Economía
La OCDE alerta del peligro de recesión en la eurozona y Japón por el coronavirus
El crecimiento de la economía mundial crecerá un 2,4% en 2020, en lugar del 2,9% previsto en noviembre, debido al efecto de la epidemia del coronavirus. Esta es la previsión de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que considera el brote del COVID-19 como la mayor amenaza para la economía mundial desde de la crisis financiera de 2007.
Esta previsión se basa en un escenario realista en el que la epidemia llegue a su pico en China en el primer trimestre del año, mientras en otros países su extensión es moderada y contenida. Si esta previsión se cumple, el crecimiento de la economía mundial podría recuperarse en 2021 y llegar hasta el 3,25%.
En el peor escenario, que denomina de «dominó», si el brote gana en intensidad y se extiende ampliamente por la región de Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica, el golpe a la economía mundial sería mayor y el crecimiento global se reduciría al 1,5%. En este caso, economías como la de Japón y la zona euro podrían entrar en recesión.
La OCDE ha publicado este lunes la actualización de marzo de su informe «Perspectivas Económicas», que revisan las de noviembre, y en las que por primera vez se ha tenido en cuenta el impacto del coronavirus en la economía mundial.
Esta es la segunda cuantificación del impacto económico del brote vírico. Durante la reunión de los ministros de Finanzas del G20, el Fondo Monetario Internacional (FMI) informó de que el coronavirus restaría una décima de punto porcentual al crecimiento del PIB mundial, mientras que el impacto en China podría ser hasta de cuatro décimas.
China, la economía más afectada
Antes de la epidemia, la actividad económica ya era baja pero presentaba señales de estabilización e incluso de mejora. Ahora, la inestabilidad general, los cierres y cuarentenas, la interrupción de suministros, las restricciones a los viajes de negocios y el descenso del turismo han contribuido a reducir la demanda global, señala la OCDE.
La economía más afectada será la del gigante asiático, donde se originó el virus y donde se registra el mayor número de contagios y muertes. Su PIB puede descender por debajo del 5% en 2020 (fue del 6,1% en 2019), pero la OCDE espera que se recupere al 6.4% en 2021.
A diferencia de la epidemia del SARS en 2003, las interdependencias de la economía mundial son mucho mayores y China desempeña «un rol mucho más importante en la producción y en el mercado turístico», según el informe.
Por eso, las economías con una fuerte conexión con China, como las de Japón, Corea del Sur, Australia e Indonesia, también se verán muy afectadas.
En Estados Unidos, la OCDE prevé para 2020 un aumento del 1,9% del PIB (una décima menos); en Japón del 0,2 % (cuatro menos); en Reino Unido del 0,8 % (dos menos); del 0,9 % en Francia (tres menos) y del 0,3 % en Alemania (una menos).
Las previsiones no incluyen a España, pero para la zona euro, la OCDE prevé un crecimiento del 0,8%, un 0,3% menos de lo previsto en noviembre y por debajo de la cifra de 2019 (1,2%). Esta proyección se basa en la asunción de que la UE y el Reino Unido llegarán a un acuerdo de libre comercio tras el Brexit.
Llamamiento a una acción coordinada
La OCDE hace un llamamiento a la acción estatal para apoyar al sector sanitario, a las industrias afectadas y a los trabajadores.
Si la epidemia se extiende, advierte, será necesaria una acción internacional coordinada. Entre otras medidas, señala cambios coordinados en la tributación para conseguir más fondos, así como en el acceso al crédito, y ayudas a las economías más pobres.
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
