Connect with us

Salud

La Junta denuncia que en una década han desaparecido 1,8 millones de vacunas de la gripe de la sanidad pública andaluza

Redacción

Published

on

El consejero de Presidencia, Elías Bendodo, se vacuna contra la gripe delante del consejero de Salud, Jesús Aguirre. JUNTA

El Gobierno de Juan Manuel Moreno ha denunciado este martes que, en la última década, han desaparecido 1,8 millones de dosis de vacunas de la gripe del sistema sanitario andaluz, un agujero que podría haber tenido un impacto de 6 millones de euros en las cuentas públicas.

El consejero de Presidencia, Elías Bendodo, ha dado detalles de la investigación abierta en la Consejería de Salud a raíz de tener constancia de que los anteriores gobiernos socialistas habían inflado supuestamente la cifra de ciudadanos vacunados de la gripe por razones que se desconocen, elevando de forma artificial en 10 puntos de media el porcentaje de la población cubierta cada año por la vacunación.

Pues bien, como resultado de la investigación, la Consejería de Salud ha detectado que existe una brecha difícil de explicar, que supondría que en torno a 1,8 millones de dosis se han perdido por el camino en los últimos diez años.

A esa conclusión se llega tras comprobar que las cifras de vacunas compradas y suministradas a los usuarios no coinciden, ni siquiera sumando aquellas que se devuelven. Dado que cada dosis de vacuna se vende de forma privada en unos 12 o 14 euros, el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno andaluz calculó que esas dosis desaparecidas podrían alcanzar un valor en el mercado de 27 millones de euros.

Aunque el consejero no quiso especular con el destino de esas vacunas «desaparecidas», el hecho de que ofrezca un cálculo de su valor en el mercado sugiere la posibilidad de que esas vacunas hayan acabado en consultas privadas. Cabe la alternativa también de que esas vacunas nunca llegaran a los centros salud, lo que apuntaría a un fraude organizado a través de facturas infladas.

Advertisement

En cualquier caso, Bendodo sugiere que esa fuga detectada en el sistema podría, de alguna manera, estar relacionado con el hecho de que cada año se inflara el porcentaje de vacunados, elevándolo por encima de la cifra real. Esa alteración de los datos se hacía supuestamente por «instrucciones políticas», como desveló un jefe de servicio a través de una comunicación interna, tal y como explicó el presidente del Gobierno, Juan Manuel Moreno, en la sesión de control en el Parlamento la semana pasada.

Tanto la alteración de las estadísticas como la desaparición de las dosis se habrían producido a lo largo de la última década, con lo que el escándalo podría afectar a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que fue consejera de Salud desde el 2004 hasta 2013, año en la que fue nombrada consejera de Hacienda en el Gobierno de Susana Díaz. Fue precisamente en la campaña de vacunación de los años 2012-13 cuando se maniquillaron presuntamente por primera vez los datos de vacunación, aunque el desfase entre las vacunas compradas y distribuidas se registra desde 2009, según la investigación realizada por la Consejería de Salud.

Por esta razón, ya la semana pasada, el presidente del PP, Pablo Casado, consideró que estamos ante un caso que afecta directamente al Gobierno de Pedro Sánchez y pidió explicaciones no sólo a la ex presidenta de la Junta, Susana Díaz, sino también a la ministra Montero.

Susana Díaz ofreció una primera explicación en el Parlamento la semana pasada en relación al supuesto maquillaje de las estadísticas. Según su versión, no todas las vacunas que se distribuyen entre los usuarios quedan registradas en la plataforma Diraya del Servicio Andaluz de Salud. El desfase entre los datos de vacunación ofrecidos al Ministerio de Sanidad y los registros del SAS se explicaría porque hay lotes que se entregan a los centros de mayores o los colectivos profesionales (policías, bomberos, etc) que no se anotan en los recuentos de Diraya.

Sin embargo, el descuadre se produce mayormente en la cobertura entre los mayores de 65 años donde, en los balances enviados al Ministerio se habrían incluido 800.000 vacunados que no están en los registros del SAS. Es decir, poco tienen que ver con ese grupo de usuarios las dosis repartidas entre policías o bomberos. Ni tiene mucho sentido que los lotes enviados a esos colectivos no queden de alguna manera registrados en la plataforma del Servicio Andaluz de Salud.

Advertisement

Además, el presidente de la Junta desveló en el pleno del Parlamento el contenido de un correo electrónico enviado a sus superiores por un jefe de servicio de la Consejería de Salud en el que pedía instrucciones y reclamaba saber si, como se había realizado en años anteriores, debía aumentar de forma artificial la tasa de vacunación registrada. «Hasta ahora, por decisión política, se incrementaba la tasa final en un 10 por ciento», apuntaba el técnico en su escrito. El actual director general de Salud Pública, José María de Torres, dio órdenes al técnico para que anotara solo los datos oficiales sin incremento alguno.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salud

Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Carnifex Maximvs

Published

on

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.

Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.

Qué es realmente la terapia familiar

A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.

No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.

Cómo trabaja un centro como Sampai Salud

El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.

Advertisement

Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.

La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.

Cuándo es útil buscar apoyo

Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.

Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.

No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.

Advertisement

 

Continue Reading
Advertisement
Advertisement Enter ad code here