Economía
La hucha de las pensiones se vacía: ¿debemos echarnos a temblar?
El anuncio de la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, de que el Gobierno va a sacar otros 3.000 euros de la hucha de las pensiones supone que este instrumento se quede con unos fondos de apenas 5.000 millones, cuando llegó a tener 67.000. Pero ¿conlleva eso algún riesgo de impago de las pensiones? ¿Qué otras alternativas hay compensar el déficit del sistema?
¿Qué es la hucha de las pensiones?
El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, más conocido como la hucha de las pensiones, nació en 1997 en el marco del Pacto de Toledo, aunque no entró técnicamente en vigor hasta tres años más tarde, cuando el Estado inyectó los primeros 601 millones de euros. Se trata de un instrumento destinado a servir como colchón financiero para pagar las pensiones contributivas en el caso de que, como ha sido el caso, una crisis lastre la economía.
En realidad se trata de un fondo soberano de inversión, con lo que además de las aportaciones del Estado genera rendimientos anuales… o pérdidas, claro. Hasta este año la rentabilidad siempre había sido positiva, pero en 2018 se están registrando rendimientos negativos por primera vez (de apenas 24 millones de euros). Esto es así por la decisión de invertir en activos a corto plazo ante la previsible necesidad de disponer de dotaciones.
¿Cuál es la situación actual?
Hasta 2012 la hucha había recibido en total casi 53.000 millones de euros, a lo que se sumaban unos rendimientos de 14.000 millones. Ese año fue el que mayor tamaño tuvo el fondo: casi 67.000 millones. Pero a partir de ese año el Gobierno (entonces en poder del PP de Mariano Rajoy) empezó a verse obligado a sacar dinero, lo que fue progresivamente lastrando el tamaño de la hucha.
El año en que mayores disposiciones de efectivo se registraron fue 2016, cuando se sacaron 20.136 millones de euros. A 31 de diciembre de 2017 el Fondo disponía de 8.095 millones, según los datos de la Seguridad Social. A esta cantidad hay que restar los 3.000 millones que la ministra de Trabajo ha anunciado, en una entrevista en ‘El País’, que necesitarán para la paga extra de Navidad.
¿Cuál es el motivo de semejante caída?
Como es sabido, la crisis económica se cebó especialmente en España con el mercado de trabajo. Esto a su vez generó un desajuste entre los gastos y los ingresos de la Seguridad Social: a la fuerte caída de las cotizaciones por el aumento del desempleo, la subida de la temporalidad y la caída de los salarios se ha unido el crecimiento en el número de pensiones y a su cuantía. Un cóctel explosivo que está a punto de finiquitar la hucha de las pensiones.
El año pasado, el desfase entre los ingresos y los gastos de la Seguridad Social ascendió a 18.700 millones de euros: entraron al sistema 127.752 millones de euros -el 90%, aportados por empresarios y trabajadores- y salieron 146.508 millones.
¿Qué pasará cuando la hucha se vacíe?
Nada, más allá de que el Gobierno que se enfrente a esa inminente situación deberá tomar medidas para financiar las pérdidas del sistema de pensiones. Es decir, que seguirá habiendo dinero para pensiones, aunque el Estado deberá compensarlo con ingresos por otras vías. Hay principalmente dos alternativas: o nuevos impuestos o cotizaciones más altas.
En el primer caso, lo más probable es que el Ejecutivo crease un gravamen específico -y quizás limitado en el tiempo- para compensar el desajuste. En esta línea va el tipo del 0,2% sobre la compra de acciones de empresas españolas cotizadas con una capitalización superior a los 1.000 millones que aprobó el Consejo de Ministros en octubre, y que se prevé que genere unos ingresos de 850 millones de euros que se inyectarían al sistema de pensiones.
En el segundo, las opciones son elevar la base máxima de cotización, algo que ya ha trasladado el Gobierno a la Autoridad Fiscal (Airef) -un aumento de entre el 10% y el 12%, lo que supondrá un extra de ingersos de entre 1.000 y 1.100 millones-, o subir en un porcentaje determinado las cotizaciones que pagan los empresarios por los trabajadores.
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.

Ramiro
07/07/2019 at 13:37
Por supuesto que sí. Las pensiones, actuales y futuras, SON IMPAGABLES, y solo es cuestión de tiempo que la seguridad social entre en quiebra.
Además la actual ministra ES UNA MEMA DE MUCHO CUIDADO, que no sabe nada ni se entera de nada. (Más o menos como la tal Fátima BAÑÉZ, una absoluta imbécil, desde un punto de vista político, evidentemente).
¿Por qué ponen a los más tontos a dirigir un ministerio TAN IMPORTANTE, SEGURAMENTE EL MÁS IMPORTANTE DE TODOS…?
Ramiro
15/11/2018 at 10:12
Por supuesto que sí. Las pensiones, actuales y futuras, SON IMPAGABLES, y solo es cuestión de tiempo que la seguridad social entre en quiebra.
Además la actual ministra ES UNA MEMA DE MUCHO CUIDADO, que no sabe nada ni se entera de nada. (Más o menos como la tal Fátima BAÑÉZ, una absoluta imbécil, desde un punto de vista político, evidentemente).
¿Por qué ponen a los más tontos a dirigir un ministerio TAN IMPORTANTE, SEGURAMENTE EL MÁS IMPORTANTE DE TODOS…?