España
La mujer de Pedro Sánchez, IMPLICADA en la trama de corrupción de Ábalos y su «troupe»
El comisionista del Ministerio de Transportes, Víctor de Aldama, y el consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, se reunieron en 2020 con Begoña Gómez, mujer de Pedro Sánchez, para presentarle oportunidades de negocio y tratar de conseguir su respaldo. Entre los proyectos que trataron había una aplicación para comprar medicamentos a domicilio y un plan para convertir pueblos abandonados en complejos inmobiliarios, según han confirmado a El Confidencial fuentes próximas a las conversaciones.
Los contactos con Begoña Gómez se produjeron antes y después del estallido de la pandemia en marzo de ese año y coincidieron en el tiempo con las adjudicaciones de contratos de emergencia del Ministerio de Transportes para la compra de mascarillas que ahora investiga la Audiencia Nacional y, también, con la histórica operación de rescate de Globalia (y su compañía aérea Air Europa) con 615 millones de euros de fondos públicos. El mencionado diario ha contactado con la Secretaría de Estado de Comunicación para recabar su versión sobre este vínculo, pero no ha habido respuesta.
Javier Hidalgo y la mujer del líder del PSOE se conocían desde hacía años pero su relación se intensificó cuando Pedro Sánchez llegó a Moncloa en junio de 2018. Begoña Gómez, que había hecho su carrera profesional en el mundo del marketing, comenzó a interesarse por el sector del turismo a partir de 2019 y Javier Hidalgo vio una oportunidad para establecer un discreto canal de comunicación con la cúspide del poder en un momento en el que su compañía atravesaba graves problemas financieros, especialmente tras el estallido de la crisis sanitaria, según fuentes de su entorno.
Uno de los encuentros entre Hidalgo y Gómez se produjo en el contexto de la XXIII Asamblea General de la Organización Mundial del Turismo (OMT) celebrada en San Petersburgo (Rusia) entre el 9 y 13 de septiembre de 2019. El consejero delegado de Globalia participó en esas sesiones como ponente y la mujer de Sánchez asistió como directora del IE Africa Center, al que había llegado en agosto de 2018. Además, fuentes de la OMT confirman que Aldama también estuvo en el foro de San Petersburgo. En los meses siguientes hubo otros actos con presencia de Gómez e Hidalgo, como una entrega de premios en la sede de una filial de Globalia, Wakalua, y una cita con startups africanas en la Feria Internacional del Turismo (Fitur) de Madrid, como documentan varias fotografías. Fuentes oficiales de Globalia han reconocido a El Confidencial al menos otro encuentro privado entre la pareja del jefe del Ejecutivo e Hidalgo. Fue entonces cuando el consejero delegado de Globalia aprovechó su relación con Gómez para presentarle al conseguidor del caso Koldo.
Hidalgo y Aldama eran buenos amigos desde hacía tiempo. El imputado por el Juzgado Central de Instrucción número 2 pasaba mucho tiempo en las oficinas de Globalia. El directivo y el intermediario querían plantearle a Begoña Gómez potenciales inversiones y utilizarla como llave de los despachos del Gobierno. Uno de esos proyectos fue Telefarmacia App, una compañía participada por Aldama e Hidalgo que aspiraba a convertirse en un Glovo de medicamentos. El consejero delegado del holding turístico y Aldama pidieron a la mujer de Sánchez que les ayudara a desbloquear los obstáculos legales que frenaban su implantación, pero la Agencia Española del Medicamento (AEMPS, dependiente del Ministerio de Sanidad) exigió el cierre de la empresa en 2019 porque la venta online de medicamentos está prohibida en España y, el pasado diciembre, la Audiencia Nacional zanjó que Telefarmacia App presta un servicio ilegal. Otro de los negocios que compartieron con la mujer del secretario general del PSOE fue un programa para adquirir pueblos abandonados de la España vaciada y convertirlos en destinos turísticos de lujo y complejos inmobiliarios. Hidalgo dedicó muchas horas a esta iniciativa, pero la pandemia y la crisis económica de Globalia provocaron que este proyecto también descarrilara.
Esas negociaciones se entrecruzaron con el histórico rescate de Globalia con 615 millones de euros procedentes del erario público. José Luis Ábalos admitió este miércoles en una entrevista en Onda Cero que Aldama participó en los contactos entre el conglomerado turístico y Globalia para estudiar el rescate de la compañía turística con fondos públicos. En concreto, el exministro de Transportes confesó que se reunió con el comisionista de la trama porque, según dijo, ejercía de «asesor» de Air Europa.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
