España
La Derechita cobarde del PP de Feijóo, escocida por los buenos resultados económicos del pacto VOX-PP en Castilla y León

Los buenos resultados económicos en Castilla y León, tras la conformación del Gobierno entre PP y VOX, han creado malestar en la sede nacional del PP, que ha propuesto –al PSOE– que gobierne la lista más votada en ayuntamientos –aunque su equipo la extensiva a comunidades autónomas y al Gobierno central–.
No parece gustar que el Ejecutivo de Castilla y León haya impulsado bajadas de impuestos –la región es hoy la segunda comunidad autónoma con el tipo mínimo más reducido de IRPF de todo el territorio nacional–; ayudas a sectores golpeados por la crisis económica –industria, autónomos, mundo rural…– con medidas como los 32 millones para apoyar el comercio de proximidad ; y haya favorecido la conciliación laboral y familiar, la contratación de parados en riesgo de exclusión, la inversión y la creación de empresas. Así, la región cerró 2022 con casi 7.000 parados menos y 8.200 afiliados a la Seguridad Social más que el año anterior.
Además, el pasado mes de noviembre se crearon en Castilla y León 200 empresas, un 19% más que en el mismo mes de 2021, lo que significó un incremento mucho mayor que el del conjunto de España, que fue del 6,6%. Por ello, solamente Canarias (19,5%) presentó una tasa más elevada que Castilla y León en el número de sociedades mercantiles creadas. Además, los Presupuestos de 2023 –aprobados por el Gobierno de coalición PP-VOX en diciembre– destinan a inversión social en sanidad, educación, familia y vivienda ocho de cada diez euros.
Mientras el Ejecutivo de coalición genera prosperidad para los ciudadanos castellanos y leoneses, hay medios de comunicación interesados en que se rompa el Gobierno. El presidente de VOX, Santiago Abascal, ya señaló en abril de 2022, tras la investidura de Alfonso Fernández Mañueco, que ese Gobierno iba a tener «muchos enemigos», pues suponía «una gran esperanza para millones de españoles». «Campo minado para el PP»: así titulo ABC su editorial del pasado 17 de enero tras las medidas provida aprobadas por el Consejo de Gobierno de Castilla y León –y anunciadas en rueda de prensa por el portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo (PP), y por el vicepresidente, Juan García-Gallardo (VOX)–. «Si [García-Gallardo] no dimite, el presidente castellanoleonés debería considerar su destitución», agregó El Mundo en su editorial del 18 de enero.
Antes de la ratificación del acuerdo de Gobierno y de la investidura de Alfonso Fernández Mañueco, estos medios presionaron para que no hubiera pacto PP-VOX con estigmatizaciones y ataques al partido liderado por Santiago Abascal. «Las tácticas populistas no son en absoluto ajenas a Vox, que impugna parte de los consensos constitucionalistas como el Estado de las autonomías, por no hablar de su nativismo con tintes xenófobos (…). Son estas las partes de su discurso que complican el acuerdo con el PP, el partido que gobierna la UE», editorializó El Mundo tras los comicios autonómicos. «No, si al final Igea iba a resultar con sus exabruptos un mejor compañero de viaje gubernamental», publicó ABC, en un artículo firmado por Alejandro J. García, pocos días antes de la investidura.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






