España
La coalición ADÑ, la alternativa patriota y disidente a Vox en la batalla contra Bruselas
Cuatro listas que compitieron con Vox en las elecciones europeas de 2014 se han unido en coalición de cara a los próximos comicios 26-M. Detrás de ADÑ, que rivalizará con el partido de Abascal en las urnas, se encuentran, entre otros, Alternativa Española, Falange y Democracia Nacional.
La ‘revolución de los balcones’ tras el procés, el hartazgo del ala derecha sobre la corrupción del PP, y el enfado de cierto sector del centro-derecha por la moción de censura liderada por Pedro Sánchez fue el caldo de cultivo para el relanzamiento de Vox, que había fracasado en su intento de acceder al Europarlamento en 2014 de la mano de Vidal-Quadras.
Alejo Vidal-Quadras superó en 2014 los 246.000 votos y se quedó a tan solo 2.600 votos de acceder al Europarlamento. Vox rozó el escaño que quizás hubiese logrado si hubiese logrado que las otras cuatro listas no sumasen casi 80.000 papeletas.
Hoy, la alternativa decente de los patriotas españoles es ADÑ, que ya se ha presentado en Madrid, Valladolid, Almería y Santiago de Compostela,. Explican que pretenden “dar la batalla política en las mejores condiciones posibles (…) Nuestras organizaciones han decidido ofrecer, a los que siguen creyendo en la idea y el concepto de España, en nuestra identidad como nación, una opción electoral viable”.
ADÑ CONTRA LA UE
Afirma ADÑ en su web que pretenden “tener voz sobre lo que también se decide en esa Europa que no nos gusta, que se aleja cada vez más de sus raíces para perderse en un multiculturalismo demoledor”.
La coalición denuncia la “UE que nos suma a las filas cada vez más amplías del euroescepticismo, que nos sitúa frente a la Eurocracia. Queremos otra Europa, esa que cada vez más europeos reivindican con un voto disidente, que va más allá del monopolio popular-liberal-socialista que controla en connivencia las instituciones europeas”.
Amenazas ultraizquierdistas contra ADÑ
Alternativa Española, integrante de la coalición patriota, denunció que la presentación de ADÑ en Almería “se vio condicionado por las amenazas de la ultraizquierda comunista. La presión sobre el hotel supuso la cancelación del contrato”.
Añaden que “ADÑ decidió hacerlo en la calle. La ultraizquierda intentó boicotearlo con una manifestación ilegal. A pesar de todo el ato se celebró. AES quiere denunciar estas acciones propias de totalitarios comunistas”.
ADÑ se presentará a las europeas del 26-M con el lema “No a Bruselas, sí a España”, con el que marcan un acento contrario a la UE que les diferencia con Vox. La coalición se reivindica como la única candidatura netamente “euroescéptica”.
Los portavoces de la coalición denunciaron en Galicia que Vox se presentó a las últimas elecciones “como euroapasionados y partidarios de mantenerse en la UE y en su sistema financiero”. También creen que están “adelantados en el tiempo a Vox, ahora bien, ellos cuentan con algo que nosotros no disponemos, medios económicos y apoyo del sistema”.
ADÑ ha explicado que uno de sus integrantes, Alternativa Española, intentó acercarse a Vox en las europeas de 2014 y uno de los líderes del partido que lidera Abascal indicó que no querían tener relación con “lepenistas” españoles.
Norberto Pico, portavoz de Democracia Nacional, denuncia que Vox no sea crítico con el “Régimen del 78” y su escuálido discurso social: “Con la situación social que tenemos, con desahucios, paro, pobreza energética… no tienen ni una sola palabra para los desempleados”.
ADÑ comparte con Vox su aversión por las autonomías y parte de su programa sobre la inmigración, y afirman que sus cinco puntos principales de su programa son “Restaurar la soberanía nacional. La salida de España del Euro. Poner fin a las políticas de recortes. Reivindicar la tradición cristiana como base de los valores y la cultura europea. Y controlar de forma efectiva nuestras fronteras”.
«Vox es un fenómeno del sistema»
José Luis Roberto, histórico líder identitario, afirmaba en una reciente entrevista que “Vox es un fenómeno del sistema, auspiciado por el sistema, una escisión del PP (…) Hace una año eran globalistas, proinmigración, europeístas, autonomistas, ultracatólicos, liberales”.
El fundador de España 2000 denuncia que Vox se ha “travestido tan vertiginosamente que ni sus originales los conocen y han adoptado no sólo nuestro ideario sino hasta nuestros eslóganes calcados”.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
