina más de lo que cree: para llegar al paradero, para atravesar centros comerciales, para hacer trámites, para moverse en jornadas largas. En ese escenario, la amortiguación, el soporte y la durabilidad pesan tanto como la apariencia. Por eso se ha vuelto común que una misma persona tenga distintos pares según uso: uno para entrenar, otro para calle y otro para el día a día, incluso si todos se llaman “zapatillas”. Y esa segmentación explica por qué los catálogos se han hecho tan extensos y detallados: no se compra lo mismo para correr que para caminar o para estar de pie ocho horas.

La otra cara de esta historia es la digitalización del consumo. Comprar zapatillas por internet —antes visto con desconfianza— hoy es rutina, especialmente cuando el usuario siente que puede filtrar por marca, talla, estilo y precio en segundos. Esa “sensación de control” es clave. La navegación por grandes listados, donde aparecen decenas de marcas y una cantidad muy alta de opciones, refleja que el consumidor peruano ya no quiere una tienda con pocas alternativas: quiere un buscador con muchas puertas. Y el retail ha respondido con páginas que organizan el caos: filtros, categorías y un lenguaje comercial que insiste en el beneficio inmediato (descuento, envío, cupón, campaña).

Ahora bien, en medio de tanta oferta, surge la pregunta que vale oro para cualquier comprador: ¿cómo elegir sin perderse? Aquí, más que recetas, hay criterios prácticos. Primero, tener claro el uso: no es lo mismo una zapatilla urbana, pensada para caminar y combinar, que una de entrenamiento, que debe priorizar estabilidad y soporte. Segundo, mirar el material: la promesa de “ligereza” puede ser buena, pero si el uso es intenso conviene revisar costuras, suela y ventilación. Tercero, no subestimar la talla: el pie cambia con el tiempo, con el calor y con el tipo de media; comprar por impulso suele ser el camino más corto a la incomodidad.

Al final, las zapatillas concentran un retrato bastante exacto del Perú contemporáneo: un país que se mueve, que mezcla lo formal con lo práctico, que compra con más información que antes y que, pese a las diferencias de ciudad y bolsillo, comparte una misma idea básica: caminar cómodo ya no es un lujo, es una necesidad. Y en esa necesidad caben muchas historias: la del estudiante que quiere durar todo el ciclo con un solo par, la del trabajador que prioriza salud y resistencia, la del padre o madre que busca calidad sin desbalancear el gasto, y la de quien —simplemente— encuentra en un buen par una pequeña certeza para enfrentar el día.

 

Continue Reading
ALERTA NACIONAL