España
Jorge Buxadé convierte a Ignacio Garriga en su «pelele» para coger las riendas de Vox (Y son muy buenas noticias para VOX)

El nuevo vicepresidente primero acción política Vox, Jorge Buxadé, ya tiene a quién manejar para conseguir sus objetivos. Quien mandaba entonces a nivel interno era Javier Ortega Smith. Quien manda ahora es el propio Buxadé a través de Ignacio Garriga, secretario general de Vox. Fuentes del partido dejan claro que el nombramiento de Garriga y la salida de Ortega Smith no es más que una maniobra que ha aprovechado (y muy bien) Buxadé para tomar las riendas del partido. Con la llegada del eurodiputado a este nivel de mando, queda claro que Vox está en manos del ala más radical del partido. Pero lo que las fuentes se esfuerzan en matizar es que Garriga no es más que el hombre de paja de Buxadé, quien ahora ha sustituido a Javier Ortega Smith a nivel interno.
En Vox ven a Ignacio Garriga como un auténtico «pelele» en manos de un ambicioso Buxadé que esta a punto de ascender a «aristogato». Ignacio Garriga no cosechó unos buenos resultados en Cataluña, pero se ha convertido en un recurso muy socorrido para la dirección del partido. Colocarle al frente de la secretaría general de Vox no fue una decisión motivada por su «peso político», sino por la urgencia de echar a Javier Ortega Smith de los mandos de la formación. El problema es que ahora se dan cuenta algunas fuentes de Vox de que Garriga no es más que el «hombre de paja» de Buxadé, quien desde Bruselas teledirige las funciones internas del partido que hasta ahora había coordinado Ortega Smith.
Buxadé siempre ha representado el ala dura del partido. Santiago Abascal está evitando en todo momento sobreexponerse demasiado para llegar intacto a las elecciones generales e Iván Espinosa de los Monteros está viviendo una crisis interna que le ha anulado a nivel personal desde que Macarena Olona abandonara el partido. Con este cuadro, ha sido el «ala dura» de Vox la que ha tomado el mando de la formación. Quien la representa es Buxadé y todo lo que pase en la formación a nivel interno a partir de ahora será cosa del europarlamentario con aspiraciones.
Sobre Garriga nadie teme nada. Saben que no tomará absolutamente ninguna decisión proque la principal razón por la que Abascal y Espinosa de los Monteros le colocaron donde está fue por la intermediación de Jorge Buxadé. Desde Vox dejan claro que Garriga es un «cero a la izquierda» que solo atiende a lo que le pida Jorge Buxadé y saben que no tomará ninguna decisión que no esté amparada por el europarlamentario. Abascal e Iván Espinosa de los Monteros de momento no tienen ningún problema en que el «ala dura» se haya hecho cargo del partido dado que ven con alivio la salida de Ortega Smith. Hasta ahora, el concejal de Madrid había convertido Vox en un pequeño infierno de chapuzas organizativas por las decisiones internas que había teledirigido.
Hasta ahora, la salida de Macarena Olona ha causado en Vox un auténtico desastre a nivel interno dado que ha roto esa convivencia basada en la jerarquía y la lealtad de la que tanto presumían. En el partido culparon a Ortega Smith de estas decisiones, dado que el odio que el concejal de Madrid le tenía a Olona motivó algunos cambios que desde arriba vieron con buenos ojos. Sin embargo, el desastre posterior también supuso otro choque interno que acabó con la salida de un Ortega Smith que tomaba todas las decisiones a nivel interno en la formación.
Ignacio Garriga entretanto está encantado porque más de uno apunta que era un cadáver político después de las elecciones de Cataluña, sin embargo, Jorge Buxadé le ha encontrado una utilidad como «hombre de paja» en el partido y los demás lo han visto con buenos ojos. Con esto, Garriga podrá prolongar durante unos cuantos años más su presencia en el partido.
FUNDACIÓN DISENSO, EL «BANQUILLO OFICIAL»
Vox tiene una fundación que utiliza como su think tank particular. Se trata de la Fundación Disenso, cuyas cuentas se guardan discretamente (a excepción de las subvenciones públicas que ha recibido en 2021, que suman unos 100.000 euros públicos). El problema es que Vox no se siente del todo cómodo con la utilidad que le ha dado hasta ahora a esta fundación, que hasta ahora se había limitado a simples informes para adaptar la realidad a los intereses del partido, ya fuera con textos sobre la inmigración o sobre la llegada de Lula da Silva a Brasil. Ahora, Vox quiere redefinir la utilidad de la Fundación Disenso y la quiere convertir en el «banquillo» oficial del partido donde colocar a los políticos que no tengan un futuro definido. Y quien ahora suena para recaer a este cementerio de elefantes recién bautizado es la diputada de la Asamblea de Madrid Rocío Monasterio.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






